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Parana » Adn21
Fecha: 08/04/2026 13:07
Por la Redacción de ADN21 Axel Kicillof es hoy la figura central y el precandidato más firme del peronismo rumbo a 2027. Sin embargo, su mesa chica advierte sobre los peligros de una exposición tan prolongada frente al gobierno de Milei y busca evitar el síndrome Larreta. Mientras tanto, el gobernador acelera su armado territorial y sorprende con reuniones reservadas con ex alfiles del macrismo como Emilio Monzó y Nicolás Massot. La estrategia del desdoblamiento opositor El peronismo ya activó sus motores electorales, y todas las señales apuntan a La Plata. Axel Kicillof se consolidó por decisión propia, gestión y apoyo de gobernadores (como Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gildo Insfrán) como la punta de lanza del proyecto opositor para recuperar la Casa Rosada. No obstante, el tiempo que falta hasta 2027 es su mayor enemigo. En su círculo íntimo saben que sostener en soledad la polarización diaria con el presidente Javier Milei puede derruir su potencial político. El objetivo principal hoy es evitar repetir el desgaste que sufrió Horacio Rodríguez Larreta en la previa de 2023. Para mitigar este riesgo, el kicillofismo necesita paradójicamente competidores internos. Ven con buenos ojos la figura del sanjuanino Sergio Uñac, el único que hoy parece decidido a armar un proyecto paralelo, o los movimientos territoriales de Miguel Pichetto y Juan Grabois. La estrategia es clara: que varios referentes caminen el país recolectando apoyos por separado, para luego unificar todo en una gran primaria o interna abierta. En paralelo, Kicillof no se queda quieto y avanza con la expansión de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Lo más disruptivo de esta etapa es su decisión de saltar el cerco del kirchnerismo duro. Esta semana, el gobernador mantuvo una sugestiva reunión en la sede de la Gobernación con Emilio Monzó y Nicolás Massot, dos figuras clave del armado legislativo de Mauricio Macri. La foto subterránea es un mensaje directo a los sectores refractarios al kirchnerismo: Kicillof busca erigirse como un líder de centro, dispuesto a dialogar y construir una gran coalición para derrotar a La Libertad Avanza. Puntos Claves: El ajedrez hacia 2027 - El peligro del candidato único: La mesa de Kicillof advierte que una candidatura presidencial anticipada conlleva un altísimo riesgo de desgaste. Necesitan que aparezcan otras figuras (como Uñac) para diversificar la atención y evitar que todo el fuego cruzado del Gobierno recaiga exclusivamente sobre el mandatario provincial. - El puente con el ex macrismo: El gobernador se reunió con Emilio Monzó (ex presidente de Diputados de Cambiemos) y Nicolás Massot (ex jefe de bloque del PRO). Dialogaron sobre la crisis económica, la defensa de las PASO y la situación de la administración libertaria. - Señales al centro político: Los encuentros con Monzó y Massot evidencian la estrategia de Kicillof de trascender las fronteras del peronismo tradicional y enviar una señal de apertura y moderación hacia sectores del centro y el establishment político que aún le desconfían. - La consolidación de su bloque: Mientras tiende puentes al centro, Kicillof refuerza su estructura propia, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), con próximos lanzamientos dedicados a la Ciencia y la Educación, solidificando su plan de gobierno nacional en las provincias. - La defensa de las PASO: Tanto el kicillofismo como el peronismo disidente coinciden en que la única herramienta para ordenar y unificar este armado transversal contra el presidente Milei son las elecciones primarias, las cuales el oficialismo busca eliminar.
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