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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 08/04/2026 01:50
El precio internacional del petróleo volvió al centro de la escena en el último mes, en medio de la guerra en Medio Oriente. La volatilidad del barril de Brent impactó de lleno en los combustibles y obligó a gobiernos y empresas a reaccionar para contener el traslado a precios. En la Argentina, ese movimiento también se sintió. Aunque en los últimos días las principales petroleras con YPF a la cabeza activaron un esquema para moderar las subas y evitar que cada salto internacional llegue a los surtidores por, al menos, seis semanas, lo cierto es que desde el inicio del conflicto y hasta la semana pasada los precios acumularon un aumento cercano al 20% en apenas treinta días. A eso se suma un componente que no depende del mercado internacional, sino de decisiones locales. Se trata de las tasas viales, un impuesto que se consolidó como parte de la estructura del precio de los combustibles. Los municipios pueden aplicarlo como un porcentaje sobre el valor de venta al público, o como un monto fijo en pesos por cada litro expendido, lo que genera una dispersión significativa en el costo final según dónde se cargue. En ese esquema, la carga impositiva local convive ahora con la volatilidad del petróleo, que al cierre de esta nota se ubica en torno a los USD 94,74 por barril, y amplifica las diferencias de precios entre jurisdicciones. De hecho, la diferencia de costos generada por las tasas locales es sustancial: de acuerdo a un relevamiento de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), el recargo puede representar desde menos del 1% hasta más del 4,5% sobre el precio, lo que equivale a incrementos de hasta $4.500 por tanque de 50 litros. Este dato revela que la brecha entre los municipios con cargas más bajas y aquellos con tributaciones máximas alcanza los $3.500 por tanque. Cabe remarcar que previo al anuncio de YPF, el Gobierno había decidido postergar la actualización de impuestos prevista para abril, medida que se suma a la estabilización cambiaria vigente y refuerza el contexto de precios. Cuánto se paga según el municipio Según datos de Cecha, hasta 20 municipios del conurbano bonaerense aplican recargos que varían de forma considerable: en Marcos Paz, la tasa es de 0,8% ($16 por litro); en Tigre y Escobar, 0,9% (alrededor de $18); en Las Heras, cercana al 1% ($20); en Hurlingham, 1,44% ($28,8); y en La Matanza, 1,5% (unos $30 por litro). La modalidad de recargo varía también en su instrumentación: algunos municipios establecen un porcentaje, otros un monto fijo por litro. Junín, por ejemplo, aplica una modalidad fija de $8,30, así como General Rodríguez ($10), y Campana ($4). Por su parte, José C. Paz alcanza el máximo del relevamiento con $30 por litro. Otros distritos, como Avellaneda, Ezeiza o Quilmes, optan por una tasa uniforme de 2% ($40 por litro). La actualización automática de las tasas porcentuales su valor varía con cada incremento del precio de combustibles asegura a los municipios una recaudación que mantiene su peso relativo y brinda recursos para obras viales. El panorama fuera de Buenos Aires El esquema se replica con matices en otras provincias. En Jujuy, ciudades como San Pedro y San Salvador de Jujuy mantienen una tasa del 1,8% ($36 por litro). En Neuquén, localidades como Centenario, Cutral Co, o Plottier llegan al límite nacional con un tributo del 4,5% ($90 por litro). En Río Negro, Cipolletti iguala ese porcentaje en sus estaciones de servicio. En Santa Fe, urbes como Rosario o Funes se mantienen en un 1,6% ($32 por litro). Sin embargo, algunos municipios como Vicente López y Bahía Blanca no aplican tasa vial alguna. Esta situación genera incentivos para que automovilistas de distritos vecinos crucen jurisdicción para aprovechar precios sensiblemente menores. Así, la ausencia de recargo influye en la competencia entre expendedores, con fuerte impacto local. El sector sostiene, a través de un comunicado de Cecha, que la acumulación de tributos locales introduce una heterogeneidad de precios difícil de justificar por diferencias logísticas o comerciales: El precio que se abona en una estación de servicio de un municipio no tiene nada que ver con el precio que se paga por igual producto en otro municipio. Esta diferencia distorsiona la competencia y genera inequidad. La tasa vial, señalan, no se encuentra gravada en el impuesto nacional a los combustibles, pero se agrega como sobreprecio variable según la voluntad recaudatoria de los gobiernos municipales. En este sentido, la entidad advierte que estos cargos afectan directamente el bolsillo de los usuarios, tanto en naftas como en gasoil, diésel y GNC. Antes de discutir el precio del petróleo en Medio Oriente, hablemos de las tasas viales que algunos intendentes le cobran a cada estación de servicio. Eso también impacta en el litro que paga el argentino, manifestó la entidad. El Gobierno nacional, en medio de la disputa con los intendentes por la creación o incremento de estos tributos, exigió a las estaciones incluir leyendas informativas en los surtidores y habilitó en el sitio web de la Jefatura de Gabinete un portal para que los consumidores puedan consultar el monto de la tasa vial y, de ser necesario, efectuar el reclamo correspondiente.
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