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Fecha: 07/04/2026 18:31
La Sociedad Rural de Río Cuarto realizó un informe sobre la paradoja de una campaña que será récord en volumen, pero que no será así en el rendimiento económico producto del fuerte aumento de los costos que produjo la guerra de Medio Oriente. No obstante, destacaron que el congelamiento de precios del combustible dispuesto por YPF será de ayuda para afrontar la cosecha. Leé también: ¿Soja en la banquina?: proponen una ley para volver a sembrar tierras ociosas a la vera de rutas nacionales Los productores agropecuarios están a las puertas de vivir una vez más una paradoja ante el resultado de la campaña gruesa 2025/26: por un lado, una gran cosecha de granos fruto del manejo, la apuesta tecnológica y el clima que, en aquellos lugares que estaban más comprometidos por la falta de lluvias y el intenso calor de enero, en febrero y marzo remediaron al menos parcialmente el deterioro; pero por otra parte, el rendimiento de los cultivos vuelve a no ser garantía de un buen resultado económico, pormenorizó el análisis de la Sociedad Rural. Al respecto, la entidad evaluó que la guerra en Medio Oriente está teniendo un impacto global que encarece principalmente el costo de los combustibles: petróleo y gas, especialmente. Este último, clave en la producción de urea en los alrededores del Golfo Pérsico. De hecho, el Foro Económico Mundial acaba de advertir que al menos el 20% de las exportaciones marítimas de fertilizantes salen de allí. El 46% del comercio global de urea, el fertilizante nitrogenado más usado, tiene su origen en la zona. Países como India (18%), Brasil (10%) y China (8%) dependen de estas importaciones. Los analistas advierten que una interrupción prolongada puede disparar los costos de los alimentos y la inflación en todo el mundo, algo que en realidad ya comenzó a ocurrir. Así, el escenario, en pleno inicio de la cosecha, dio un giro inesperado. El combustible ya subió más del 21% desde el 28 de febrero en que comenzó la guerra y los valores de los fertilizantes mucho más. Eran costos que estaban previstos con otra magnitud. La ecuación se modificó radicalmente y lo que eran números ajustados en muchas zonas, quedaron ahora en rojo, pormenorizó el reporte. En ese contexto, la entidad indicó que los productores vieron con satisfacción la decisión del Gobierno de aplicar un buffer por 45 días en el precio de los combustibles que comercializa YPF. Leé también: Hubo un fuerte aumento de chicharritas y aseguran que es una gran oportunidad para estudiar mejor el manejo El resto de las petroleras seguirán un esquema similar. Esto da al menos cierta previsibilidad en esa materia hacia adelante, más allá de lo que ya ocurrió en los surtidores. Se sabe que el mayor consumo de combustibles por parte del campo se da entre abril, mayo y junio, con la cosecha y traslado de granos, describió el informe. Buena parte de ese período crítico estará cubierto por este amortiguador que dispuso la petrolera de mayoría estatal. Sin embargo, para muchos eso ya será insuficiente, y además plantea un panorama sombrío para la próxima campaña fina, con una urea, clave para la planificación de trigo, que escaló fuerte en su cotización, remarcó el informe. En ese sentido, señalaron que un reciente estudio de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) mostró que, con el contexto actual, lo que un productor obtiene al vender su cosecha de trigo es insuficiente para afrontar costos e impuestos. Si en ese punto no hay un cambio drástico, la superficie destinada al cereal podría verse severamente afectada, justo después de una campaña récord que aportó gran movimiento en la economía del interior y un volumen de divisas récord para el país. No es muy diferente la ecuación de la soja en campo arrendado en la zona de Río Cuarto, plantearon. Leé también: Los márgenes ganaderos tuvieron un sólido desempeño en el primer trimestre del año En ese sentido, señalaron que hay herramientas para evitar ese declive, y una central la tiene el Gobierno: la quita de retenciones". Con la baja oficializada en diciembre pasada de manera permanente, los granos aún cargan un peso tributario para exportar relevante: la soja, 24%; subproductos de soja, 22,5%; trigo y cebada, 7,5%; maíz y sorgo, 8,5%; girasol, 4,5%, planteó la entidad en su reclamo a la administración de Javier Milei. Así como el contexto mundial obligó a tomar medidas para evitar daños mayores, como cortar los combustibles con más biocombustibles o crear un buffer, los productores concluyeron que hay cultivos que también necesitan una reacción inmediata.
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