07/04/2026 18:27
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:26
07/04/2026 18:23
» TN
Fecha: 07/04/2026 16:36
El transporte de cargas volvió a quedar en el centro de la escena en plena campaña, con una actualización de la tarifa de referencia que refleja el fuerte aumento de costos que atraviesa el sector. La Federación de Transportadores Argentinos (Fetra) anunció una suba del 13,6% en marzo, en un contexto marcado por el encarecimiento del gasoil y otros insumos clave. Leé también: Los costos del transporte de cargas tocaron su valor más alto en 2 años: presionan al agro antes de la cosecha La nueva grilla tarifaria, difundida en el esquema conocido como tarifa espiga, muestra con claridad el impacto de esta actualización. Para un recorrido de 400 kilómetros, el valor por tonelada se ubicó en $83.740,29, lo que implica que un camión con una carga de 30 toneladas ronda los $2,5 millones por viaje. La cifra sintetiza el peso creciente de la logística en la estructura de costos del agro. Gasoil y costos, en el centro de la escena Desde Fetra explicaron que la actualización busca reflejar los costos reales de la actividad, atravesada por incrementos constantes en el combustible. El gasoil, principal insumo del transporte, registró en marzo subas de entre el 20% y el 25%, según datos del sector empresario. La situación no es aislada. La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) advirtió que el incremento del combustible obliga a revisar de manera inmediata las tarifas para evitar un deterioro en la rentabilidad de las empresas. En ese sentido, alertaron que, de no actualizarse los valores, muchas firmas podrían quedar fuera de operación. El impacto de estos aumentos se refleja también en el índice de costos del transporte, que en marzo registró una suba del 2,28%, con un acumulado del 4,4% en lo que va del año. A los combustibles se suman otros factores como peajes, mantenimiento y gastos generales, que presionan sobre la estructura del sector. En el trasfondo aparece además el contexto internacional. La suba del petróleo, influida por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, repercute directamente en el precio del gasoil en el mercado local, generando un efecto en cadena sobre toda la logística. Leé también:Efecto guerra de Medio Oriente: sube la participación del Estado en la renta del agro y golpea al trigo Para el campo, el aumento de las tarifas no es un dato menor. En plena cosecha gruesa, el transporte se convierte en un eslabón clave para sacar la producción de los campos y llevarla a puertos o plantas de acopio. Cada ajuste en los valores impacta directamente en los márgenes de los productores y en la competitividad de las economías regionales. El escenario también suma tensión en la relación entre transportistas y dadores de carga. En algunos puntos de la provincia de Buenos Aires ya se registraron conflictos, con bloqueos en accesos a puertos por desacuerdos en torno a las tarifas. La discusión gira en torno a la aplicación efectiva de los valores de referencia y la capacidad de negociación en un contexto de alta volatilidad. Leé también:El agro genera dólares pero le llegan poco y entre amenazas Desde el sector transportista sostienen que la tarifa no es obligatoria, pero funciona como un piso para evitar una competencia desleal en un mercado atomizado. Al mismo tiempo, buscan garantizar condiciones mínimas de rentabilidad en una actividad que depende casi exclusivamente de variables externas. Así, con costos en alza y márgenes ajustados, el transporte vuelve a ser un factor determinante en la ecuación del agro. La evolución del precio del combustible y la capacidad de trasladar esos incrementos serán claves en las próximas semanas, en un momento donde cada kilómetro recorrido tiene un impacto directo en el resultado final de la campaña.
Ver noticia original