07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
07/04/2026 10:19
» La Nacion
Fecha: 07/04/2026 08:40
¿El Niño más fuerte en un siglo? Qué podría traer este fenómeno poco frecuente Las probabilidades de que este año se registre un super El Niño que eleve la temperatura global están en aumento, según un pronóstico actualizado de modelos difundido el domingo. La última perspectiva del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (Ecmwf) indica que existe una alta probabilidad de una versión particularmente intensa de este patrón climático, que influye en los sistemas meteorológicos regionales y globales, durante este verano u otoño [del hemisférico norte], y ratifica la predicción de un super El Niño planteada el mes pasado. Durante un episodio típico de El Niño, una zona de calentamiento de las aguas en el océano Pacífico ecuatorial incide en qué regiones enfrentan sequías, inundaciones, calor extremo, huracanes y una reducción del hielo marino. En los eventos de super El Niño relativamente poco frecuentes y que se registran en promedio una vez cada 10 a 15 años estos efectos pueden ser más intensos, más persistentes y más generalizados. Esto ocurre porque las temperaturas del mar en esa región clave del Pacífico se elevan más de 2 grados Celsius por encima del promedio, lo que genera una fuerte respuesta atmosférica que, por lo general, alcanza su pico en diciembre o enero. Por ejemplo, el oeste de Estados Unidos y partes de África, Europa y la India podrían atravesar un verano más caluroso que el promedio; algunos países tropicales, como los del Caribe e Indonesia, podrían enfrentar sequías más severas y calor extremo; mientras que en el océano Pacífico podrían desarrollarse más ciclones tropicales y menos en el Atlántico. Este posible super El Niño también podría empujar las temperaturas globales a niveles récord, especialmente en 2027, y tener impacto en la producción agrícola a medida que se modifican los patrones climáticos. Existe un potencial real de que se trate del El Niño más fuerte en 140 años, escribió Paul Roundy, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Nueva York, en Albany. Impactos globales de un super El Niño El potencial super El Niño de este año parece cada vez más probable y podría generar impactos climáticos de gran alcance que se prolonguen hasta 2027. Incluso podría romper el récord de intensidad de El Niño registrado en diciembre de 2015, cuando las temperaturas del mar en la región central del Pacífico ecuatorial alcanzaron 2,8 grados Celsius por encima del promedio. Aun así, aunque algunas señales apuntan a un episodio potente como el desarrollo de un inusual patrón de triple ciclón en el Pacífico persiste la incertidumbre sobre qué tan intenso llegará a ser el evento de este año. Además, no hay dos fenómenos de El Niño iguales, en particular en un contexto de calentamiento global, aunque las experiencias previas pueden servir para planificar y anticipar escenarios. Estos son algunos de los impactos meteorológicos que, según la proyección más reciente de los modelos, podrían desarrollarse al menos hasta octubre: - Reducción de la actividad de huracanes en el océano Atlántico y posible sequía en las islas del Caribe. Al mismo tiempo, aumento del riesgo de huracanes y tifones en el océano Pacífico, incluidos Hawaii, Guam y amplias zonas del este de Asia. - Posible sequía en el centro y norte de la India, lo que podría suprimir las precipitaciones asociadas al monzón y afectar la producción agrícola. - Temperaturas de verano y niveles de humedad superiores al promedio en el oeste de Estados Unidos, posiblemente acompañados de aguaceros inusuales que podrían extenderse hasta las Llanuras y prolongar la temporada de tormentas eléctricas severas. - Desarrollo de sequías en partes de África Central, Australia, Indonesia, Filipinas, algunas islas del Pacífico Sur, América Central y el norte de Brasil, sobre todo hacia fin de año. En paralelo, se prevén lluvias torrenciales en Perú y Ecuador, zonas del norte y este de África, Medio Oriente y áreas cercanas al ecuador en el Pacífico. - Mayor frecuencia de olas de calor en amplias regiones de América del Sur, el sur de Estados Unidos, África, Europa, partes de Medio Oriente, la India y, más adelante, Australia. - Nuevos récords de temperatura global, especialmente en 2027, con altas probabilidades de superar las marcas establecidas en 2024. Los eventos de El Niño más intensos casi siempre están asociados a años récord de temperatura. Esto ocurre porque durante El Niño el calor se libera desde el océano, se expande por los trópicos del Pacífico y luego se redistribuye a escala planetaria a partir de cambios en las corrientes en chorro. Ese proceso podría contribuir a inviernos más templados en Estados Unidos y a la llegada de tormentas de gran magnitud sobre la Costa Oeste, a medida que los efectos de El Niño alcancen su punto máximo entre fines de este año y comienzos de 2027. A medida que el planeta se calienta, El Niño se comporta de otra manera Los períodos de El Niño intenso suelen aparecer como un escalón ascendente en los gráficos de largo plazo de la temperatura global. Debido al aumento sostenido de la concentración de gases de efecto invernadero, el sistema climático no logra disipar eficazmente el calor liberado durante un evento fuerte de El Niño antes de que se produzca el siguiente, que vuelve a elevar la línea de base, explicó Eric Webb, meteorólogo del Departamento de Defensa de Estados Unidos. De este modo, un super El Niño en el período 2026-2027 dispersaría más calor que los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Además de propagar calor y humedad inusuales a gran escala, un super El Niño también podría generar flujos de humedad atmosférica récord, que impulsan lluvias intensas y elevan el riesgo de inundaciones. Esto se debe a que una atmósfera más cálida tiene mayor capacidad para retener y transportar vapor de agua.
Ver noticia original