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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/04/2026 05:45
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este lunes una reconstrucción de la operación militar que permitió rescatar a dos de sus aviadores tras el derribo de un F-15E sobre Irán, en una misión que combinó recursos aéreos, tecnología de inteligencia y una elaborada campaña de distracción para confundir a las fuerzas locales. El mandatario republicano y altos funcionarios de defensa describieron la maniobra como una de las más complejas ejecutadas por el ejército estadounidense en territorio hostil. El incidente se produjo cuando un caza estadounidense fue alcanzado por un misil enemigo mientras sobrevolaba el suroeste de Irán. El piloto fue localizado y extraído ese mismo día, pero el oficial de sistemas de armas, herido y aislado en una región montañosa, permaneció oculto durante casi dos días. La decisión de intentar el rescate fue arriesgada, pero en Estados Unidos no dejamos a nadie atrás, sostuvo Trump durante una comparecencia en la Casa Blanca, en la que subrayó que más de 150 aviones y cientos de efectivos participaron en la misión. La fase inicial consistió en el despliegue de helicópteros y aeronaves de combate que sobrevolaron territorio iraní bajo fuego enemigo durante horas. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, relató que un avión A-10, clave en la protección del piloto derribado, fue impactado durante la maniobra pero logró llegar a un país vecino antes de que su tripulante se eyectara y fuera rescatado. Paralelamente, los helicópteros encargados de recoger al piloto enfrentaron disparos desde tierra, sufriendo daños que no impidieron la extracción. La localización del segundo aviador resultó aún más desafiante. Trump detalló que el oficial, identificado como Dude-44 Bravo, presentaba heridas graves y debía moverse constantemente para evitar ser capturado, mientras residentes locales recibían incentivos para entregarlo. El aviador siguió su entrenamiento, ascendió por el terreno rocoso y utilizó un dispositivo de emergencia para pedir ayuda, explicó Trump. Durante su huida, logró tratar sus propias heridas y comunicarse con las fuerzas estadounidenses para informar su posición. El director de la CIA, John Ratcliffe, explicó que la agencia recurrió a tecnología avanzada y a un operativo de engaño para despistar a las fuerzas iraníes, que rastreaban la zona con apoyo civil y militar. La búsqueda era comparable a encontrar un grano de arena en el desierto, señaló Ratcliffe, quien reconoció que los analistas lograron identificar la ubicación del aviador tras detectar un movimiento sospechoso con cámaras de vigilancia nocturna. Mantuvimos la imagen durante 45 minutos; cuando al fin se movió de nuevo, supimos que era él, relató Trump. El rescate final se concretó con la llegada de una armada aérea formada por drones, aviones de ataque y helicópteros ligeros, que descendieron en la zona para evacuar al oficial y su equipo. Los dispositivos y materiales que no pudieron ser retirados fueron destruidos para evitar que cayeran en manos iraníes. Según el secretario de Defensa, Pete Hegseth, la operación mostró que Estados Unidos puede recuperar a sus efectivos en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia. El despliegue incluyó operaciones de distracción: decenas de aeronaves sobrevolaron distintas áreas para hacer creer a las fuerzas iraníes que el objetivo se encontraba en otras ubicaciones. Queríamos que pensaran que estaba en un lugar diferente; los iraníes estaban confundidos y desplegaron miles de efectivos en busca del aviador, manifestó Trump. Ratcliffe añadió que la operación fue contrarreloj, pues los enemigos también intensificaban sus esfuerzos para capturar al militar estadounidense. Mientras se desarrollaba la misión, la administración Trump enfrentó una filtración a la prensa sobre el rescate inicial, lo que fue percibido por el presidente como un riesgo para la seguridad de la operación en curso. Trump advirtió que buscará identificar el origen de la filtración y que exigirá explicaciones a los medios que divulgaron información sensible. Vamos a pedirles que revelen a su fuente por motivos de seguridad nacional, aseguró. En paralelo, el presidente estadounidense utilizó la ocasión para reiterar sus advertencias contra Irán si no reabre el Estrecho de Ormuz. Trump dijo que, de no alcanzar un acuerdo, ordenará ataques masivos sobre infraestructuras clave, incluidas centrales eléctricas y puentes, en un plazo de 24 horas. Podríamos dejar el país fuera de servicio en una sola noche, afirmó, aunque insistió en que su objetivo es evitar una escalada si la diplomacia progresa. (Con información de AFP, The Associated Press y Reuters)
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