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Parana » Informe Digital
Fecha: 07/04/2026 07:20
De la redacción de INFORME DIGITAL El nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) implementado por el Gobierno nacional introdujo cambios en la segmentación de usuarios y en los criterios de asignación de beneficios, con un impacto directo en las facturas de electricidad. Así lo explicó el presidente de Enersa, Uriel Brupbacher, quien advirtió sobre una reducción significativa en el consumo alcanzado por subsidios y una nueva clasificación territorial que modifica los parámetros vigentes hasta comienzos de año. En enero cambió el sistema de subsidios nacionales. Antes había tres tipos de bloques de facturación, N1, N2 y N3, y ahora pasaron a ser solo dos tipos de usuarios: con subsidios y sin subsidios, detalló Brupbacher al describir el nuevo esquema. Según precisó, uno de los cambios centrales radica en la redefinición de las zonas bioambientales del país. A partir del 1 de marzo entró en vigencia una nueva zonificación bioambiental que clasifica las regiones en muy cálidas, cálidas, templadas y templadas-frías, lo que afecta los subsidios que se aplican según la zona, explicó. En ese marco, indicó que Entre Ríos quedó mayoritariamente dentro de la categoría templado-cálido, mientras que los departamentos Victoria, Gualeguay, Gualeguaychú e Islas fueron considerados templado-frío, lo que incide en los niveles de consumo subsidiado. El aspecto más sensible del cambio, sin embargo, es la reducción del tope de consumo bonificado. El subsidio que antes alcanzaba a consumos de 300 o 350 kilovatios por mes ahora se reduce a 150. Todo lo que exceda ese límite se paga a tarifa plena, señaló. De acuerdo con el titular de la empresa distribuidora, esta modificación comenzó a regir el 1 de marzo y generó un fuerte impacto en los usuarios residenciales. Esto estaba pensado para un otoño normal, no para uno con alto consumo, lo que generó preocupación, sostuvo. En ese sentido, afirmó que desde la compañía se buscó anticipar el escenario mediante campañas informativas. Fuimos insistentes en informar a los usuarios sobre estos cambios, porque implican un impacto importante en la factura eléctrica, remarcó. En paralelo, INFORME DIGITAL constató que el esquema tarifario eléctrico en Entre Ríos está compuesto por tres componentes: el precio mayorista de la energía definido por Nación, el Valor Agregado de Distribución (VAD), de jurisdicción provincial, y los impuestos y tasas. En ese marco, la Provincia implementó una serie de medidas para amortiguar el impacto de los incrementos nacionales, entre ellas el congelamiento del VAD durante 21 meses, la eliminación de impuestos provinciales en la tarifa eléctrica y la reducción de cargas municipales y regulatorias. Asimismo, se destinaron más de 18.000 millones de pesos en 2025 para sostener subsidios locales y se prevé una inversión adicional de 8.400 millones en 2026, con alcance a unos 340.000 usuarios en todo el territorio entrerriano. Pese a estas acciones, el rediseño del esquema nacional vuelve a tensionar el costo de la energía en los hogares, especialmente a partir de la reducción del consumo subsidiado, que obliga a pagar tarifa plena por una mayor proporción del uso mensual.
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