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» La Nacion
Fecha: 06/04/2026 18:55
Con amenazas cambiantes, Trump mantiene al mundo en constante desequilibrio El presidente estadounidense alterna anuncios de fin de la guerra con amenazas de bombardeos masivos, mientras líderes globales intentan evitar una crisis mayor en el estrecho de Ormuz - 5 minutos de lectura' LONDRES. El mundo está en vilo. A la mañana el presidente Donald Trump dice que la guerra en Irán está casi terminada, y un rato después dice que seguirá durante semanas. Se jacta de haber destripado a Irán, pero a continuación dice que los combates seguirán. Un enorme bombardeo, anuncia, empezará dentro de 5 días, o de 10, o capaz el martes a las 20 exactas. Si Trump habla en serio, el mundo podría estar a 24 horas de una devastadora escalada de la guerra. Pero como si fuera el productor televisivo de un final de temporada infartante, Trump parece decidido a mantenernos a todos en ascuas. Y hay que reconocer que al menos en eso está teniendo éxito. En las capitales de todo el mundo, hace seis semanas que los presidentes y primeros ministros se devanan la cabeza para encontrar la forma de evitar que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán se descontrole. El jueves, diplomáticos de más de 40 países se reunieron por videoconferencia y salieron con pocas propuestas concretas. Los mandatarios de Europa, Asia y otras latitudes están exasperados, enojados y también bastante asustados por lo que puede haber a la vuelta de la esquina. El lunes, el presidente surcoreano Lee Jae Myung convocó a una reunión de gabinete de emergencia y advirtió: Las cicatrices de la guerra se harán sentir durante mucho tiempo. En su mensaje de Pascua, Lee lamentó que el orden de paz y prosperidad que ha sostenido al mundo se esté debilitando. Y en Japón, país que depende en gran medida de sus importaciones de petróleo de Medio Oriente, la primera ministra Sanae Takaichi dijo el lunes que este mismo miércoles encararía conversaciones directas con el gobierno iraní. Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron la semana pasada se quejó de las contradicciones de Trump asegurando que una persona seria no dice todos los días lo contrario de lo que dijo el día anterior. Trump y sus asesores siempre se jactaron de que la imprevisibilidad es una fortaleza en el tablero mundial. Durante su primer mandato, Trump amenazó con desatar fuego y furia como el mundo nunca ha visto sobre Corea del Norte, pero luego declaró haberse enamorado de su dictador, Kim Jong Un, a quien calificó como un tipo inteligente. Aun conociendo el historial errático de Trump, su manejo de la guerra en Irán y su seguidilla de contradicciones sobre cómo podría terminar el conflicto tiene desconcertados a sus homólogos de otros países. El miércoles, en su discurso a la nación, Trump declaró la derrota de facto de Irán. Su armada ha desaparecido, su fuerza aérea ha desaparecido, dijo Trump, y agregó: Sus misiles prácticamente se agotaron o fueron destruidos. Irán no tiene equipamiento antiaéreo, aseguró, y su sistema de radar fue 100% aniquilado. Dos días después, Irán derribó dos aviones militares de Estados Unidos. En su discurso del miércoles, Trump pareció desentenderse del cierre del estrecho de Ormuz, diciendo que cuando termine este conflicto, el estrecho se abrirá naturalmente. Simplemente se abrirá naturalmente. Pero el domingo, en una publicación de 44 palabras plagada de insultos en redes sociales, Trump prometió bombardear las centrales eléctricas y los puentes de Irán ataques que en la mayoría de los casos para el derecho internacional constituirían crímenes de guerra a menos que antes del martes los bastardos dementes abran el maldito estrecho al tráfico marítimo internacional . ¡Vivirán un infierno, ya verán!, escribió Trump. Horas después, sugirió que las negociaciones con Irán continuaban, declarando a la agencia Axios que si no llegan a un acuerdo, voy a volarles todo por el aire. En una entrevista con The Wall Street Journal, Trump sostuvo que si Irán se negaba a abrir el estrecho, él bombardearía todas las centrales eléctricas y demás instalaciones que tengan en todo el país. Irán respondió con un comunicado publicado por la agencia de noticias semioficial MehrIrán, donde prometió operaciones de represalia mucho más contundentes y extensas. Esa incertidumbre impide que los líderes mundiales puedan planificar para después de que cesen los combates. En la reunión de diplomáticos del jueves, convocada por Gran Bretaña, los enviados debatieron la forma de mitigar el impacto económico de la interrupción del suministro de energía a través del estrecho. La reunión fue a puertas cerradas, pero en el comunicado difundido posteriormente, la secretaria de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, aseguró que Irán no debe prevalecer en su intento de mantener la economía mundial como rehén en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, muchos mandatarios del mundo descartaron explícitamente involucrarse militarmente en la guerra. En su declaración, Cooper no propuso medidas prácticas, más allá de la presión diplomática y las medidas económicas y políticas coordinadas para reactivar el flujo de transporte marítimo internacional. Con el lenguaje usualmente ambiguo de los diplomáticos, en su declaración solo prometió seguir adelante con las conversaciones. Today, the UK convened representatives from more than 40 countries to discuss the Strait of Hormuz, and the urgent need to restore freedom of navigation for international shipping, and see the Strait reopened once more. pic.twitter.com/G7Ff5ZRniL Foreign, Commonwealth & Development Office (@FCDOGovUK) April 2, 2026 En los días siguientes, el primer ministro británico, Keir Starmer, habló con los líderes de Alemania, Italia, Kuwait, Ucrania, la Unión Europea y la OTAN. Los comunicados del gobierno británico sobre todas esas conversaciones concluyeron de manera similar. El primer ministro y el príncipe heredero recibieron con satisfacción la reunión convocada ayer por el ministro de Relaciones Exteriores sobre un plan viable para reabrir el estrecho, dice el comunicado de prensa sobre la llamada entre Starmer y el príncipe heredero de Kuwait. Acordaron seguir trabajando juntos en este tema y mantenerse en estrecho contacto durante las próximas semanas. Traducción de Jaime Arrambide
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