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  • Retención de líquidos, cuerpo y hábitos: un problema frecuente que impacta en la salud femenina

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    Fecha: 06/04/2026 08:59

    La retención de líquido, también conocida como edema, es un factor muchas veces invisible que influye tanto en el peso corporal como en la percepción del propio cuerpo. Puede manifestarse en la balanza, pero también en el espejo, a través de la hinchazón o la sensación de pesadez. Se trata de una condición frecuente que afecta a una de cada cuatro mujeres y que tiene múltiples causas, desde hábitos diarios hasta cambios hormonales y predisposición genética. Este trastorno puede presentarse de dos maneras. Como signo, cuando el profesional de la salud detecta indicadores clínicos claros de retención. O como síntoma, en casos más leves, donde la persona percibe molestias como hinchazón o incomodidad, que suelen ser transitorias. En ambos casos, comprender su origen es clave para poder abordarlo de manera adecuada. Factores que explican la retención de líquidos Las causas de la retención de líquidos son diversas y pueden dividirse en dos grandes grupos: orgánicas y cotidianas. En muchos casos, ambos tipos de factores interactúan entre sí. Entre los factores orgánicos se encuentran: - Inflamación en articulaciones por traumatismos o golpes - Reacciones alérgicas, conocidas como angioedema - Circulación lenta, que dificulta el retorno sanguíneo y linfático - Síndrome premenstrual, asociado a variaciones hormonales y de serotonina - Menopausia En cuanto a los factores cotidianos, los hábitos juegan un rol determinante: - Sedentarismo y falta de movimiento - Alimentación rica en sodio - Baja ingesta de líquidos - Estrés, que genera desequilibrios hormonales - Consumo de ciertos medicamentos - Tabaquismo - Cambios climáticos y altas temperaturas Hormonas, edad y peso: cómo influyen La retención de líquidos no siempre está directamente asociada al exceso de peso, aunque existe una relación. A mayor peso corporal, mayor probabilidad de retener líquidos, debido a un mayor espacio en el organismo. Sin embargo, personas delgadas también pueden padecerla si existen causas específicas como el uso de anticonceptivos, afecciones renales o problemas cardíacos. La menopausia es otro momento clave. Con la disminución de los estrógenos, aumenta la tendencia a retener líquidos. A esto se suman factores propios del envejecimiento, como la menor actividad física y una mayor permeabilidad capilar. Además, la serotonina, un neurotransmisor vinculado al bienestar, también juega un rol importante. Cuando sus niveles son bajos, no solo pueden aparecer síntomas como irritabilidad o tristeza, sino también cambios en el apetito, especialmente hacia alimentos dulces. ¿Es un problema crónico? La retención de líquidos no siempre es permanente. En muchos casos, depende de hábitos, tratamientos o situaciones puntuales. Por ejemplo, personas que realizan dietas frecuentes o consumen ciertos medicamentos pueden percibir mayor hinchazón en determinados momentos. Esto no necesariamente implica un agravamiento del cuadro, sino cambios en la dinámica del organismo. Hay períodos en los que se elimina más líquido y otros en los que se recupera el equilibrio natural. Leé también: Los alimentos que son imprescindibles para las mujeres en la menopausia El tabaquismo también influye negativamente. La nicotina afecta la circulación y la permeabilidad capilar, favoreciendo la acumulación de líquidos en el cuerpo. Claves para reducir la retención de líquidos Existen múltiples estrategias que pueden ayudar a disminuir la retención de líquidos, especialmente si se sostienen en el tiempo: - Realizar actividad física de forma regular, como caminar. - Descansar adecuadamente. - Priorizar una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. - Consumir menos carne vacuna y más pescado. - Incluir lácteos descremados y quesos bajos en sodio. - Beber abundante cantidad de líquidos. - Fraccionar las comidas. - Reducir el consumo de sal. - Limitar alimentos ultraprocesados y salados. - Disminuir el consumo de azúcares. - Evitar el tabaquismo. Entre los alimentos a restringir se encuentran los quesos duros, fiambres, embutidos, enlatados, productos de copetín, caldos concentrados, aderezos, salsas y alimentos en salmuera. También se recomienda optar por aguas con bajo contenido de sodio. (*) Viviana Viviant es licenciada en Nutrición, especialista en nutrición deportiva y autora de los libros Portions, su porción en la medida justa y Su personal trainer en casa.

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