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Parana » Adn21
Fecha: 05/04/2026 19:53
La interna libertaria alcanzó un punto de no retorno. El Presidente acusó a su compañera de fórmula de pergeñar conspiraciones en su contra desde que ambos eran diputados, la fustigó por juntarse con gente verdaderamente complicada como Isabel Perón y expuso crudamente su faltazo al Pacto de Mayo. La fractura total del Poder Ejecutivo El fuego cruzado en la cúpula de la Casa Rosada ya no tiene disimulo ni retorno. Javier Milei lanzó su embestida pública más virulenta hasta la fecha contra Victoria Villarruel, a quien acusó abiertamente de traición, boicot y de intentar cancelarlo en el plano internacional durante su reciente participación en el Madrid Economic Forum, en España. Lo que hasta ahora se analizaba como una tensión política nacida al calor de las fricciones de gestión, fue redefinido por el propio mandatario como un complot de larga data. Durante una entrevista, Milei confesó que inicialmente creía que la ruptura se había originado por las demoras en el Senado con la Ley Bases y las idas y vueltas del Pacto de Mayo. Sin embargo, aseguró estar asombrado al descubrir que la vicepresidenta habría estado operando sistemáticamente en su contra desde el año 2021, mucho antes de llegar al poder. La embestida incluyó duras críticas a la agenda propia de Villarruel y a sus recientes reuniones políticas en Europa. Puntos Claves: Las frases de la ruptura - Conspiración originaria: El Presidente aseguró que los intentos de Villarruel por sabotearlo no nacieron con el Gobierno, sino que las venía pergeñando desde el año 2021, cuando ambos ingresaron a la Cámara de Diputados. - El boicot en España: La denuncia de traición presidencial surgió como respuesta a las consultas sobre posibles intentos de cancelación impulsados por la vicepresidenta durante la última gira de Milei por Madrid. - La farsa del Pacto de Mayo: Milei dinamitó las excusas diplomáticas del pasado julio. Le reprochó haber retrasado la Ley Bases en el Senado y afirmó que Villarruel faltó a la firma del 9 de julio en Tucumán alegando sentirse mal, pero que al día siguiente estaba espléndida en el desfile. - Alianzas complicadas: El mandatario criticó sin filtro la autonomía política de su vice, acusándola de rodearse de gente verdaderamente complicada, en directa referencia a su reivindicación y encuentro con la expresidenta María Estela Martínez de Perón. - El reproche ideológico: Milei se mostró sorprendido e indignado por las reflexiones privadas de Villarruel, asegurando que la vicepresidenta lo acusaba de hacerle daño a la libertad. Opinión Editorial ADN21: El país rehén de una paranoia de cúpula En ADN21 observamos con alarma cómo la degradación institucional de la República ha tocado un fondo inédito. Que el Presidente de la Nación acuse por televisión a su propia vicepresidenta de liderar una conspiración en su contra desde hace cinco años no es un chisme de palacio; es la confesión explícita de que el Poder Ejecutivo está quebrado y subsumido en un nivel de desconfianza paralizante. Mientras la economía real cruje, los surtidores se disparan por las crisis globales y el mapa geopolítico arde, la agenda del Gobierno nacional parece secuestrada por una guerra de egos, pase de facturas y sospechas de traición. Acusar a la titular del Senado de juntarse con gente complicada y de fingir enfermedades para no asistir a un acto oficial rebaja la máxima investidura del país a una disputa de proporciones adolescentes. Gobernar un Estado en crisis exige una madurez política y una estabilidad institucional que hoy brillan por su ausencia. Si la fórmula que prometía exterminar los vicios de la vieja política dedica su tiempo a denunciarse mutuamente por boicots internacionales y conspiraciones premeditadas, el abismo institucional está mucho más cerca de lo que los mercados quieren admitir. La soberanía y el futuro del país no pueden quedar atados a un binomio presidencial que se comporta como un matrimonio en pleno divorcio destructivo.
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