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Fecha: 03/04/2026 19:27
La llamada miel del amor volvió a circular con fuerza en redes sociales y conversaciones en la Argentina, impulsada por su fama viral y por la curiosidad que genera como supuesto estimulante sexual natural. El producto, que se vende en pequeños sobres y se promociona como una ayuda rápida para mejorar el rendimiento sexual, ya venía generando alertas sanitarias en distintos países por la presencia de sustancias no declaradas en su composición. Esa combinación entre viralización en internet, venta informal y promesas de efecto inmediato volvió a poner el foco sobre qué contiene realmente y qué riesgos puede implicar. No se trata de un alimento ni de una golosina, aunque a simple vista pueda parecerlo. La llamada miel del amor, también conocida como Vital Honey, Power Honey o melzinho do amor, se vende en pequeños sobres dorados y se presenta como un estimulante sexual natural. En redes sociales, sex shops, kioscos, ventas callejeras y sitios de internet se la promociona como una ayuda rápida para aumentar el deseo, mejorar la erección o rendir más. El problema es que esa promesa amable muchas veces oculta algo muy distinto. Las alarmas no son nuevas. En Brasil, donde el producto se volvió furor en fiestas y boliches, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) prohibió su producción, venta y promoción en 2021 tras detectar irregularidades y encenderse las alertas sanitarias. Desde entonces, distintos análisis de laboratorio y advertencias oficiales apuntan al mismo problema: varios de estos sobres contienen sildenafil y tadalafil, fármacos usados para tratar la disfunción eréctil, sin que esa información figure de manera clara en el envase. Es una locura. Puedes ir a cualquier licorería o parada de camiones, comprar un paquete de miel y no tener idea de lo que estás consumiendo, advirtió Jesse Mills, urólogo estadounidense y director de la Clínica de Salud Masculina de UCLA. Qué tiene en realidad la miel del amor La clave del problema está en la palabra natural. Muchos consumidores creen que están comprando miel con hierbas, especias o extractos vegetales. De hecho, en los envases suelen aparecer ingredientes como canela, guaraná, ginseng, jengibre, caviar o tongkat ali, una planta usada en fitoterapia. Pero diversos estudios y análisis oficiales encontraron en varias muestras otra cosa: drogas sintéticas para la disfunción eréctil no declaradas. Un trabajo científico que analizó 20 suplementos sexuales vendidos por internet, redes sociales y farmacias halló que 14 contenían ingredientes no declarados. En 12 de ellos había sildenafil. Además, el estudio detectó grandes diferencias de dosis entre productos, desde cantidades bajas hasta niveles que podían aumentar el riesgo de sobredosis. El dato más inquietante fue otro: todos se promocionaban como 100% naturales y sin efectos secundarios. Todos los complementos alimenticios analizados se anunciaban como 100 % naturales y no provocaban efectos secundarios, señalaron los autores del trabajo, que también remarcaron que la información de ninguno incluía límites de edad ni advertencias por interacción con medicamentos. Ese hallazgo coincide con las alertas emitidas por la FDA, la agencia reguladora de Estados Unidos, que durante años reportó suplementos adulterados con ingredientes activos no declarados. Entre 2007 y 2014 informó 572 casos de suplementos con drogas ocultas; el 41,6% correspondía a productos orientados a la disfunción eréctil. Por qué puede ser peligroso y hasta mortal Sildenafil y tadalafil son medicamentos aprobados cuando se usan con control médico. El problema aparece cuando una persona los consume sin saberlo, sin evaluación previa, sin dosis clara y, muchas veces, mezclados con alcohol u otras sustancias. José Luiz Costa, químico brasileño y coordinador ejecutivo del Centro de Información y Asistencia Toxicológica de la Universidad Estadual de Campinas, fue claro al advertir que estas sustancias requieren una evaluación médica previa, sobre todo en personas con enfermedades cardíacas o hipertensión no controlada. Los riesgos no son menores. El uso sin supervisión puede provocar: - caída brusca de la presión arterial - taquicardia - dolor de pecho - mareos y cefalea intensa - cambios en la visión - priapismo, una erección prolongada y dolorosa - necrosis del pene en casos extremos - complicaciones cardíacas potencialmente mortales También existe un punto especialmente delicado: estos fármacos están contraindicados en quienes usan nitratos, medicamentos frecuentes en pacientes con problemas cardíacos. La combinación puede provocar una hipotensión severa y poner en riesgo la vida. El estudio científico además remarcó que estos suplementos suelen ser elegidos justamente por personas que buscan evitar los efectos adversos o la vergüenza de consultar por un tratamiento formal. Es decir: eligen un producto supuestamente más suave y terminan expuestos a una sustancia que ni siquiera saben que están tomando. De moda sexual a producto de riesgo La miel del amor no creció solo por lo que promete, sino por cómo se vende. En Brasil encontró un nicho fuerte en fiestas y bailes funk. En Estados Unidos apareció entre universitarios impulsada por TikTok y otras redes. En Paraguay también generó polémica. Y en la Argentina, aunque no haya una regulación específica tan visible como en otros países, circula en canales informales y suma curiosidad por su fama viral. Ese es otro punto central: no siempre se la compra para tratar un problema de salud. Muchas veces se consume por presión social, ansiedad por el desempeño o simple curiosidad. No están pensando en la disfunción sexual. Están pensando en cómo pueden rendir mejor, cómo ser mejores que antes o mejores que otras parejas que esa persona haya tenido, explicó Mills. Leé también: Por qué la adicción al sexo y al amor puede ser tan debilitante, según expertos En esa lógica, el sobre se convierte en un atajo. Es barato, discreto, fácil de conseguir y se vende con una estética casi inocente. Pero detrás de esa imagen puede haber un cóctel de ingredientes inciertos, copias, adulteraciones y dosis imposibles de prever. Por eso, el mensaje de fondo es sencillo: si un producto promete mejorar la vida sexual de inmediato, se vende como milagroso y no informa con claridad qué contiene, conviene desconfiar. La miel del amor no preocupa por su nombre ni por su envase, sino porque puede disfrazar de suplemento inofensivo lo que en realidad funciona como un medicamento potente, con riesgos severos para la salud.
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