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Parana » Reporte1007
Fecha: 02/04/2026 16:21
La Fiscalía citó para la imputación formal a los tres policías acusados por el ataque a Marcelo Bruffal el 10 de abril del año pasado. Se trata de Micael Ignacio Bello, Hernán Javier Trzuskot y Lucas Gabriel Casco, quienes deberán responder por numerosos delitos endilgados y la posible condena a prisión del principal agresor. El hecho se produjo en la entrada de la vivienda de la madre de Marcelo, en calle Luis Palma, en la zona oeste de Paraná, y quedó registrado en un video que fue publicado como primicia y en exclusiva por el programa Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral), junto al testimonio de Marcelo, y posteriormente tuvo amplia difusión en todo el país. Se observa allí con claridad lo sucedido: una camioneta de la Guardia Especial pasa por el frente de la vivienda ubicada en calle Luis Palma, frena unos metros más adelante al escuchar al muchacho que dice qué pasa (se lo decía a su hermana), retrocede, se bajan tres uniformados con las armas, discuten con el joven que estaba sacando ramas de un árbol podado, se vuelven a subir al vehículo policial, y uno de ellos se vuelve a bajar, lo toma del cuello, lo tira al suelo y en la acción le rompe la rodilla. Le decían «¿Qué problema tenés?», «Cagón de mierda que sos» y «¿Qué dijiste?». Los otros dos colaboran, lo reducen y lo suben al patrullero. Después, confeccionaron un acta con datos faltos, diciendo que Bruffal los había insultado y amenazado: «Te voy a tirar plomo para matarte, ya se dónde vivís vos y tu familia con el bebé, ya te voy a agarrar sin chaleco balístico. No solo era mentira, sino que en el video ni siquiera se observa un gesto de Marcelo hablándoles. La fiscal Sofía Patat está a cargo de la causa y este lunes citó para la imputación formal a los tres policías que participaron de una u otra manera en el episodio. A lo largo de este año de investigación, se reunieron los testimonios de Marcelo y de su hermana, principales testigos del episodio, que aparecen en el video registrado por la cámara ubicada en el frente de la casa. Ambos ratificaron lo sucedido aquel mediodía, así como la circunstancia posterior: que lo trasladaron en el patrullero hacia la Guardia Especial, luego hacia la División Antecedentes y finalmente a la Clínica Policial ubicada en calle Rondeau 2210. Allí el médico policial le dio Tafirol o Ibuprofeno y lo envió a la casa. Como Marcelo no podía caminar, familiares lo fueron a buscar. También declararon luego otros familiares de la víctima, como el hermano, la madre y un tío. Hubo ciertas demoras en cuanto a los estudios médicos, algunas idas y vueltas donde se pedían precisiones sobre el tipo, carácter y gravedad de las heridas sufridas por Marcelo. En la resonancia se observaron las lesiones tanto en tejidos blandos, en ligamentos y tendones, como óseas. El diagnóstico señalaba que Bruffal sufrió ruptura parcial de ligamentos cruzados anterior y posterior, distención de la cápsula articular, ruptura del cuerno posterior del menisco interno y esquince de rodilla grado 2. Se recordará también que, luego del hecho, cuando los policías se enteraron de que había una cámara que había registrado todo el episodio, Micael Ignacio Bello fue a la comisaría novena y denunció a Bruffal, diciendo que el joven le gritó: Te voy a tirar plomo, te voy a tirar para matarte, ya se dónde vivís vos y tu familia, ya te voy a agarrar sin el chaleco. Las imputaciones a cada acusado reúnen una importante cantidad de delitos: A Micael Ignacio Bello se le imputan siete conductas delictiva s distintas: Incumplimiento de los deberes de funcionario público, Lesiones graves calificadas, Vejaciones, Privación ilegítima de la libertad, Abuso de autoridad, Falsa denuncia y Falsificación de documento público. A Hernán Javier Trzuskot lo acusan por tres tipos penales: Incumplimiento de los deberes de funcionario público, Vejaciones y Privación ilegítima de la libertad. A Lucas Gabriel Casco se le atribuyen cinco delitos: Incumplimiento de los deberes de funcionario público, Lesiones graves calificadas en comisión por omisión, Privación ilegítima de la libertad, Vejaciones y Falsificación de documento público agravada. El Estado no ha ofrecido ningún tipo de ayuda El abogado querellante, Franco Azziani Cánepa, habló en una entrevista con Cuestión de Fondo sobre el estado de situación de la causa, la posibilidad de nuevos acusados y también sobre cómo sobrellevó Marcelo este año difícil: La novedad es que la doctora Sofía Patat ha procedido a modificar el hecho, a modificar la apertura de causa y a citar formalmente a los tres funcionarios implicados e investigados en este caso a que presten declaración de imputado ya en el marco del artículo 375 del Código Procesal Penal de la Provincia de Entre Ríos. Esta investigación ya lleva un año, se han realizado diferentes diligencias, se han tomado entrevistas, se han recabado informes médicos y la Fiscalía y la querella hemos considerado que ya nos encontramos en condiciones de imputarle formalmente el hecho a estos tres funcionarios y es lo que va a suceder en estos días, dijo el letrado. ¿Cómo se han encuadrado jurídicamente esos hechos? Tenemos que hablar de que son tres personas involucradas, tres personas investigadas y hay una pluralidad de hechos y una pluralidad de tipos penales escogidos. A uno de los funcionarios se le van a imputar siete tipos penales, es decir, siete conductas distintas concursadas realmente entre sí, esto es lo realmente novedoso de este caso, en tanto que a los otros dos funcionarios se le van a imputar entre tres y cuatro tipos penales diferentes, también concursados de manera real. El video, que tuvo alcance nacional, ha sido una evidencia fundamental justamente para poder determinar qué fue lo que sucedió no solo al momento del hecho, sino también de manera previa y de manera posterior. A lo largo de esta IPP no se han incorporado elementos o evidencias que pudieran justificar de alguna manera el accionar de estos policías. Por el contrario, toda la evidencia ha sido lo que ha presentado la querella y lo que ha requerido la Fiscalía de manera conjunta. ¿Cómo está Marcelo hoy, un año después, tanto física como emocionalmente? Marcelo al día de hoy continúa con su reparación. Sufrió una lesión importante en su rodilla y en varias partes de su pierna. También sufrió un esguince, una lesión en la tibia y el peroné. Y la verdad es que, independientemente de la cuestión estrictamente física, ha tenido un padecimiento psicológico muy grande. Nos ha comentado que este hecho le ha ocasionado hasta el día de hoy un daño irreparable en su psiquis y problemas en su estado anímico, independientemente de que le ha costado muchísimo trabajo reponerse y conseguir trabajo también producto de esta lesión que ha sufrido. ¿Hubo algún organismo del Estado que se acercó para saber cómo estaba o en qué podía ayudarlo? La información que yo tengo es que no. De hecho, la atención médica que ha recibido el señor Bruffal ha sido atención médica de parte, es decir, se ha hecho atender de manera privada, tanto en las reparticiones públicas como en clínica privada y lo ha hecho todo a su propio costo. En este legajo hemos incorporado un informe médico legal que ha establecido las lesiones que Bruffal ha sufrido y eso lo hemos hecho todo de manera privada. Es decir, Marcelo ha tenido que costear su propia reparación porque del Estado no ha ofrecido ningún tipo de ayuda. ¿Puede ser que, a partir de ahora, con las imputaciones, se abra la posibilidad de que judicialmente se aborde a otros funcionarios de la policía? Absolutamente, no descartamos esa posibilidad. De hecho, estamos analizando esta situación porque en el devenir de la investigación hemos encontrado que podría haber otras responsabilidades que tendrán que deslindarse y que tendrán que ser debidamente explicadas. Concretamente, hablo de la función que cumplió el médico tratante que atendió al señor Bruffal, quien sin ningún tipo de miramientos le negó absolutamente el tratamiento, le dijo que se fuera, que se tome un par de ibuprofernos y que no se preocupara, y que si se le hinchaba la rodilla, volviera. Esto es realmente preocupante porque un facultativo médico debería haber hecho un examen un poco más exhaustivo, más aún teniendo en cuenta el estado en el cual el señor Bruffal se presentó a la consulta. Con la rodilla visiblemente lastimada, con lo cual no descartamos la posibilidad de ampliar las imputaciones a futuro el día de mañana.
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