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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 02/04/2026 16:20
Prof. Hugo Pais Cuando el año pasado presentaba mi último libro, en Buenos Aires me preguntaban si tenía que ver con la serie Adolescencia, lo mismo abordé con un periodista local y aclaré que NO PROCEDíA de haber visto la misma, sino de 10 años de investigación directa en establecimientos educativos de la Provincia de Santa Fe y de Entre Ríos, sobre la problemática del acoso. A medida que avancé en la investigación y en la redacción de mi libro Educar en la no violencia, fui ampliando la mirada a la cuestión de todo lo que incide en los niños, adolescentes y jóvenes el uso de las pantallas, incluso analice, en diversas entrevistas, la cuestión de los daños neurológicos, tanto como la necesidad de que los adultos analicen qué ven, con quiénes se comunican, qué mensajes hay en estos sitios a los que los niños acceden. De hecho, nos ocupa mucho analizar los tiempos posibles de exposición a las pantallas y cuándo era adecuado darles ese acceso. En estos análisis aparece el fenómeno del vamping, porque se advierte el uso en la noche profunda, a escondidas de sus mayores, que debemos advertir no es bueno duerman con el celular, la tablet u otro objeto tecnológico, porque no duermen y están conectados y los adultos desconocen los sitios y contactos con los que están. Días pasados nos sacudió la muerte generada en una escuela por disparos de arma de un adolescente. En estos días los comentarios periodísticos, hablan que el joven que mató pertenecía a un grupo que instaba a hacer lo que realizó en una especie de competencia, y mostraron aspectos de los contactos y diálogos con NN que están en esto. Hablé antes de ayer en las redes sobre El dolor de la violencia, y aposté a resaltar aquello que todos los días oímos, vemos, nos enteramos, respecto de la desvalorización de la vida humana, y cómo nos desentendemos fácilmente del dolor de la muerte ejercida por la violencia. Digo sí, nos desentendemos, autoridades y pueblo en general, porque a las horas naturalizamos los hechos y la sociedad olvida pronto y ya no habla del asunto. Muchas veces solo condena, pero no busca caminos de sanación. En estos días un adolescente mato a otro e hirió a varios en San Cristóbal, provincia de Santa Fe, y deseo remarcar que hace algo más de 10 años vengo intentando mostrar el grado de violencia en los niños y jóvenes, emergentes de familias y/o medios socialmente violentos, y eso dio lugar a proponer en mi último libro el formar para la paz y la convivencia, porque entiendo que el sistema educativo ha descuidado el tema emocional y de contención, diálogo y empatía con sus alumnos. De hecho duele muchísimo, descuidamos el tema de una pedagogía de la PAZ, en tiempos en que la dirigencia política insulta, miente, agrede, grita y promueve con sus palabras, gestos y actos la violencia, pone incluso en riesgo la paz social y toma decisiones que coloca en riesgo la paz en nuestra República. Creo sí, que es tiempo de revertir con compromiso una educación fundada en el respeto de la convivencia, el diálogo, el encuentro, poner el máximo empeño en acompañar a ser a nuestros estudiantes, a cuidarse y cuidar la vida, a respetar al otro como a sí mismo. Que el DOLOR de hoy, por la muerte de un adolescente en San Cristóbal nos haga VER y ACTUAR de modo comprometido con la PAZ SOCIAL. Entiendo que es un principio, no naturalizar el matar a un ser humano, nadie tiene ese derecho y por sobre todo, educar en el respeto de toda vida.
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