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Crespo » Paralelo 32
Fecha: 02/04/2026 11:02
En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, especialistas destacan la importancia de comprender el TEA desde la neurodiversidad y promover la inclusión. Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha que invita a reflexionar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA), una condición del neurodesarrollo cada vez más visibilizada, aunque aún rodeada de mitos y desinformación. Con una prevalencia estimada de 1 de cada 36 personas, el TEA representa una realidad significativa a nivel global. En este contexto, la Dra. Verónica Maggio, directora de la Diplomatura en Trastornos del Lenguaje Infantil de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, subraya la importancia de cambiar la mirada: No se trata de una enfermedad, sino de una forma diferente de procesar el mundo. Las más leídas Una condición diversa y compleja El TEA impacta principalmente en la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Las personas dentro del espectro pueden presentar dificultades para comprender el lenguaje, expresar emociones o establecer vínculos sociales, así como desafíos frente a cambios en la rutina. Sin embargo, la especialista destaca que estas características conviven con fortalezas. Muchas personas tienen una gran atención al detalle, memoria destacada o intereses profundos en temas específicos, señala. El concepto de espectro refleja justamente la diversidad de manifestaciones. Entre los rasgos más frecuentes se encuentran dificultades en la comunicación verbal y no verbal, uso limitado del lenguaje con fines sociales, conductas repetitivas, intereses focalizados e intensos y cierta rigidez cognitiva. Diagnóstico y abordaje El diagnóstico del TEA es integral y no responde a una única causa. Según explica Maggio, intervienen factores genéticos y ambientales, y su detección se realiza a través de evaluaciones médicas, conductuales, psicológicas y neurolingüísticas. En cuanto al tratamiento, no existe un abordaje único. Las intervenciones suelen combinar distintas terapias de apoyo, como la neurolingüística, la ocupacional y la cognitivo-conductual, además de acompañamiento farmacológico en casos donde se presentan síntomas asociados como ansiedad. El rol clave de la educación La escuela cumple un papel fundamental en la inclusión de personas con TEA. En muchos casos, los estudiantes cuentan con acompañantes terapéuticos que facilitan la comprensión de las actividades y ayudan a regular la conducta. Siempre el objetivo es favorecer el desarrollo y la participación, remarca la especialista, quien también señala que, en situaciones más complejas, pueden requerirse entornos educativos adaptados. Hacia una sociedad más empática Para avanzar hacia una verdadera inclusión, Maggio enfatiza la necesidad de informarse y derribar prejuicios. La inclusión empieza por la información, afirma. Entre las estrategias que pueden favorecer la convivencia, menciona la importancia de la paciencia, la comunicación clara y la anticipación de cambios en la rutina, herramientas que ayudan a reducir la ansiedad y mejorar la interacción. En definitiva, comprender el autismo desde la perspectiva de la neurodiversidad implica reconocer que no todas las personas perciben el mundo de la misma manera. Promover entornos accesibles, empáticos y respetuosos es un paso esencial para construir una sociedad donde cada individuo pueda desarrollarse plenamente.
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