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» Clarin
Fecha: 01/04/2026 15:22
La primera astronauta argentina que se entrena para viajar al espacio el año próximo, ya espera emocionada en Cabo Cañaveral que llegue la hora del lanzamiento este miércoles de la histórica misión Artemis II, que llevará a cuatro de sus colegas a orbitar la Luna después de más de medio siglo. Se trata de Noel de Castro, de 28 años, quien fue seleccionada por la empresa estadounidense Axiom Space como candidata para integrar una futura misión espacial tripulada, programada para 2027. Salteña, desde la infancia Noel soñaba con las estrellas y hoy aspira a verlas bien de cerca. Ingeniera en biomedicina por la Universidad Favaloro, cursó luego un master en Ingeniería aeroespacial en Estados Unidos y aquí se especializó en medicina espacial, microgravedad y supervivencia, con entrenamientos en vuelos de gravedad cero, hipoxia y buceo. Respaldada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (SICyT), se alista para ser la primera compatriota en viajar al espacio. De Castro observará la partida del cohete bien de cerca, desde el edificio de la Space Force, la fuerza espacial en la NASA, y si bien no es la primera vez que presencia un despegue, está desbordada de entusiasmo. Poder ver el primer lanzamiento con humanos para volver a la Luna, si bien la van a orbitar y no van a alunizar, es para mí algo sumamente importante, dijo Noel a Clarín. Es una misión arriesgada, advierte. Ya vi varios y es muy notable la diferencia cuando viajan con humanos o solo con carga útil, porque el riesgo es mucho mayor. Todo tiene que tener el triple de seguridad, agrega y destaca el logro de Argentina: La NASA tuvo confianza en el satélite argentino que va en la misión, señala, y explica que es muy difícil subir algo a un cohete donde viaja una tripulación. ¿Por qué? Porque tenés vida dentro del cohete. Cualquier cosa que pueda fallar, afecta a cuatro personas que están ahí. Entonces la seguridad y la tecnología tiene que ser de muy alto nivel, debe tener características muy específicas y por eso es muy importante lo que Argentina logró. ¿En qué sentido? Argentina logró construir un CubeSat, un nanosatélite, que tiene la capacidad de estar en un viaje tripulado. Y la NASA confió en la tecnología argentina para que pueda estar dentro de ese primer cohete tripulado en más de medio siglo y que sea 100% segura para los astronautas. Imaginate que en la misión Apolo 1, en 1967, los astronautas murieron incendiados adentro del cohete en una prueba de lanzamiento. Hubo un cortocircuito, se incendió la cápsula y murieron incendiados adentro de la cápsula. Entonces, la seguridad que tiene que tener cualquier cosa, inclusive hasta la comida que llevan, tiene que ser totalmente diferente a la de un viaje no tripulado. Y eso es lo importante para resaltar de la Argentina: fueron elegidos para un cohete tripulado. Es muy importante cómo se tuvo confianza en el satélite argentino. ¿Por qué EE.UU. tardó tanto en lanzar otro vuelo tripulado hacia la Luna? Por temas de presupuestos en un inicio. La misión Artemis en realidad había empezado antes con un proyecto que se llamaba Constellation y el gobierno anterior decidió dejar de financiarlo y se frenó todo. El nuevo gobierno decidió volver a la Luna y se empezaron a invertir fondos en el programa Artemis. Pero de todas formas creo que pasó tanto tiempo porque realmente el interés de ir a la Luna ya no era tan grande y el presupuesto era enorme porque todavía no existían los cohetes reutilizables. Además, las misiones Apolo fueron más que nada una carrera geopolítica de Estados Unidos contra la Unión Soviética. Estados Unidos llegó a la Luna, tuvo sus 17 misiones Apolo, pudo investigar mucho, pero llegó un momento que era demasiado presupuesto. ¿Y ahora por qué es importante para Estados Unidos volver a la Luna? Un poco por carrera geopolítica contra China, intentando ver quién es el primero que llega de nuevo a la Luna. En Apolo se quería llegar a la Luna, no importaba dónde, y aterrizaron en el Ecuador de la Luna que era el sector más fácil. Ahora quieren llegar a los polos porque ahí es donde hay promesa de agua y de helio 3. Entonces la idea es plantarse en la Luna y poder tener estos recursos y obviamente empieza una competencia por quién va a tener primero ese recurso. Ahora el primer paso es ir y dar la vuelta, no alunizar, pero el objetivo final es alunizar y crear una colonia. Ese fue el último discurso del administrador de la NASA, Jared Isaacman. Estableció que la NASA está decidida a instalar una colonia en la Luna en los próximos 10 años. Vos te entrenás para ir al espacio ¿Qué va a sentir la tripulación del Artemis cuando esté arriba? Ellos ya llevan casi dos años de entrenamiento. Yo creo que lo más difícil de esta misión es que están yendo en un cohete que es totalmente nuevo. Si bien tienen mucha ayuda desde el control de misión, ya están empezando a intentar manejar ellos mismos la nave, porque en la próxima misión la idea es alunizar. Entonces se necesita un poco más de la idea de ser piloto, de entrenar un poco más con simuladores. Además, van a estar en una cápsula que es mucho más chica que la Estación Espacial Internacional. Tiene apenas 9 metros cúbicos más o menos habitable y van los cuatro ahí. Y obviamente es la primera vez que se va a volar a una distancia tan lejos de la Tierra, justamente porque la órbita de los polos lunares está más alejada de la Tierra. ¿Cuál es el momento de mayor riesgo? Hay una parte de la misión que es cuando pasan la cara oscura de la luna, la cara que no vemos, donde los astronautas pierden la comunicación con la Tierra, así que hay un momento que están incomunicados. Además, la radiación es mucho más grande que cuando estamos en la Estación Espacial Internacional. Creo que es una misión bastante arriesgada, es la primera vez que se va a hacer esa órbita. Pueden pasar un montón de cosas, pero esperemos que todo salga bien porque es el avance más importante para que después tengamos la misión alunizar. ¿Para qué va a servir la información que recoja el satélite argentino? Más que nada para medir las comunicaciones desde Argentina hasta el satélite porque va a estar en una órbita que es mucho más alejada a las normales y para medir radiación y todos los componentes en sí que lleva el nanosatélite. Se puede ir viendo cómo va a ser la corrosión o cómo van a actuar en el espacio profundo. Después los datos van a ser utilizados para la construcción, por ejemplo, de nuevos satélites que van a estar en una órbita baja, en una órbita geoestacionaria, por ejemplo, o en una órbita que quizás sea en la Luna. Argentina puede después con esta información construir satélites o elementos que puedan sobrevivir en la órbita lunar o en espacio profundo o inclusive en la Luna. ¿Qué significa esta misión para Argentina? Demostrar que nuestra tecnología es capaz de estar en misiones tripuladas, que tenemos las capacidades de cumplir los requisitos de NASA para este tipo de misiones y obviamente ser parte de Artemis. También muestra la colaboración con Estados Unidos, porque esto es una alineación geopolítica: demostrar que Argentina está alineada con Estados Unidos para la misión a la Luna y no con China. Entonces creo que la alineación con el país representa algo. Yo me dedico a entrenar como astronauta, pero pienso en todos esos ingenieros o personas que están por detrás trabajando en el cohete y en todo lo que va a subir y hay que confiar ciegamente en ellos. Hoy en día esos cuatro astronautas que están por ir a la Luna confían ciegamente en los profesionales de la UBA, de la USAM, de la Universidad de La Plata, que trabajaron en una tecnología que no va a afectar absolutamente en nada a la misión tripulada. Y eso para mí es. es un orgullo enorme. SC Sobre la firma Newsletter Clarín
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