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Federal » Federal Al Dia
Fecha: 30/03/2026 23:10
Hay una realidad que atraviesa la vida cotidiana de miles de argentinos: el salario no alcanza y trabajar más solo permite en el mejor de los casos, subsistir. Cuando el salario deja de cumplir su función básica garantizar condiciones dignas de vida aparece un sustituto cada vez más presente y más peligroso: el endeudamiento. ENCUESTA SOBRE ENDEUDAMIENTO DE ESTATALES | MARZO 2026 POR FACUNDO STIVANELLO BERNARDI. El sobreendeudamiento se percibe en cada charla, en cada oficina, en cada familia. Por eso desde el CISPER nos interesó poder aportar trabajo que nos permita darle una dimensión. Así fue que hicimos una encuesta destinada a trabajadores estatales que derivó en un estudio exploratorio que nos permite una primera aproximación a esta problemática. Los datos relevados en este informe permiten ponerle números concretos a esa transformación. En promedio, cerca del 60% de los ingresos de los trabajadores encuestados se destina al pago de deudas. Pero ese promedio esconde una desigualdad aún más profunda: entre quienes perciben menores ingresos, esa proporción escala hasta niveles críticos, superando el 70%. Es decir, los que menos tienen son quienes mayor parte de su salario deben resignar para sostener obligaciones financieras. Por si fuera poco, el problema se agrava más: los trabajadores de menores ingresos no solo se endeudan más, sino que además lo hacen a tasas más altas mediante financieras, mutuales y plataformas digitales. En esos casos, la carga de la deuda puede alcanzar niveles extremos, con situaciones donde más del 80% del ingreso se destina a su cancelación. Los datos de nuestro trabajo no son una anomalía ni una excepción. Son la expresión concreta de un modelo económico que, en lugar de recomponer ingresos, habilita y en muchos casos empuja a que los trabajadores sostengan su consumo y su subsistencia a través del endeudamiento. Así se configura una dinámica perversa: ingresos bajos, endeudamiento creciente y condiciones de financiamiento cada vez más desfavorables. Una rueda que gira sobre sí misma y que, lejos de resolverse, tiende a agravarse. Esta situación es el resultado previsible y lógico de una política económica que se basa en el ajuste del salario, la liberación de tarifas y el encarecimiento de los bienes y servicios esenciales. El sobreendeudamiento no es la consecuencia de decisiones irresponsables individuales, es muchas veces la única opción disponible. Pero este esquema tiene un límite, un precipicio que cada vez está más cerca: cuando el crédito se termine, cuando la carga de las deudas sean impagables solo quedará la caída. No es alarmismo: los datos de morosidad empiezan a señalar tendencias preocupantes. Por eso es imprescindible atender esta cuestión por dos frentes: con mecanismos de desendeudamiento y refinanciación en condiciones razonables y con una política clara de recuperación de ingresos. Trabajar para deber no es meramente un título, refleja una transformación. El deber de trabajar, entendido como base de integración social, está siendo reemplazado por la necesidad de trabajar para sostener deudas. No hay futuro ni desarrollo posible para una sociedad si el trabajo no tiene valor, si el esfuerzo no vale la pena. Debemos volver a apuntar a trabajar para vivir bien, con dignidad, para desarrollarnos y progresar. #CISPER #federalaldia #radiointegracion905 Endeudados_trabajar Para Deber by Alejandro Brandolini
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