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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/03/2026 17:34
Sony, la compañía japonesa, ha detenido temporalmente los pedidos de la mayoría de sus tarjetas de memoria en Japón, tanto para fotografía profesional como para consumidores generales. Esta decisión, que afecta a distribuidores y clientes de la Sony Store, obedece a la persistente crisis de semiconductores, especialmente en el suministro de memoria NAND, y refleja el alcance real de este problema más allá de los productos más visibles del sector tecnológico. Escasez de semiconductores: impacto directo en las tarjetas de memoria Sony La suspensión de pedidos en Japón cubre una amplia gama de tarjetas CFexpress (Type A y B) y modelos SDXC y SDHC de alto rendimiento, así como otras variantes más asequibles. Sony ha comunicado que, por el momento, no puede asegurar el suministro y no ha anunciado fechas de reanudación de ventas ni detallado qué proveedor o componente específico está generando el bloqueo de producción. Todo apunta a la memoria NAND, un recurso esencial que enfrenta una demanda creciente por parte de la inteligencia artificial y los centros de datos. La magnitud de la decisión de Sony opta por congelar pedidos en lugar de aumentar precios o extender plazos de entrega pone de manifiesto la gravedad del escenario. En el sector se reconoce que la presión sobre la RAM y la NAND podría complicar las operaciones de diversas empresas tecnológicas durante 2026, y este movimiento confirma que la situación va más allá de una simple fluctuación temporal de inventario. Contexto global: la crisis de chips se extiende a productos básicos Aunque la suspensión solo afecta por ahora al mercado japonés, Sony advierte de que el stock disponible podría agotarse pronto. El problema no implica que las tarjetas de memoria desaparezcan de un día para otro a nivel mundial, pero sí evidencia que incluso los grandes fabricantes están enfrentando serias dificultades para mantener la cadena de suministro. Este episodio subraya que la crisis de semiconductores no ha terminado, sino que ha cambiado de forma y de foco. Ya no afecta únicamente a productos como tarjetas gráficas, consolas o teléfonos móviles, sino que ahora golpea accesorios esenciales para el trabajo y la vida cotidiana, como una simple tarjeta SD. La realidad es que el mercado dista mucho de haber recuperado la estabilidad previa, y los consumidores empiezan a notar la escasez incluso en los componentes menos visibles de la tecnología diaria. Toda la producción de 2026 ya está vendida según el mayor fabricante El avance acelerado de la inteligencia artificial ha generado una demanda sin precedentes de almacenamiento de datos, que ya no afecta únicamente a las memorias DRAM y NAND, sino que se extiende también a los discos duros mecánicos convencionales. Western Digital, referente mundial en el sector, anunció que la totalidad de su producción de discos duros para 2026 ya está reservada, y que gran parte de las unidades previstas para 2027 y 2028 cuentan con compradores asegurados. Este contexto repercute tanto en la disponibilidad de estos dispositivos como en su precio, impactando directamente tanto a usuarios particulares como a empresas tecnológicas. El auge de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de recursos como la memoria DRAM y el almacenamiento NAND, componentes esenciales para los SSD. Los precios de la DRAM han alcanzado cifras históricas, obligando a muchos consumidores a buscar soluciones más económicas, como la actualización de sus equipos con DDR4. Sin embargo, este aumento en los costos no se limita a la memoria RAM y los SSD; también afecta a los discos duros mecánicos, a pesar de su tecnología basada en platos físicos y no en chips de memoria. Hasta hace poco, los HDD eran la alternativa preferida por su bajo costo por terabyte. Hoy, la necesidad de almacenar enormes volúmenes de datos para el entrenamiento de modelos de IA copias de seguridad, registros y bases de datos ha revalorizado a los discos duros tradicionales. El encarecimiento de los SSD solo ha reforzado el papel de los HDD como la opción más viable para grandes volúmenes de almacenamiento.
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