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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 30/03/2026 16:02
La iniciativa tiene como objetivo reducir el IVA al huevo fresco del 21% al 10,5%, de modo de favorecer su consumo masivo y alentar la producción. En un contexto donde la presión impositiva sobre los alimentos básicos vuelve a estar en el centro del debate, legisladores entrerrianos impulsan una iniciativa que busca corregir lo que consideran una asimetría tributaria dentro de la matriz proteica de consumo masivo en Argentina. El proyecto, presentado por los diputados nacionales Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto al senador Adán Bahl, propone reducir la alícuota del IVA del 21% al 10,5% para los huevos frescos y ovoproductos. La propuesta apunta a incorporar estos productos al listado de alimentos alcanzados por la tasa reducida del impuesto, equiparándolos con otras proteínas animales como las carnes aviar, porcina y caprina, que ya tributan el 10,5% desde la reforma fiscal de 2017. Según los fundamentos del proyecto, aquella modificación tuvo como objetivo igualar tributariamente a las distintas carnes con la vacuna, pero dejó fuera a un alimento clave en la dieta de los argentinos: el huevo. El texto legislativo plantea de manera explícita la incorporación de los huevos frescos y sus derivados -incluyendo huevo líquido, yema o albúmina, tanto en estado fresco como deshidratado- dentro del inciso correspondiente de la Ley de IVA. De esta forma, se busca reconocer formalmente su rol dentro de la canasta básica proteica y corregir lo que los autores califican como un olvido normativo. Desde el punto de vista productivo, la iniciativa encuentra respaldo en la evolución reciente del sector avícola. De acuerdo con el Informe Productivo 2025 de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia), la producción nacional alcanzó el año pasado los 18.970 millones de huevos, lo que representa un incremento interanual del 8,82%. Este crecimiento estuvo impulsado, principalmente, por la expansión del parque productivo, que aumentó un 8,68%. El consumo interno también refleja la centralidad de este alimento: con 398 huevos por persona al año, Argentina se posiciona como el país de mayor consumo per cápita a nivel mundial. Este dato no es menor en términos de política alimentaria, ya que refuerza el argumento de los legisladores sobre la necesidad de generar condiciones fiscales más equitativas dentro de la oferta de proteínas. En este sentido, el proyecto no sólo apunta a aliviar la carga impositiva sobre el consumidor final, sino también a mejorar la competitividad del sector. La reducción del IVA podría traducirse en precios más accesibles en góndola, aunque su impacto efectivo dependerá de la dinámica de la cadena comercial. Al mismo tiempo, permitiría al productor operar en condiciones más similares a las de otros segmentos cárnicos, evitando distorsiones relativas dentro del mercado. Los legisladores destacan, además, el valor nutricional del huevo, al que describen como un alimento muy balanceado y de alta calidad para todas las franjas etarias. En un país donde la inflación alimentaria ha erosionado el poder adquisitivo, la accesibilidad a proteínas de calidad se vuelve un factor crítico, especialmente para los sectores más vulnerables. No obstante, el proyecto se inscribe en una discusión más amplia sobre el sistema tributario argentino y su impacto en la producción y el consumo. Esta iniciativa impulsada por los legisladores entrerrianos pone en agenda un tema sensible: la necesidad de revisar los criterios con los que se gravan los productos básicos. En un escenario económico complejo, la búsqueda de igualdad tributaria no sólo remite a una cuestión técnica, sino también a una definición política sobre qué alimentos deben ser prioritarios en la mesa de los argentinos.
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