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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/03/2026 13:12
Alemania y Siria han alcanzado un acuerdo para la repatriación de hasta el 80% de los refugiados sirios que residen actualmente en territorio alemán, lo que podría traducirse en el retorno de unas 800.000 personas en los próximos tres años. El pacto se formalizó en Berlín durante la visita oficial del presidente interino sirio, Ahmad al Sharaa, y constituye uno de los movimientos más relevantes en la política migratoria alemana desde la crisis de refugiados de 2015. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha situado esta cuestión en el centro de su agenda política, defendiendo la necesidad de articular un retorno ordenado tras el fin de la guerra civil en Siria y el cambio de escenario político en el país. El acuerdo supone, además, la institucionalización de una cooperación que en etapas anteriores se había desarrollado con mayor discreción. Un cambio de fase en la política migratoria Durante la comparecencia conjunta en la Cancillería, Merz enmarcó el acuerdo en el nuevo contexto surgido tras la caída del régimen de Bashar al Asad en diciembre de 2024. La guerra civil ha terminado. Ahora existe, en principio, la posibilidad de regresar al país de origen, afirmó el canciller, que subrayó que las necesidades de protección de los refugiados deberán ser revisadas caso por caso. En Alemania residen actualmente más de 900.000 ciudadanos sirios, dentro de un total que supera los 1,3 millones desde 2015. Aquel año, el Ejecutivo encabezado por Angela Merkel optó por abrir las fronteras ante la presión humanitaria, una decisión que marcó la política europea durante la última década. El nuevo planteamiento del Gobierno alemán no implica un retorno inmediato ni homogéneo, sino un proceso gradual que priorizará a quienes no disponen de permiso de residencia válido y a aquellos cuya situación jurídica ya no justifique la protección internacional. En paralelo, Berlín insiste en que el regreso deberá producirse en condiciones organizadas y con garantías mínimas de estabilidad. Coordinación bilateral y apoyo económico El acuerdo prevé la creación de un grupo de trabajo conjunto que comenzará a operar de forma inmediata, con el objetivo de coordinar los aspectos logísticos, administrativos y técnicos del proceso. En los próximos días está previsto el desplazamiento de una delegación alemana a Siria para avanzar en estos preparativos. Además, el Gobierno alemán ha anunciado una aportación inicial de al menos 200 millones de euros destinados a proyectos de estabilización y reconstrucción. Esta financiación se enmarca en una estrategia más amplia que busca vincular el retorno de población con la recuperación económica del país. Al Sharaa destacó durante su intervención que el regreso de ciudadanos formados en el exterior puede contribuir a reforzar el tejido productivo sirio. En esa línea, apuntó a la importancia de canalizar inversiones y de generar oportunidades que permitan la reintegración de quienes regresen. Del esfuerzo de acogida al retorno organizado El acuerdo supone, en la práctica, un cambio de etapa respecto al modelo de acogida desplegado en Alemania a partir de 2015. Aquella respuesta, impulsada por el Gobierno federal y respaldada ampliamente por la sociedad civil, permitió habilitar alojamientos de emergencia en instalaciones públicas y movilizó a miles de ciudadanos en tareas de apoyo y acompañamiento. Durante estos años, los refugiados han tenido acceso a ayudas económicas, servicios sanitarios, educación y programas de integración. Ese esfuerzo sostenido ha tenido un impacto significativo en las cuentas públicas, especialmente en un contexto en el que Alemania ha seguido recibiendo solicitantes de asilo de diversas nacionalidades. El Ejecutivo de Merz defiende que la evolución de la situación en Siria permite ahora abrir una nueva fase centrada en el retorno, sin que ello suponga desconocer las dificultades que aún persisten sobre el terreno. No obstante, el propio Ministerio Federal de Asuntos Exteriores continúa calificando el contexto sirio como volátil, en referencia tanto a la situación de seguridad como a las condiciones de vida, marcadas por la destrucción de infraestructuras y las dificultades de abastecimiento. Perspectivas económicas Junto al componente migratorio, el acuerdo incorpora una dimensión económica relevante. Berlín ha expresado su interés en fomentar la participación de empresas alemanas en proyectos de reconstrucción, en un contexto en el que Siria busca atraer inversión extranjera y reactivar su economía tras años de conflicto. Las autoridades sirias han señalado que se están adoptando reformas para mejorar el marco jurídico de las inversiones y facilitar la actividad empresarial. En este sentido, el retorno de población cualificada procedente de Europa es considerado un factor potencialmente dinamizador.
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