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» Clarin
Fecha: 29/03/2026 19:47
La Ciudad anunció que levantaron la clausura en el sector 2 del complejo Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, y los vecinos podrán volver a sus casas. Fue luego de un regreso malogrado al edificio en el que las familias que habían sido evacuadas notaron que una ventana estaba doblada y sus vidrios rotos, había rajaduras en las paredes y cerámicas flojas. Tras los trabajos realizados por COSUD SA -la empresa constructora-, la Guardia de Auxilio y Emergencias del GCBA dispuso el levantamiento de la clausura en el sector de las torres donde se encuentran las viviendas, indicó el Gobierno de la Ciudad en un comunicado. Pero después de todo lo que les tocó vivir luego del derrumbe de una losa del techo de las cocheras el 3 de marzo y una segunda evacuación el martes pasado, los vecinos tienen miedo. El 18 de marzo el Gobierno porteño -por disposición de la Justicia- había habilitado el retorno de los damnificados a sus departamentos. Pero el martes de la semana pasada un nuevo episodio desató el pánico de la gente, cuando una vecina alertó sobre que en el segundo piso de la torre "A" una ventana se había doblado. Entonces doce vecinos que ya habían regresado a sus casa tuvieron que volver a los hoteles. Este domingo, la Ciudad comunicó que la fiscalía actuante autorizó el reingreso de los vecinos, ya que están garantizadas las condiciones de seguridad estructural para habitar los departamentos. Esto se debe a que sigue vigente la habilitación judicial del sector. En el mismo comunicado, el GCBA indicó que actualmente los edificios ya cuentan con los servicios de luz, agua y gas. Video Sin embargo, para los vecinos que habitan los departamentos de estas torres el miedo no se difumina, en realidad se acentúa. Ellos insisten en que las unidades no cumplen las condiciones necesarias para ser consideradas habitables. Se sienten sin garantías. Norma Ramíno, propietaria del departamento 10F de la torre A, no se puede olvidar de las rajaduras en las paredes, ni de las baldosas de cerámica flojas, ni de los vidrios rotos, ni de la ventana doblada. El pánico de revivir un episodio como el de la última evacuación la persigue. Para mí esa torre (la A) se va a caer, porque todos los pisos de arriba están haciendo presión sobre los pisos de abajo, a pesar que el arquitecto había avisado que no tiene daño la estructura. Yo estaba con ánimo de volver y me puse la mochila, cargué la ropa de mis nenes, les dije 'el martes vamos ya volvemos a casa, ya nos vamos a quedar'. Y cuando salgo veo los mensajes que decían 'vecinos, los que están adentro evacúen porque el bombero mandó a evacuar'. Desde ahí ya quedé paranoica, dice a Clarín. Desde el martes que Norma lee muchos comentarios en redes sociales que refuerzan sus alertas. Tiene dos hijos muy chiquitos con quienes vive provisoriamente en un apart-hotel que le consiguió la constructora. Pero su estadía vence el 30 de marzo, le queda una noche. Después tendría que volver a su departamento en la torre A. Dice que eso le está pasando a muchos vecinos: vuelven en contra de su voluntad, porque no les queda otra opción. La torre A en donde yo estoy presenta una ventana doblada para adentro con el vidrio roto. Rajaduras varias en los dos primeros pisos con baldosas que se salen a medida que pasan los días. Después hay conexiones de gas con caños que se movieron, por eso hay pérdidas en algunos edificios. Estamos viendo si gestionar un subsidio habitacional, aún hay que ver si se presenta el pedido, agrega. Liz, propietaria del departamento 2 de la torre A, el mismo en el que se alertó por una ventana doblada y los vidrios rotos, tampoco volvió todavía: se está quedando junto a su esposo, sus hijos y su mascota en la casa de un familiar. Yo había ido a limpiar la casa para volver, pero cuando vi lo de la ventana desistí de esa decisión. Todos estamos con el mismo miedo. Hasta ahora no hay nada, ni los autos podemos ver para que el seguro ingrese hacer la inspección. No tenemos ningún tipo de respuesta, destaca. La mujer comenta que aguardará hasta que la fiscalía apruebe la inspección de los peritos de parte solicitados por el estudio jurídico de Fernando Burlando, que representa a 158 unidades funcionales de las 175 afectadas. A esto se suma el conflicto que hay alrededor de las estadías hoteleras: en un principio, la constructora se hizo cargo de las mismas, pero luego se estableció una orden judicial que obligó al GCBA a cumplir con esto. Lo que acusan los damnificados es que el GCBA incumplió la orden y habilitó rápidamente el edificio con el aval de la fiscalía, para que la gente regrese, evitando con esto pagar la extensión de estadías hoteleras, que hasta el momento sostuvo COSUD SA. No sabemos si van a renovar, la mayoría de nosotros trabajamos y mañana nos quedan las valijas en la calle, añade otra vecina de la torre A. Federico, de la torre A, es de los vecinos que decidió volver a su departamento, cansado de la sensación de incertidumbre que le generaba su día a día. Da miedo que el departamento se caiga, pero más miedo me da, la verdad, que me dé un bobazo por el estrés que nos están haciendo manejar, estando en el hotel, que te dicen te renuevo, te cancelo, te renuevo, te cancelo. Muchos volvemos a pesar de que no sabemos si es seguro para vivir porque sabemos que el hotel no es seguro psicológicamente, no queda otra, señala. Tanto a él como a Uriel Miño, de la misma torre, les barretearon la puerta de entrada y todavía no se las arreglaron. La constructora, después de lo que pasó con la ventana, nos dijo que todas las viviendas eran habitables, que no corría ningún peligro de derrumbe (...) Aún no terminaron las obras, o sea, quedan autos abajo, que por ahí mueven vigas o generan movimiento y quién quita de que quizá todo eso no se cae, dice Uriel. Agrega que hay quienes están optando por alquilar departamentos en otros barrios para evitar tener que volver por el momento a un lugar que no consideran para nada seguro. MG Sobre la firma Newsletter Clarín
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