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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 29/03/2026 10:27
Este sábado 28 de marzo de 2026, decenas de miles de personas participaron en la tercera ronda de las denominadas protestas «No Kings» (Sin Reyes) en diversas ciudades de Estados Unidos y Europa. La jornada de movilización masiva tuvo como ejes centrales el rechazo a la actual guerra en Irán y la denuncia de las políticas de cumplimiento migratorio de la administración de Donald Trump. El estado de Minnesota funcionó como el epicentro nacional de la protesta. En St. Paul, miles de manifestantes se congregaron frente al Capitolio para celebrar la resistencia local contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La elección de esta sede responde a las tensiones generadas tras la muerte de Renee Good y Alex Pretti en tiroteos donde intervinieron agentes federales. El rol de la cultura y la política en la movilización El músico Bruce Springsteen encabezó el acto en Minnesota, donde interpretó «Streets of Minneapolis», una canción compuesta en memoria de las víctimas de los operativos federales. Springsteen calificó la situación actual como una «pesadilla reaccionaria» y cuestionó las intervenciones federales en ciudades estadounidenses. La movilización contó además con el respaldo de figuras públicas como los actores Robert De Niro y Jane Fonda, la cantante Joan Baez y el senador por Vermont, Bernie Sanders. Según los organizadores, el movimiento ha mostrado un crecimiento sostenido: tras registrar 5 millones de participantes en junio y 7 millones en octubre de 2025, para esta jornada esperaban alcanzar los 9 millones de asistentes en más de 3.100 eventos registrados en los 50 estados. 8 millones en las calles y más de 3.300 protestas: cuando un país entero dice No kings, ya no es ruido, es ruptura. A Trump se le ha acabado el tiempo: cuando la gente pierde el miedo, el poder empieza a temblar. pic.twitter.com/mpqpcN4ItH Spanish Revolution (@Spanish_Revo) March 29, 2026 Un pliego de reclamos diversificado Si bien la política migratoria fue el detonante en el medio oeste, los manifestantes expresaron un amplio abanico de demandas. - Conflicto bélico: Se registraron marchas contra la guerra en Irán, que ya cumple un mes y ha provocado un aumento en los precios globales de alimentos y una escasez de fertilizantes. - Derechos civiles: Los reclamos incluyeron la defensa de los derechos de las personas transgénero y críticas a la concentración del poder económico en sectores multimillonarios. - Alcance territorial: Los organizadores destacaron que dos tercios de las confirmaciones de asistencia provinieron de zonas fuera de los grandes centros urbanos, incluyendo estados tradicionalmente conservadores como Idaho, Wyoming y Utah. Respuesta oficial y orden público La Casa Blanca desestimó la relevancia de las protestas. La portavoz Abigail Jackson las describió como productos de «redes de financiamiento de izquierda» y las tildó de «Sesiones de Terapia del Trastorno por Trump». En sintonía, el Comité Nacional Republicano del Congreso calificó a las movilizaciones como «mítines de odio a Estados Unidos». En términos de seguridad, las manifestaciones fueron mayoritariamente pacíficas, aunque se reportaron incidentes aislados. En Los Ángeles, la policía utilizó gases lacrimógenos frente a un centro de detención federal, mientras que en Denver se declaró «asamblea ilegal» y se emplearon botes de humo para despejar cortes de ruta. Impacto internacional La protesta se extendió a más de una decena de países. En Roma, miles de personas marcharon contra el gobierno de Giorgia Meloni y los ataques en Irán. En París, organizaciones de derechos humanos y sindicatos franceses se sumaron a residentes estadounidenses en la plaza de la Bastilla para manifestarse contra lo que definieron como políticas «improcedentes» de la administración Trump.
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