29/03/2026 11:22
29/03/2026 11:21
29/03/2026 11:19
29/03/2026 11:17
29/03/2026 11:15
29/03/2026 11:11
29/03/2026 11:11
29/03/2026 11:09
29/03/2026 11:08
29/03/2026 11:08
» Clarin
Fecha: 29/03/2026 09:42
Somos vecinos distantes, porque en México miramos siempre al norte, dicen los artistas de la compañía teatral mexicana Lagartijas tiradas al sol sobre América central, un conjunto de siete países sobre el que decidieron realizar una investigación documental y creativa, que derivó en el espectáculo Centroamérica, que se presentará por única vez el 28 y 29 de marzo a las 17 en el Teatro de la Ribera, del Complejo Teatral de Buenos Aires. Esta reconocida compañía de artistas mexicanos trabaja desde hace más de 20 años sobre eventos de la realidad, con un lenguaje escénico que les permite hablar de la historia del territorio que habitan. Su obra se volvió una referencia en Latinoamérica y en el mundo. Se han presentado en el Museo Reina Sofía (Madrid), Kunstenfestivaldesarts (Bruselas), Schaubühne (Berlín), Wiener Festwochen (Viena), Festival de Otoño (París), entre muchos otros teatros y ahora estrenan su última obra en Buenos Aires, gracias a una iniciativa de Paraíso Club, la comunidad integrada por artistas de teatro independiente que transforma al público en productor del hecho artístico, a través de una membresía accesible. Hacemos teatro. No es activismo ni sociología amateur. Hacemos teatro político, que habla sobre política, que piensa la política, y lo hacemos desde un colectivo de artistas con ciertas características y principios éticos que nos interesan. Nos interesa que nuestras obras sean sobre cosas que no tenemos resueltas. El teatro es un lugar para conocer mejor y pensar cosas difíciles sobre las que muchas veces no tenemos una posición definida. La obra Centroamérica acabó siendo, entre otras cosas, una pregunta sobre cómo el teatro puede cambiar una vida. Cómo se transforma la realidad desde la ficción. En la obra, María, una exiliada nicaragüense, le pide a Luisa que se haga pasar por ella para hacer algo en el país al cual no puede volver, cuentan Lázaro Rodriguez y Luisa Pardo, intérpretes y coordinadores del proyecto. Centroamérica funciona históricamente como un campo de experimentación del futuro, es a la vez, el canal de Panamá, las intervenciones de Estados Unidos, los campos bananeros, el Bitcoin, las dictaduras que regresan con frecuencia, las maras, los éxodos, las migraciones y un destino turístico de ensueño. Uno de los puntos fuertes de esta compañía es el cruce entre ficción y realidad que realizan en sus propuestas. En un comienzo, los artistas asumen un rol periodístico, que los invita a investigar algo acerca del mundo que habitan y, después, se valen del campo ficcional y representacional del teatro para transformar su investigación en un hecho artístico. Siempre partimos de la realidad. Pero aunque nuestros proyectos suceden en varios medios, teatro, publicaciones o programas de radio, hay una parte que tiene que ver con la realidad y otra que tiene que ver con el teatro. El teatro, durante siglos, ha sido un espacio en el que el contrato con la realidad es distinto al de otros ámbitos de la actividad humana. Las identidades cambian, un cartón puede ser tomado por una espada. Quien dice ser Amanda sabemos que no lo es. Al hablar de la realidad, nos interesa no despojar al teatro de esa potencia única que tiene, la de ser un espacio que está fuera de la realidad. Una posición privilegiada para observar algo se consigue al estar a cierta distancia. Una manera de distanciarse de la realidad es a través de la ficción, explican. En concreto, esa conciencia que está en el centro del teatro que es poner el cuerpo: ya sea para actuar, dirigir, escribir, construir la escenografía y, fundamentalmente, encontrarse en vivo, en un mismo espacio, público y artistas; los integrantes de esta compañía mexicana también la asumieron en la génesis de este espectáculo, que implicó viajar a Nicaragua e involucrarse de cerca en las injusticias y dolores cotidianos de esta región. En última instancia, todavía consideran al teatro como un espacio de toma de conciencia y una forma de transformar la realidad. Cuentan Lázaro y Luisa, mientras viajan de Costa Rica para Buenos Aires: Centroamérica es una tentativa más de cerrar la brecha entre el arte y la vida. El principio de la conferencia Esto es agua de Foster Wallace dice así: Érase una vez dos peces jóvenes que nadaban juntos cuando de repente se toparon con un pez viejo que los saludó y les dijo: 'Buenos días, muchachos. ¿Cómo está el agua?'. Los dos peces jóvenes siguieron nadando un rato hasta que eventualmente uno de ellos miró al otro y le preguntó: '¿Qué demonios es el agua?'. La fábula es clara y aplica a muchas cosas. Por ejemplo, la realidad es el agua y la ficción es el aire, ese afuera que nos permite delimitar y definir el adentro. El agua es la realidad y en ella están la verdad y la mentira. Afuera está el aire, en el que habitan el sueño y la ficción. *Centroamérica de Lagartijas tiradas al sol se presenta en dos únicas funciones, el sábado 28 y domingo 29 de marzo, a las 17, en el Teatro de la Ribera, Don Pedro de Mendoza 1821. Actuación y coordinación: Luisa Pardo y Lázaro G. Rodríguez. PC Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original