26/03/2026 21:49
26/03/2026 21:49
26/03/2026 21:48
26/03/2026 21:47
26/03/2026 21:47
26/03/2026 21:46
26/03/2026 21:45
26/03/2026 21:45
26/03/2026 21:43
26/03/2026 21:43
» Nova Entre Rios
Fecha: 26/03/2026 19:54
Nicolás Maduro y Cilia Flores se sentaron en silencio durante más de 90 minutos frente al estrado del juez Alvin Hellerstein, quien rechazó desestimar el caso contra los acusados y optó por diferir el punto central de la audiencia: la decisión sobre si se le permite al gobierno de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez cubrir los gastos legales de la defensa. Fue a las 4:00 am cuando se inició el operativo de traslado de Nicolás Maduro y Cilia Flores desde el Centro de Detención Metropolitano (MDC, por sus siglas en inglés) a la Corte Federal del Distrito Sur de la ciudad de Nueva York; todo para permitir que se llevara a cabo la segunda audiencia de quien, hasta hace no mucho, dirigía Venezuela desde el Palacio de Miraflores. A su llegada, Maduro y Flores tuvieron que esperar a que la audiencia encabezada por el juez Alvin Hellerstein comenzara. El acto, pautado para las 11:00 am, se inició con retraso de 30 minutos. A las afueras del juzgado, dos grupos de manifestantes se reunieron: por un lado, aquellos que condenaban la operación militar que removió a Maduro del poder en Caracas y que, por ende, exigían su liberación. A pocos metros, separados por un cordón policial, estaba un grupo de venezolanos que no solo apoyaban el proceso legal en contra del exmandatario, sino que incluso exigían la mayor de las condenas posibles para él. Se registraron algunos momentos de tensión reportados por los medios que cubrían lo que pasaba en las horas previas a la audiencia. Sin embargo, más allá de un choque de palabras, la situación no escaló a mayores. #26Mar #EEUU #AudienciaMaduroFlores Opositores venezolanos y grupos de izquierda de EEUU protestan frente al Tribunal de Nueva York a la espera de la audiencia de Maduro https://t.co/4twtMuHiZp pic.twitter.com/Cn3YC0IrDb @AlbertoRodNews Reporte Ya (@ReporteYa) March 26, 2026 Cabizbajo, como resignado, y un poco más delgado. Tanto Maduro como Cilia Flores ingresaron a la sala del juzgado donde se llevaría a cabo la audiencia siendo escoltados por marshals federales. Ambos estaban cabizbajos y vestían la ropa color crema que caracteriza a los reos del MDC de Brooklyn. En la sala se encontraban, a lo mucho, unas 50 personas. Una de ellas fue Renzo Prieto, exdiputado de la Asamblea Nacional de 2015 y ex preso político en un par de ocasiones, quien narró lo que vio desde su asiento en la última fila. Toda la sala era de madera de caoba; en el piso había una alfombra azul con detalles bordados en dorado. Dentro, todos estábamos en silencio porque sabíamos que no se podía tener ningún tipo de exabrupto. Primero ingresó Cilia y la sentaron al extremo derecho de la mesa que estaba frente al estrado del juez; luego le tocó a Maduro, a él lo sentaron en el extremo opuesto, narró Prieto. Los manifestantes a favor y en contra de Maduro se mantuvieron en las inmediaciones del juzgado durante la audiencia. El activista político opositor agregó que, al menos desde donde él estaba sentado, se podía apreciar una distancia de aproximadamente cuatro metros entre Maduro y Flores. No hablaron entre ellos durante el proceso. Una vez que estuvieron sentados, ingresó a la sala el juez Hellerstein, quien dio inicio a la audiencia de 90 minutos. Maduro y Cilia Flores lograron seguir la discusión entre los equipos legales de la defensa y la fiscalía de Estados Unidos gracias a los audífonos que se les dieron con traducción simultánea. Yo los noté cabizbajos, como resignados. Yo no he visto tanto tiempo a Maduro como para decir cuánto peso ha perdido, pero sí lo noté algo delgado. A Cilia no la logré ver bien desde donde estaba, pero sí noté la distancia de separación que había entre ellos, contó Prieto. Una persona sostiene un muñeco alusivo a Nicolás Maduro a las afueras de la corte de Nueva York donde se llevó a cabo su segunda audiencia. Las conclusiones de la audiencia. Roberto Macedonio, corresponsal de RCN Radio y NTN24 en Nueva York, fue otra de las personas que logró estar en el juzgado para presenciar la audiencia. Aunque su relato fue muy similar en los detalles al de Renzo Prieto, ofreció más precisión sobre los procedimientos legales. Macedonio explicó que Maduro, quien durante la audiencia estuvo estirándose en su silla, sufrió una derrota cuando el juez Hellerstein desestimó la solicitud de su abogado, Barry Pollack, de desechar los cargos basándose en que la OFAC no permite a Nicolás Maduro acceder a sus fondos para pagar los honorarios de un equipo legal competente. En caso de no poder pagar su defensa legal, o de que no se le permita al gobierno de Delcy Rodríguez asumir ese costo, la Fiscalía de Estados Unidos aseguró que a Maduro le correspondería un defensor público de oficio. Esta es una noción que Pollack rechazó, destacando dos puntos: que los defensores de oficio son para personas sin recursos (y Maduro los tiene, solo que no puede acceder a ellos) y que estos defensores solo deberían estar disponibles para personas que han tributado en ese país, caso contrario al de Maduro. La decisión sobre la utilización de los fondos bloqueados por la OFAC ocupó, según Macedonio, 75 de los 90 minutos que duró la audiencia, y al final el juez Hellerstein optó por diferir la toma de una decisión para la próxima audiencia. Las decisiones que Hellerstein sí tomó se centraron en la solicitud de un examen médico para Cilia Flores, quien se había estado quejando de una dolencia cardíaca, y la limitación de acceso a algunas de las evidencias por parte de la defensa. Esto último, de acuerdo con la solicitud hecha por la fiscalía y aceptada por el juez, busca evitar poner en riesgo a los testigos del caso. Con la audiencia finalizada, los equipos legales y el juez se retiraron, y poco a poco las manifestaciones convocadas a las afueras de la Corte Federal del Distrito Sur fueron dispersándose. En cuanto a Maduro y Flores, estos regresaron nuevamente al centro de detención en Brooklyn bajo fuerte escolta policial.
Ver noticia original