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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 26/03/2026 08:23
La mañana transcurría en silencio en Kafr Qassem cuando sonaron las alarmas de ataque aéreo. La imagen de la cámara de seguridad mostró después cómo una calle residencial tranquila, con autos estacionados y apenas movimiento, se transformó de golpe: dos personas salieron corriendo, buscando refugio ante la advertencia de la amenaza inminente, y hasta un gato asustado cruzó a toda velocidad la vereda en busca de un lugar seguro. Segundos después, se produjo el impacto. Un misil, lanzado desde Irán, impactó directamente sobre un auto. El vehículo se elevó, volcó y cayó pesadamente sobre el asfalto a unos pocos metros, esparciendo fragmentos de metal y vidrio en todas direcciones. El aire se llenó de polvo, y por un instante, todo pareció detenerse. Los primeros gritos rompieron el silencio apenas segundos después. Desde las casas, vecinos se asomaban a las ventanas o salían a la calle, algunos aún en pijama, sin comprender del todo lo que acababa de ocurrir. Las ambulancias y vehículos de emergencia llegaron casi al instante, desplazándose entre los restos dispersos. Paramédicos atendieron a un hombre y una mujer, ambos de unos 50 años, con heridas leves, mientras otras personas, en estado de shock, eran acompañadas fuera de sus viviendas. El caos inicial dio paso a una calma tensa. Policías y voluntarios empezaron a retirar escombros y a revisar los autos volcados. Una anciana, envuelta en una manta, fue escoltada lentamente hacia una ambulancia. En las aceras, algunos residentes miraban en silencio los daños, conversando entre susurros, mientras una mujer hablaba nerviosa por teléfono junto a su ventana. Las unidades de emergencia no tardaron en asegurar el área, revisando los alrededores y asistiendo a quienes lo necesitaban. El ataque, que inicialmente se creyó que había dejado seis heridos, fue finalmente confirmado con dos afectados, según los equipos de rescate. El barrio, acostumbrado a la rutina, quedó marcado de pronto por la violencia de un conflicto que, hasta ese momento, parecía lejano. Poco después, la defensa israelí anunció que había interceptado más misiles lanzados desde Irán y que las sirenas de alerta habían sonado también en Jerusalén y otros puntos del centro del país. La región se encontraba bajo máxima tensión, tras una noche de ataques cruzados con cohetes desde Líbano, atribuidos al grupoterrorista Hezbollah. Pese al impacto, el ejército israelí aseguró en un comunicado que los sistemas defensivos están operando para interceptar la amenaza. El alcalde de Kafr Qassem, Haitham Taha, declaró que los daños registrados en la ciudad fueron provocados por municiones de racimo.
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