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  • Paraná: advierten que los menores son víctimas y herramienta del narcotráfico | Análisis

    Parana » AnalisisDigital

    Fecha: 25/03/2026 21:55

    En Paraná, el panel impulsado por Suma de Voluntades puso el foco en una problemática creciente: el avance del narcotráfico en los barrios y su impacto directo sobre niños y adolescentes, a quienes especialistas identificaron no solo como víctimas de contextos de exclusión, sino también como piezas funcionales dentro de las redes delictivas. El diagnóstico se dio en el marco del panel Narcotráfico, Infancias y Seguridad Ciudadana, un espacio de reflexión que reunió a referentes judiciales, sociales y académicos para analizar el avance del delito organizado y sus consecuencias en los sectores más vulnerables. El encuentro fue organizado por Suma de Voluntades, con la colaboración del Colegio de la Abogacía y el Instituto Penal, y se desarrolló en la sede del Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público y Afines de la República Argentina (SUTEP, San Martín 1373 de Paraná). Como oradores participaron Pablo Barbirotto (juez Penal de Niños y Adolescentes); José Candioti (fiscal Federal); y Anabella Albornoz (Suma de Voluntades). En primer lugar, el padre Horacio Correa, del Hogar de Cristo, dio su bendición al encuentro y puso el eje en la mirada social y comunitaria del problema: El mensaje del Evangelio es que somos iguales, somos hermanos y tenemos la misma dignidad. Nos estamos preguntando por el problema de otros y de nuestra familia. Nos interesa el más frágil y el más vulnerable. Albornoz: "Necesitamos más espacios de contención" Luego, Anabella Albornoz, de Suma de Voluntades, describió el crecimiento sostenido de la problemática en los barrios: Hace más de seis años la situación se viene profundizando. La realidad duele. No solamente duele por la falta de alimentos sino por el avance del narcotráfico. La sociedad llega de manera fragmentada y el narcotráfico llega organizado. Al principio nos asustaba hablar de narcotráfico. En su momento teníamos problemas de consumo en adolescentes y hoy tenemos problemas de consumo en infancias. Quienes empezaron a hablar de narcotráfico eran los curas villeros. Nosotros entendíamos que también teníamos que cuidar a los voluntarios que estaban hasta altas horas de la noche interviniendo en situaciones complejas. Hoy no podemos seguir usando eufemismos. Hoy tenemos que hablar de narcotráfico. Por eso nos sumamos a los curas villeros. También advirtió sobre el colapso de organismos y la necesidad de políticas integrales: Muchos organismos han colapsado. Todo este problema de consumo está atravesado por problemas de salud mental y necesitamos que las políticas del Estado lleguen de manera articulada. En esa línea, profundizó sobre el avance de economías ilegales y su impacto en los barrios: Hace muchos años venimos levantando la bandera de la seguridad sociourbana. Insisto que, con todos los miedos que esto conlleva, si no hablamos de cómo es la situación se va agravando y cada vez estamos más colapsados. Esta economía ilegal se está formalizando en los barrios. Hoy un bolsero gana más que un trabajador de la economía popular. Muchas veces el bolsero está en las filas de comedores. Lo que necesitamos es más acompañamiento, no solo seguridad. Necesitamos más espacios de contención: más educación, cultura y más presencia de la comunidad organizada en los barrios". "La economía ilegal trae aparejado que quien maneja la droga se diversifica: maneja venta de casas, alquila viviendas, armas, y es muy peligroso. En estos tiempos en que se quiere dar respuesta a la seguridad bajando la edad de imputabilidad, nosotros decimos que los grupos delictivos usan a los gurises no porque sean inimputables, sino porque son mano de obra barata. Mientras nos estamos dividiendo, el narcotráfico llega de manera organizada, ahondó. Finalmente, vinculó el consumo con distintos tipos de delitos y llamó a una respuesta urgente: El 90% de los delitos están relacionados a problemas de consumo, el 95% de los casos de violencia de género y familiar también. Nos falta articular recursos. Hoy no puede ser un pretexto la falta de recursos para proteger a los más débiles. Al cierre, convocó al compromiso colectivo y al fortalecimiento del tejido social, destacando la fuerza de la comunidad. Candioti: "Los narcotraficantes se sirven de los menores de edad" A su tiempo, el fiscal federal de Paraná, José Ignacio Candioti, señaló que la temática tiene tres aristas: la primera tiene que ver cómo la ley trata al consumidor de drogas, la segunda trabaja sobre las conductas de tenencia simple de tóxicos y la tercera y más grave es el narcotráfico. Respecto de esta última problemática, sentenció: "Los narcotraficantes se sirven de los menores de edad". Sobre el primer punto, dijo. "En Argentina el consumo de estupefacientes está castigado. El legislador sancionó una norma que sigue vigente. El legislador castigó estas conductas de consumo con una pena mínima. Ahora bien, también, hace algunos años la Corte Suprema sacó el fallo Arriola donde estableció que cuando esta conducta se daba en un ámbito privado y no había afectación a terceros, entonces la conducta no iba a afectar al bien jurídico protegido es que la salud pública. Entonces, ante un consumo de chicos en los barrios, lo que tenemos que decir es que desde el punto de vista penal lo más seguro es que la conducta no sea castigada". "Si se considera que el fallo Arriola no se aplica, la Ley tiene instrumentos para permitir que el joven que consume haga un tratamiento de desintoxicación y si ese tratamiento es satisfactorio evite el castigo. El joven consumidor es la víctima del narcotráficante. El narcotraficante lucra, recibe ganancias siderales. En Entre Ríos las ganancias de narcotraficantes son siderales, imagínense lo que será en Buenos Aires o Rosario", añadió. En esa línea, planteó que es importante que haya centros de rehabilitación "Los fiscales federales tenemos la obligación de hacer informes anuales a la Procuración General de la Nación. Ahí propuse políticas públicas para atender a los chicos que son adictos", dijo. En cuanto a las conductas de tenencia simple de estupefaciente, dijo que son las conductas que "es una figura intermedia que también está castigada". "En ese caso, en Entre Ríos se da que cuando a los jóvenes se los encuentra con estupefacientes, estadísticamente, se reconduce a un procedimiento de suspensión del proceso a prueba. Es un isntutito loable para causas no tan lesivles. Si la persona ofrece tareas comunitarias, cumplido con ello tiene la exclusión de la acción penal", destacó. En cuanto al delito de narcotráfico, afirmó que es "el que genera mayor daño a la sociedad". "La tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, el traslado, almacenamiento y producción de cocina de cocaína. Estas conductas son las que los operadores judiciales deben poner más ahínco en su trabajo. Estas bandas trabajan de forma organizada, con la presencia de un líder, con división de roles: uno prepara, otro lo guarda en la casa, otro lo traslada y otro lo comercializa", explicó. Enseguida, refirió: "Acá la verdad es que los narcotraficantes se sirven de los menores de edad. La Ley es bastante justa en establecer una agravante. El legislador establece que si la acción es realizada de forma plural o utilizando menores de edad o en perjuicio de menores, la pena también se agrava de un minio de seis años y máximo de 20 años de prisión" "Los chicos tendrían que estar en la escuela o en los clubes practicando deporte o con sus amigos en la plaza del barrio. Es importante la familia, la escuela y los centros educativos en los barrios. Es importantísima la tarea de Sumas de Voluntades, porque tratan de sacar a esos chicos del narcotráfico", completó. Barbirotto: "Debemos hablar de adolescentes en extrema vulnerabilidad" Finalmente, el juez de menores, Pablo Barbirotto, habló del perfil del adolescente con conflicto con la ley penal. Tras citar un informe internacional, refirió que es necesario una mirada más integral de la problemática y consideró que no se debe hablar de delincuentes juveniles, sino de adolescentes en extrema vulnerabilidad. "El cliente habitual de nuestro sistema, es un sujeto de exclusión social. En estos casos en vez de hablar de delincuentes juveniles debemos hablar de adolescentes en situación de extrema vulnerabilidad", remarcó el magistrado. En ese sentido, recordó que cuando era defensor de pobres y menores se encontró con realidades muy duras: adolescentes en la pobreza, familias fragmentadas y sin trabajo. Rememoró que muchos adolescentes explicaban que encontraron en la droga una escapatoria a esa situación de vulnerabilidad. En ese sentido, señaló: "A lo largo del tiempo vimos cómo iba creciendo un dato: ocho de cada diez chicos no va a la escuela. Y nueve de cada diez ha tenido problemas de adicciones". Refirió que comenzó a ver un patrón común en todos los chicos con conflicto con la ley penal y con problemas de consumo de drogas. "Las trayectorias de estos adolescentes empieza por abandono escolar, sigue con el consumo de estupefacientes, y luego el ingreso a la delincuencia y captados por las redes de tráfico", indicó. "Hablamos de trayectorias, no de elecciones por parte de estos niños y adolescentes. El abandono escolar es el principio. Cuando deja la escuela, el consumo se convierte en una vía de escape para estos adolescentes. La droga se termina convirtiendo en la familia ortopédica de estos chicos", ahondó. Finalmente, destacó el trabajo en conjunto de diferentes áreas del Estado y la sociedad civil para llevar respuestas a los adolescentes y sus familias que sufren el flagelo de las drogas en contextos vulnerables.

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