Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Abuelas de Plaza de Mayo: la historia de su creación a 50 años del golpe de Estado

    » Clarin

    Fecha: 24/03/2026 14:59

    La historia de las Abuelas de Plaza de Mayo se inscribe en uno de los períodos más oscuros de la Argentina. El Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 dio inicio a la última dictadura militar, que se autodenominó Proceso de Reorganización Nacional y llevó adelante un plan sistemático de terrorismo de Estado que incluyó, entre otras prácticas, la apropiación de menores. Entre los desaparecidos, había mujeres embarazadas y familias con niños pequeños. Muchos bebés fueron secuestrados junto a sus padres y otros nacieron en centros clandestinos de detención. Se estima que cerca de 500 hijos de personas desaparecidas fueron apropiados entre 1975 y 1980. Abuelas de Plaza de Mayo: el comienzo de la búsqueda de los nietos desaparecidos En 1977 un grupo de mujeres comenzó a buscar no solo a sus hijos, sino también a sus nietos. En los primeros meses, recorrieron juzgados, comisarías, hospitales, iglesias y organismos públicos para obtener información. Luego, empezaron a reunirse para compartir datos y organizar la búsqueda. Al mismo tiempo, comenzaron a ocupar el espacio público para visibilizar su reclamo. Para entonces, las Madres de Plaza de Mayo ya habían transformado la orden policial de circular en la ronda de los jueves, una práctica que se repetiría semana a semana en la Pirámide de Plaza de Mayo. Para reconocerse entre la multitud, adoptaron el pañuelo blanco en la cabeza, surgido durante una peregrinación a Luján, cuando comenzaron a usar los pañales de tela de sus hijos como señal de identificación. Este subgrupo empezó a desprenderse de Las Madres porque entendía que la situación de los niños apropiados por las fuerzas militares era diferente de la de sus padres desaparecidos y, por lo tanto, debían realizar acciones distintas para recuperarlos. A partir de esa decisión, doce mujeres decidieron organizarse de manera específica. El 22 de octubre de 1977 realizaron su primera reunión y dieron inicio a un espacio propio de búsqueda. Inicialmente, las fundadoras de las Abuelas fueron 12 madres-abuelas de desaparecidos: Mirta Acuña de Baraválle, Beatriz Aicardi de Neuhaus, María Eugenia Casinelli de García Irureta Goyena, Eva Márquez de Castillo Barrios, Chicha Mariani, Delia Giovanola de Califano, Clara Jurado, Leontina Puebla de Pérez, Raquel Radio de Marizcurrena, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, Haydeé Vallino de Lemos y Alicia Licha Zubasnabar de De la Cuadra. El 19 de marzo de 1980, las Abuelas lograron localizar a dos nietas, las primeras en ser recuperadas directamente por ellas: Tatiana Ruarte Britos y su hermana Laura Jotar Britos, quienes habían quedado abandonadas en una plaza del Gran Buenos Aires luego de que su madre fuera desaparecida. Luego, en 1987 Abuelas logró la primera restitución de una nena nacida en cautiverio, Elena Gallinari Abinet, quien había sido anotada ilegalmente como propia por un subcomisario de la policía bonaerense y que era en realidad hija de María Leonor Abinet, detenida y desaparecida en 1976, cuando tenía siete meses de embarazo. Con el paso del tiempo, y bajo la presidencia de Estela de Carlotto, la organización logró la restitución de la identidad de 140 personas apropiadas durante la última dictadura. La búsqueda de los nietos continúa en la actualidad. Abuelas de Plaza de Mayo crearon el índice de abuelidad y el Banco Nacional de Datos Genéticos Tras el fin de la dictadura, las abuelas comenzaron a preguntarse cómo podrían identificar a sus nietos en ausencia de la generación de padres. En ese entonces no existían métodos científicos precisos para confirmar la identidad de una persona. Las técnicas disponibles, como el análisis de los grupos sanguíneos, sólo servían para descartar un vínculo biológico, pero no para comprobarlo con certeza. Frente a esa situación, las Abuelas de Plaza de Mayo decidieron buscar una solución. Recurrieron a científicos de primer nivel y llegaron hasta la American Association for the Advancement of Science, donde recibieron una respuesta alentadora: lo que pedían era posible, aunque nunca se había hecho antes. A partir de ese trabajo conjunto se desarrolló el llamado índice de abuelidad, una herramienta que permitió determinar la filiación de una persona incluso sin la presencia de sus padres, con un nivel de certeza que alcanza el 99,99%. A mediados de los años 80, las Abuelas impulsaron la creación de un banco para almacenar perfiles genéticos y garantizar la identificación de nietos. En 1987, el Congreso de la Nación creó por ley el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), donde se encuentran almacenadas las muestras de los familiares que buscan a aquellos niños y niñas hoy personas adultas- desaparecidos por el terrorismo de Estado, y de todos aquellos que sospechan ser hijos/as de desaparecidos y ya dejaron su muestra. La última restitución de Abuelas de Plaza de Mayo: el nieto 140 Abuelas de Plaza de Mayo anunció en julio de 2025 la restitución del nieto 140, hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, secuestrados en 1976 en Cutral-Có, Neuquén. El nieto, nacido en cautiverio en "La Escuelita" de Bahía Blanca, confirmó su identidad tras cotejo de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos. "Su hermana, Adriana, lo buscó desde siempre junto a sus abuelos, con quienes se crió y cuando ellos partieron, continuó con la búsqueda. Con la restitución del nieto 140 confirmamos una vez más que nuestros nietos y nietas están entre nosotros y que gracias a la perseverancia de estos 47 años de lucha, seguirán apareciendo", expresó Estela de Carlotto, titular de Abuelas en una conferencia de prensa. Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por