24/03/2026 15:27
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
24/03/2026 15:26
» Clarin
Fecha: 24/03/2026 12:27
Las empresas públicas terminaron el 2025 con superávit financiero por segundo año seguido, aunque se trató de un excedente menor al de un año atrás. De las seis empresas públicas sobre las que el Gobierno ya avanzó en su plan de privatización, hay dos que tuvieron déficit. La información surge del balance anual que hizo el Ministerio de Economía sobre el funcionamiento de ingresos y gastos de una treintena de empresas que son operadas por el Estado nacional. Además de las que ya están en proceso de privatización, el trabajo incluye también a otras como Aerolíneas Argentinas, Correo Argentino, Arsat, Casa de la Moneda y Fabricaciones Militares. En términos generales, el conjunto de las compañías públicas cerraron el 2025 con un superávit financiero de $903.000 millones. Aún tratándose de un balance positivo, representó una caída de 19,1%: en 2024 el resultado general de las empresas del Estado había sido de $1,1 billones. Otra forma de medirlo es a través del resultado operativo de las empresas, que descarta la parte financiera de las cuentas de las empresas públicas. Bajo este criterio, entre todas hubo un déficit operativo de $1,3 billones. Estuvo explicado principalmente por los desequilibrios de Enarsa y la operadora ferroviaria de trenes de pasajeros, con más de $1 billón en cada caso. AySA, Aerolíneas Argentinas y el Correo Argentino, bajo esta medición, tuvieron un año de superávit operativo. Cómo fue 2025 para las firmas públicas a privatizar Al analizar la situación empresa por empresa, se observa que buena parte del superávit financiero conjunto está explicado por Enarsa, la compañía que se encarga de la administración de la infraestructura y energética: terminó el año pasado con $324.000 millones de excedente. Fue 31,8% menor al que tuvo en 2024. A lo largo del año, sus gastos corrientes crecieron a un ritmo mucho mayor que sus ingresos, aunque también hubo un fuerte ajuste de sus gastos de capítal. "La caída en los ingresos y gastos de capital se explica principalmente por el menor ritmo de ejecución de las obras a cargo de la empresa", explicó la Secretaría de Hacienda. Las obras en cuestión son el gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) y y la reversión del Gasoducto Norte. Enarsa está a cargo también de la construcción de las represas de Santa Cruz. Enarsa se desprenderá de las acciones de Transener -tiene a través de la sociedad Citelec el 26% del paquete total- en una compulsa que enfrentará a distintos grupos empresarios, tal como explicó Clarín. Otra empresa sujeta a privatización es AySA. El resultado operativo fue superavitario en $237.000 millones pero con un déficit financiero de $18.000 millones. La explicación sobre esa brecha entre un número y otro, explicaron en la compañía, es que los ingresos por el cobro de tarifas (que fue de 1% mensual durante 2025) crecieron a menor ritmo que el gasto en obras. Esos proyectos ya habían sido aprobados antes de que se establezca ese tope de aumento tarifario mensual. Además, hubo una baja en la cantidad de transferencias a la empresa desde el Tesoro nacional. La otra empresa que el Gobierno quiere concesionar y registró déficit financiero en 2025 es el Belgrano Cargas, la empresa ferroviaria que cubre la zona núcleo cerealera y llega hasta el norte del país. El rojo financiero fue de $41.000 millones, mucho más elevado que los casi $6.200 millones del año anterior. Tal como explicó Clarín, la privatización de la principal empresa de transporte de cargas entró en fase de definición en las últimas semanas y se espera la publicación del pliego de licitación en los próximos 30 días. De la compulsa participarían un consorcio de cerealeras y el holding Grupo México que opera este tipo de trenes en ese país y en los Estados Unidos. Tres compañías públicas con números en positivo al cierre del año pasado fueron Intercargo, Corredores Viales y Nucleoeléctrica Argentina. En los tres casos, a lo largo de 2025 el Gobierno inició el proceso formal de enajenación. Para los Corredores Viales, ya hubo apertura de ofertas en la licitación de algunos tramos de rutas nacionales. Intercargo, la empresa que realiza la carga y descarga de equipaje en aeropuertos, tuvo un superávit financiero de casi $30.000 millones. En Corredores Viales fue de $39.600 millones y en Nucleoeléctrica -que administra las centrales nucleares-, fue $90.300 millones. Las que siguen en la lista de privatizaciones Hay otras dos empresas propiedad del Estado que pueden ser privatizadas según la Ley de Bases, pero con un proceso aún no iniciado. Son Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT), que cerró el 2025 con un déficit de $17.000 millones, y Trenes Argentinos, que opera los ferrocarriles de pasajeros. Para este caso, el déficit financiero fue el más alto entre las compañías públicas a privatizar: $109.000 millones. Tiene, además, una fuerte dependencia de transferencias del Tesoro: en 2025 fueron 1,1 billones de pesos, principalmente para el pago de salarios. Dos compañías "emblema" entre las que son propiedad del Estado como Aerolíneas Argentinas y el Correo Argentino también podrían estar en la mira de privatización, aunque el Gobierno necesitaría una ley nueva en el Congreso, porque no fueron incluidas en la Ley de Bases. Las dos tuvieron superávit financiero. La totalidad de los envíos presupuestarios del Gobierno nacional al conjunto de las empresas públicas también fue ajustado el año pasado, en un 19%. Pasaron de 3,6 billones de pesos a 2,9 billones. El 75% lo concentran Enarsa y Trenes Argentinos. La dotación de personal de las compañías estatales también fue reducido, en unos 6 mil empleados. Mientras al cierre del 2024 la planta total era de 79.206, el 2025 finalizó con 73.199 trabajadores. El 43% corresponde a Trenes Argentinos y el Correo Argentino. En las empresas aseguran que hubo a lo largo del año distintas ventanas de retiros voluntarios. A fines de 2023, antes del cambio de Gobierno, había más de 90 mil empleados entre todas las empresas públicas. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original