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  • Los animales ponen las reglas: así es bucear entre lobos marinos, delfines y otras especies del mar patagónico

    » La Nacion

    Fecha: 23/03/2026 15:46

    Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y Ushuaia reúnen algunas de las experiencias más buscadas para hacer nadar con fauna marina en la Argentina, con salidas reguladas y contacto no invasivo - 7 minutos de lectura' La costa patagónica argentina es hoy uno de los destinos más buscados a nivel global para la interacción con fauna marina en su entorno natural. Dentro de esta vasta geografía, la provincia de Chubut ha logrado estructurar una oferta que trasciende lo contemplativo para sumergir al visitante en el ecosistema subacuático. Puerto Madryn, reconocida como la Capital Nacional del Buceo, encabeza esta tendencia con una infraestructura que permite el acceso a reservas naturales bajo normas de conservación estrictas. Sin embargo, el mapa de la actividad se expande hacia el sur, alcanzando las costas de Comodoro Rivadavia y las aguas subantárticas del Canal Beagle en Ushuaia, cada una con características biológicas y técnicas propias. La práctica, lejos de ser azarosa, se basa en un conocimiento profundo del comportamiento de las especies y una logística que busca reducir el impacto sonoro y físico en las colonias. Jorge Natale, titular de Master Divers Patagonia y presidente de la Asociación Operadoras de Buceo (AOB), explica a LA NACION sobre la exclusividad de la zona: El buceo con animales en realidad es el buceo deportivo por excelencia. Siempre que uno bucea deportivamente, espera ansiosamente sumergirse en el hábitat de la flora y fauna marina y disfrutar del entorno con el menor impacto posible". Y agrega que en la Patagonia particularmente, tenemos muchas veces encuentros fortuitos con animales locales y pelágicos de características especiales por tamaño y comportamiento, como lobos marinos, ballenas y delfines. El punto neurálgico es la reserva de Punta Loma, donde habitan más de 500 ejemplares de lobos marinos de un pelo de forma permanente. Logística y protocolos en la Capital del Buceo El buceo con animales en la Patagonia ha evolucionado desde su habilitación formal en 2005. Actualmente, las experiencias se dividen entre el snorkeling (en superficie) y el buceo con equipo autónomo o scuba. Esta última modalidad está reservada para quienes poseen certificaciones habilitantes, aunque los principiantes pueden optar por parques submarinos de baja profundidad entre 6 y 12 metros o naufragios que demandan mayor pericia técnica, alcanzando los 30 metros de profundidad. La operativa diaria comienza con la preparación del equipo. Debido a las bajas temperaturas, es obligatorio el uso de trajes de neoprene de 7 milímetros de grosor. El especialista explica que el proceso incluye un recorrido náutico de 25 minutos hasta la reserva, tiempo en el cual se imparte un briefing técnico: Se detallan las normativas, como el respeto a la distancia a la costa y las formas de interactuar con los animales. Una vez en el sitio, la actividad dura 45 minutos y está monitoreada por guardafaunas. Existe un sistema de boyas a 70 y 50 metros de la costa que delimita las áreas permitidas para embarcaciones y nadadores. En cuanto al comportamiento de los animales, Natale explica que el contacto es una decisión de la especie, no del humano. La distancia entre los buzos y los animales es la que ellos proponen, indica Natale. Según su experiencia, en verano se observan harenes con machos alfa y crías, mientras que en otoño e invierno los cachorros comienzan sus primeras excursiones fuera del resguardo materno, mostrándose más curiosos. Si ellos se acercan y proponen el contacto, explicamos técnicas como el cierre de puño para evitar mordiscos incómodos y movimientos lentos mientras están en el entorno íntimo, añade el experto. Comodoro Rivadavia y Ushuaia, la expansión del circuito Hacia el sur de Chubut, el escenario cambia. Comodoro Rivadavia emerge como un punto de gran potencial biológico donde la biodiversidad trasciende a los grandes mamíferos. Hugo Daniel Lemos Ferloni, representante de la Escuela de Buceo Zeus, señala que la actividad se desarrolla tanto en la costa de la ciudad como en los límites con la provincia de Santa Cruz. Actualmente, se realizan pruebas piloto para establecer el snorkeling con lobos cerca de la costanera local. Para este buzo, el éxito de la inmersión radica en la observación pasiva: Lo mejor que podemos hacer es quedarnos quietos y disfrutar del momento. En sus recorridos, la fauna avistada incluye una lista extensa de especies que habitan los bosques de algas marinas: desde delfines, toninas y ballenas (Franca Austral y Sei), hasta pulpos, cangrejos, salmones, meros y estrellas de mar. Los que suelen hacer mucho contacto con nosotros son los mamíferos, que se acercan curiosos a observarnos, van y vienen, describe. La dinámica en esta zona permite dos modalidades: de costa, donde se ingresa caminando al agua tras la charla técnica, o embarcado, con una navegación de 25 minutos hasta el punto de excursión. Independientemente de la forma de ingreso, la regla de oro es el respeto. La maniobra siempre es con precaución, no alterarse, ni intentar abrazarlos, enfatiza Lemos Ferloni. En el extremo sur, Ushuaia ofrece una perspectiva radicalmente distinta. Las aguas frías del Canal Beagle imponen condiciones técnicas específicas y una biodiversidad que se diferencia de la abundancia masiva de las colonias del norte. Romina, de la operadora Beagle Buceos, aclara las expectativas para quienes se sumergen en Tierra del Fuego: Acá en Ushuaia, lo que podemos ver de biodiversidad son principalmente animales de tamaño pequeño. A veces se acercan lobos marinos, pero no es algo que ocurra habitualmente. El buceo en el Beagle es una experiencia de descubrimiento de pequeños organismos que habitan un ecosistema donde la temperatura del agua exige una planificación técnica rigurosa y donde el encuentro con grandes mamíferos es un evento fortuito y no una constante. Un punto en común entre todas las operadoras es la accesibilidad y los requisitos de seguridad. Para el snorkeling no es necesario saber nadar, ya que el equipo de neoprene y el chaleco aseguran la flotabilidad, y el instructor guía el movimiento de los participantes. El buceo con tanque, en cambio, requiere certificación o la realización de un bautismo de buceo. Lemos Ferloni detalla que la actividad puede iniciarse a los 7 años de edad, y que el proceso administrativo es estricto: Llenan un papel con datos personales, historia médica y declaración de responsabilidad. Una vez en el agua, el acompañamiento del instructor es constante, ya sea de forma física o visual. Ellos solo tienen que relajarse y respirar; el equipo hace todo por ellos, asegura el instructor de Comodoro Rivadavia. Las regulaciones que rigen estas inmersiones son tanto provinciales como locales. La AOB ha generado protocolos basados en años de experiencia para evitar el estrés animal. Las normativas prohíben taxativamente el acoso, la persecución o cualquier forma de agresión hacia los ejemplares. El incumplimiento de estas distancias mínimas puede derivar en la suspensión de los permisos para las operadoras, lo que garantiza que la actividad sea sostenible a largo plazo. El impacto de la experiencia submarina La duración total de la actividad oscila entre los 90 y 120 minutos, incluyendo los tiempos de preparación y traslado. El objetivo final, según los testimonios de los expertos, es lograr una mayor comprensión de la magnitud del patrimonio natural marino. El buceo con fauna permite reconocer especies que habitualmente se ven desde la costa o en documentales, pero desde una perspectiva de igualdad dentro del medio acuático. Como indica Daniel Lemos Ferloni, se trata de una interacción en la que el ser humano debe adaptarse a un mundo ajeno: Los animales son los que establecen las reglas de la actividad; a veces los tenemos a un metro o a cinco. Esta imprevisibilidad es, precisamente, lo que otorga credibilidad y valor a la experiencia en la Patagonia. De esta manera, el desarrollo del buceo con animales en la Argentina permite conjugar el crecimiento turístico con la preservación de las especies. Puerto Madryn, con su colonia estable de Punta Loma, sigue siendo el punto de referencia para el contacto masivo con lobos marinos. Comodoro Rivadavia expande la oferta hacia la observación de una biodiversidad variada en entornos menos explorados, y Ushuaia propone un acercamiento técnico a la vida pequeña de las aguas subantárticas. 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