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» Clarin
Fecha: 23/03/2026 07:01
Todos sabÃan que el golpe militar era inevitable. Uno más, se decÃa en las calles sin imaginar la masacre que desatarÃan Videla-Massera-Agosti después de desplazar a Isabel MartÃnez, viuda de Juan Domingo Perón desde julio de1974. En la Navidad de 1975, el ERP atacó el comando Domingo Viejobueno, en Monte Chingolo. Si faltaba una excusa, los militares ya la tenÃan. La Selección que dirigÃa César Luis Menotti hizo una mini pretemporada para la gira europea de cinco partidos prevista para marzo. Marzo llegó pronto. El 20, la Selección le ganó 1-0 a la Unión Soviética en Kiev en el inicio de la tourneé. Quedó grabado en la memoria de los futboleros por el gol de Kempes y porque Hugo Gatti, con pantalones largos, gorro de lana y una petaca de whisky al lado de un poste, se debatÃa entre parar los ataques soviéticos y enfrentar el frÃo y la nieve. Fue, desde ese dÃa El Oso de Kiev. Cuatro dÃas después, Argentina enfrentarÃa a Polonia en Chorzow, al sur de aquel paÃs, cerca de Auschwitz, cerca de Katowice, donde habÃa nacido el papa Juan Pablo II. La selección polaca era un equipo de primer nivel: campeones olÃmpicos de 1972, terceros en el Mundial alemán dos años después y una generación dorada con Zmuda, Szymanowsky, Deyna, Lato, Szarcha, Gadocha y un jovencÃsimo Boniek. El asalto militar fue bien temprano. La noticia llegó a la delegación argentina cuando algunos dirigentes y periodistas regresaban de una visita a Auschwitz. Fue José MarÃa Muñoz el primero que recibió la novedad desde Buenos Aires y se la comunicó a Menotti, quien estaba conversando con Héctor Vega Onesime, el hombre fuerte de El Gráfico en el hotel Silesia, en Katowice, ciudad vecina a Chorzow, donde se alojaba el plantel. La escena la reconstruyó el periodista Ezequiel Fernández Moores en su reciente libro "Menotti, el primero". AquÃ, en la Argentina, la asonada se tornaba vertiginosa: cierre de sindicatos y organizaciones sociales, operativos, calles valladas y un comunicado oficial tras otro por cadena nacional. Se habÃa interrumpido la trasmisión televisiva de los cuatro canales que existÃan. El comunicado 23 anunciaba que se emitirÃa el partido de Chorzow a partir de las 13.30 local. Las versiones de lo que ocurrió en Polonia antes del partido varÃan. Algunos jugadores dicen que se enteraron de la interrupción democrática luego del juego. Otros, todo lo contrario. Y es la más verosÃmil. Varios testimonios, sobre todo el de Leopoldo Luque, sostenÃan que el más afectado era Mario Kempes. Que hasta lagrimeó y se fue a su habitación y lo siguieron los jugadores de más nombre. Algunos dijeron que evaluaron no jugar. Otros lo desmintieron por completo. Todos coincidieron en que Menotti solo habló del partido y ni mencionó lo que pasaba en el paÃs. Pedro Orgambide estaba a cargo de la delegación. También viajaron los dirigentes Julián Pascual (Ferro) y Ramón Vinagre (Racing). El comentarista de Muñoz fue Julio César Calvo, hermano de Ana Laborde, quien estuvo desaparecida, luego liberada y declaró en el histórico juicio que condenó a los militares golpistas. Y el relator para emisión televisiva era Fernando Niembro, que no habÃa cumplido 30 años y temÃa por su padre, Paulino, de militancia sindical, cercano al gobierno peronista, dirigente de AFA y presidente de Nueva Chicago. El torneo local que habÃa empezado en febrero no se habÃa interrumpido. El 26 de marzo River jugó con Temperley y el dÃa después del golpe, Estudiantes enfrentó al Portuguesa ecuatoriano por la Libertadores. Las pantallas trajeron las imágenes del partido. Gatti; Tarantini, OlguÃn, Daniel Killer, Carrascosa; Trobbiani, Gallego, Bochini, Héctor Scotta, Luque y Kempes fueron los elegidos por el Flaco. Gatti sufrió un gol olÃmpico a los 58 minutos, pero a los 62 empató Kempes. Antes de que reanudaran, Menotti sacó a Scotta y puso a Houseman, quien a los 69 se adelantó en un córner y puso el 2-1 final con un cabezazo. Aquel equipo que jugó el dÃa del golpe tuvo a seis hombres que integrarÃan la Selección que dos años después serÃa campeona del mundo. La gira continuó con otros tres partidos. Derrotas con HungrÃa por 2-0 y con el Hertha Berlin por 2-1, más un 0-0 con Sevilla. El retorno al paÃs fue la primera semana de abril. A otro paÃs. A un paÃs tomado. Cuando volvimos lo primero que hice fue renunciar, le dijo Menotti al periodista Eduardo Verona en una entrevista para Diario Popular de hace exactamente diez años. El Flaco contó que a la Selección lo habÃa llevado David Bracutto, dirigente de Huracán, tras su gran campaña en el 73, pero Bracutto estaba desplazado y la AFA era manejada por Alfredo Cantilo. Me dijo que, fuera del fútbol, conmigo no coincidÃa en nada, pero que iba a defender mi proyecto hasta las últimas consecuencias porque eso iba a funcionar, cuenta Verona que le dijo Menotti sobre el motivo de su continuidad cuando desde varios sectores le reclamaban la renuncia y los propios militares golpistas le pedÃan a Cantilo que lo echaran. No fue asÃ. Sobre la firma Newsletter ClarÃn
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