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Parana » AIM Digital
Fecha: 22/03/2026 10:24
A medio siglo del golpe de Estado de 1976, distintos análisis advierten sobre continuidades entre el modelo económico implementado durante la dictadura y algunas políticas actuales, en un contexto marcado por la concentración económica, la pérdida de derechos laborales y el deterioro del salario real. El proceso iniciado por la última dictadura implicó una transformación estructural de la economía argentina, con apertura económica, endeudamiento externo, desindustrialización y persecución sindical, lo que derivó en una fuerte caída en la participación de los trabajadores en el ingreso y en un aumento de la desigualdad. Este esquema, sostienen especialistas, benefició principalmente a sectores concentrados del empresariado y dejó consecuencias que aún persisten en la estructura productiva del país. En ese sentido, distintas voces señalan que muchas de esas dinámicas reaparecieron en etapas posteriores, como en los años noventa, durante el período 2015-2019 y en la actualidad, con políticas orientadas a la liberalización económica, la reducción del rol del Estado y la transferencia de ingresos hacia sectores de mayor poder económico. Asimismo, investigaciones destacan el rol del sector empresarial durante la dictadura, no solo como beneficiario del modelo económico, sino también como actor que colaboró con el aparato represivo, facilitando información, recursos logísticos y estructuras para la persecución de trabajadores y dirigentes sindicales. En este marco, especialistas remarcan que el endeudamiento externo, la fuga de capitales y la concentración económica continúan siendo problemáticas estructurales que condicionan el desarrollo del país. A su vez, advierten que la persistencia de altos niveles de pobreza y desigualdad refleja la vigencia de un modelo que prioriza la valorización financiera por sobre la producción y el trabajo. A 50 años del golpe, el debate sobre memoria, verdad y justicia se amplía hacia una dimensión económica y social, en la que se analizan las responsabilidades de actores civiles y las continuidades de un modelo que sigue impactando en la vida de amplios sectores de la sociedad. Fuente: Tiempo Argentino
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