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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 22/03/2026 01:19
Informes científicos, denuncias ambientales y reportes oficiales advierten sobre la presencia de efluentes cloacales, bacterias y cianobacterias en la costa del Gran La Plata. El problema impacta de lleno en los vecinos de la Ciudad, Berisso y Ensenada El Río de la Plata forma parte de la identidad del Gran La Plata. Sus costas son un punto de encuentro para vecinos de Berisso, Ensenada y La Plata que, a lo largo del año, se acercan a las playas para pasar el día, pescar o simplemente refrescarse. Sin embargo, en los últimos años y con mayor intensidad en los últimos meses distintos informes, denuncias ambientales y reportes oficiales volvieron a instalar una pregunta incómoda: ¿es realmente seguro bañarse en el río? La inquietud no es menor. La calidad del agua en la franja costera de la región aparece cada vez más cuestionada por la presencia de efluentes cloacales, bacterias y floraciones de cianobacterias, fenómenos asociados a la contaminación y al deterioro ambiental del estuario. Estudios científicos y reportes difundidos en la Región advierten que parte de los residuos cloacales generados en La Plata, Berisso y Ensenada terminan llegando al Río de la Plata con tratamiento insuficiente o, en algunos casos, directamente sin tratamiento. Según estas investigaciones, el problema se refleja en la presencia de coliformes fecales en niveles que superan los valores recomendados para actividades recreativas, lo que puede representar un riesgo sanitario para quienes ingresan al agua. Las denuncias apuntan especialmente al funcionamiento de la planta de pretratamiento de efluentes operada por Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA). Un informe técnico elaborado por la organización ambiental Nuevo Ambiente sostiene que la planta no funcionaría de manera continua y que su capacidad resulta insuficiente para procesar el volumen de líquidos cloacales generado en la región. Como consecuencia, parte de esos efluentes terminaría siendo volcado al río sin el tratamiento adecuado, agravando el deterioro ambiental de la costa. La gravedad de la situación motivó un pedido de informes en la Legislatura bonaerense. Allí, se solicitó al Gobierno provincial que brinde información sobre distintos aspectos vinculados con la contaminación del río. Entre otros puntos, el reclamo busca conocer: si existen instalaciones clandestinas de descarga de efluente; qué controles ambientales se realizan sobre los vuelcos al río; qué sanciones se aplicaron por irregularidades detectadas; qué medidas se están tomando para mitigar el daño ambiental; y cuál es el impacto en la salud pública de las comunidades cercanas. El pedido también pone el foco en la coordinación entre el Estado y las empresas encargadas del saneamiento, un aspecto que, según denuncian organizaciones ambientales, hoy presenta serias falencias. En paralelo a las denuncias por efluentes cloacales, otro fenómeno genera preocupación en la costa del Gran La Plata: la proliferación de cianobacterias. La Municipalidad de Berisso viene difundiendo reportes periódicos que alertan sobre la presencia de estos microorganismos, que suelen desarrollarse en contextos de altas temperaturas y contaminación orgánica. Cuando se registran concentraciones elevadas, las autoridades recomiendan evitar el contacto con el agua y suspender las actividades recreativas, ya que las toxinas que liberan pueden afectar tanto a las personas como a los animales. Especialistas en medioambiente advierten que uno de los principales problemas de la contaminación del agua es que no siempre resulta perceptible a simple vista. El agua puede aparentar estar en condiciones normales, sin olor ni cambios visibles, pero contener bacterias y patógenos capaces de provocar infecciones gastrointestinales, irritaciones en la piel o problemas respiratorios, especialmente en niños, adultos mayores y personas con defensas bajas. Además, en zonas de poca profundidad y escasa circulación del agua, como algunos sectores de la costa berissense, el impacto de los efluentes puede concentrarse con mayor intensidad. Los especialistas también recuerdan que los riesgos en el río no se limitan a la contaminación. La mayoría de las muertes en el río no tienen que ver con intoxicaciones, sino con ahogamientos, explican ambientalistas en el marco del debate, subrayando la importancia de la presencia de guardavidas y el respeto a las normas de seguridad en las playas. Las corrientes, los pozos y los cambios bruscos de profundidad son escenarios de riesgo Las corrientes, los pozos y los cambios bruscos de profundidad son factores que, combinados con la posible contaminación del agua, conforman un escenario de riesgo múltiple. En la comunidad conviven hoy miradas muy distintas. Por un lado, hay vecinos que prefieren evitar ingresar al río, convencidos de que la contaminación representa un riesgo para la salud. Por otro, muchos habitantes de la Región sostienen que se bañaron toda la vida en el Río de la Plata sin haber sufrido problemas, y continúan utilizándolo como espacio de recreación familiar. La convivencia entre estas dos percepciones una basada en estudios y advertencias sanitarias, la otra en la experiencia cotidiana refleja el dilema que atraviesa hoy a la región. Efluentes cloacales, bacterias y floraciones de cianobacterias, afectan al agua Mientras tanto, organizaciones ambientales advierten que el Río de la Plata se está convirtiendo en una bomba ambiental, producto de décadas de falta de infraestructura adecuada, controles insuficientes y expansión urbana sin planificación. El problema no es exclusivo de la Región. En distintos puntos del país, ríos como el Riachuelo, el Reconquista, el Paraná o el Uruguay también enfrentan niveles preocupantes de contaminación. Pero en el Gran La Plata el impacto es particularmente sensible: miles de vecinos conviven a diario con el río, lo utilizan para recreación y dependen de él como parte de su vida cotidiana. Por eso, especialistas y organizaciones coinciden en un punto: sin monitoreos permanentes, controles efectivos y acceso público a la información sobre la calidad del agua, el interrogante seguirá abierto. Y con él, la preocupación de los vecinos de La Plata, Berisso y Ensenada sobre el verdadero estado de un río que, históricamente, siempre fue parte de su identidad. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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