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  • Bindi, Pagano Y Zamora: El Triángulo Incómodo Que Podría Asomar Detrás De Operaciones, Poder E Inteligencia - Diario Análisis Litoral

    Parana » Analisis Litoral

    Fecha: 20/03/2026 20:59

    Hay nombres que ocupan titulares. Y hay otros que orbitan en las sombras, pero que aparecerían una y otra vez en el corazón de los episodios más sensibles del poder argentino. El de Franco Bindi parecería pertenecer a esta segunda categoría. Abogado, supuesto operador silencioso y según diversas versiones periodísticas habitué de los márgenes donde se cruzarían política, justicia e inteligencia, Bindi volvería a emerger en la escena pública. Esta vez, no solo por su vínculo personal con la actual diputada nacional Marcela Pagano, sino por una trama más amplia que lo conectaría con el poder territorial de Gerardo Zamora. Un nombre que se repetiría En los últimos meses, el nombre de Bindi habría aparecido asociado a episodios de alto voltaje político: la difusión de audios que impactaron en la interna del oficialismo, supuestas gestiones paralelas en vínculos internacionales sensibles y una persistente presencia en causas judiciales complejas desde hace más de una década. Nada de esto, por sí solo, constituiría prueba judicial. Pero sí configuraría un patrón: Bindi aparecería siempre en los márgenes de los conflictos donde se jugaría poder real. El dato judicial más reciente En ese contexto, en las últimas semanas se habría conocido un hecho concreto que vuelve a ubicar a Bindi en el centro de la escena judicial. Según informó La Nación, la Cámara Federal de Casación Penal habría rechazado un recurso presentado por Marcela Pagano y Franco Bindi, quienes intentaban acceder al expediente en el que se investiga la filtración de audios vinculados al caso de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El tribunal habría considerado que ninguno de los dos se encontraría formalmente imputado en la causa, motivo por el cual no correspondería su participación ni el acceso al expediente en esta etapa. El trasfondo de esa investigación se vincularía con una denuncia del Gobierno por presunto espionaje y difusión ilegal de grabaciones sensibles, en las que se habría buscado influir en la opinión pública y en el escenario político. En ese marco, desde el oficialismo se habría señalado a Pagano y a su entorno, incluyendo a Bindi, como posibles responsables de la difusión de esos audios, algo que fue rechazado públicamente por la propia diputada. El origen del vínculo con Zamora Para reconstruir esta historia habría que retroceder al año 2013. Según registros públicos, en ese período Bindi habría sido incorporado como asesor en el Senado, en paralelo a cuestionamientos judiciales en su contra. Poco después, su estudio jurídico habría comenzado a prestar servicios para la provincia de Santiago del Estero, gobernada por Zamora. Desde entonces, distintas versiones lo ubicarían como un operador clave en Buenos Aires para atender intereses del poder provincial. Aquí aparecería el primer dato estructural: no se trataría de un vínculo ocasional, sino de una relación sostenida en el tiempo. Causas, operaciones y zonas grises A lo largo de los años, el nombre de Bindi habría sido mencionado en distintos episodios: la denominada Operación PUF, vinculada a maniobras judiciales y mediáticas; declaraciones del arrepentido Leonardo Fariña en causas de lavado; y supuestas intervenciones en expedientes sensibles que involucrarían a dirigentes políticos. A esto se sumarían versiones no confirmadas judicialmente sobre vínculos con estructuras de inteligencia y contactos internacionales. En términos periodísticos, lo relevante no sería validar cada acusación, sino observar el patrón: un mismo actor mencionado en escenarios distintos, pero siempre cerca de la disputa por el control judicial o político. Pagano: la posible puerta de entrada al Congreso El vínculo con Marcela Pagano agregaría una dimensión política directa. La diputada, que habría llegado al Congreso de la mano de Javier Milei y hoy se posicionaría como una voz crítica dentro del propio espacio, quedaría inevitablemente atravesada por esta red de relaciones. Sin necesidad de imputar responsabilidades, la pregunta sería otra: ¿hasta qué punto estos vínculos podrían influir en las dinámicas internas del poder? Zamora y el poder silencioso En este entramado aparecería una figura clave: Gerardo Zamora. Con bajo perfil mediático pero alta incidencia política, el gobernador santiagueño encarnaría lo que el politólogo Giovanni Sartori definía como poder de chantaje: actores con pocos votos propios, pero capacidad decisiva en momentos clave. Su relación con estructuras como la AFA y su influencia en el Senado lo convertirían en un jugador estratégico. Y en ese esquema, la figura de Bindi aparecería como posible nexo operativo. Lo que no se diría No habría, hasta el momento, condenas firmes que confirmen las acusaciones más graves. Sí existiría una reiteración de menciones en causas, operaciones y versiones periodísticas. Y ahora también, un expediente judicial en curso donde su nombre vuelve a aparecer en el contexto de una investigación sensible. Y sobre todo, una constante: la opacidad. En la Argentina, muchas veces el poder no se explicaría por lo visible, sino por lo que permanecería fuera de escena. Una trama abierta El caso Bindi no sería un hecho aislado. Sería, en todo caso, una ventana. Una ventana a cómo se construirían y se sostendrían ciertas estructuras de influencia en la política argentina: con operadores discretos, vínculos cruzados y una frontera difusa entre lo legal, lo político y lo invisible. La pregunta no sería solo quién es Franco Bindi. La pregunta sería otra: ¿cuántos más operarían en la misma lógica sin haber sido todavía expuestos? Redaccion Análisis Litoral

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