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» La Nacion
Fecha: 19/03/2026 15:41
Quién es Viktor Orban, el premier ultranacionalista de Hungría que será anfitrión de Milei El primer ministro húngaro es aliado de Putin y Trump e implementa medidas contra minorías y el periodismo; lleva 16 años ininterrumpidos en el poder - 6 minutos de lectura' El presidente Javier Milei participará desde el sábado de una nueva reunión de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en Hungría, y su anfitrión será un líder derechista que lleva dieciséis años ininterrumpidos en el poder, es aliado de Donald Trump y Vladimir Putin, y acumula en su trayectoria política medidas contra las minorías y el periodismo independiente. Se trata de Viktor Orban, primer ministro de Hungría, líder del partido Alianza de Jóvenes Demócratas (Fidesz), que fue uno de los mandatarios europeos que estuvieron en Buenos Aires el 10 de diciembre de 2023, para la asunción de Milei. Orban, de 62 años y nacido en la ciudad de Székesfehérvár, ganó el primero de sus cuatro mandatos consecutivos en Hungría en 2010, cuando su partido se impuso en las elecciones que marcaron el fin del gobierno socialista de Gordon Bajnai. Ya había sido primer ministro por un período, entre 1998 y 2002, consagrándose en ese momento como el segundo premier más joven en la historia de su país. En las elecciones de 2010, el partido de Orban consiguió el 68% de los votos, contra un 15% de los socialistas, y se quedó con 263 de las 386 bancas del Parlamento húngaro. Así, regresó al poder. El último mandato lo consiguió en los comicios de abril de 2022, con el 53,1% de los votos. Al brindar un discurso tras la victoria de 2022, el premier húngaro dejó en claro algunas posturas clave de su estilo. Nunca tuvimos tantos opositores, afirmó, y los individualizó: Los burócratas de Bruselas [por la sede de la Unión Europea], los principales medios de comunicación internacionales y el presidente ucraniano [Volodimir Zelensky]. Orban es un férreo opositor a la inclusión de Ucrania en la Unión Europea (UE). El primer ministro impulsó una nueva ley electoral en 2011, que redujo el Parlamento de 386 escaños a 199 y abolió la segunda vuelta de las elecciones; también nombró jueces afines a su partido en el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo. Orban gobierna un territorio que tiene una población de 9.562.065 habitantes y un PBI per cápita de 23.292,3 dólares, según datos que publica el Banco Mundial. La inflación de febrero fue del 1,4% anualizada. En 2025, el desempleo fue del 4,5%. Este jueves, en la cumbre que los líderes de la Unión Europea celebran en Bruselas, Orban bloqueó el envío de un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania. La posición húngara es muy simple. Estamos listos para apoyar a Ucrania cuando recibamos nuestro petróleo, que está bloqueado por ellos, declaró Orbán al llegar a la cumbre, según informó la agencia de noticias ANSA. El premier húngaro se niega a votar la ayuda económica como una herramienta de presión en una disputa por los daños en un oleoducto que atraviesa territorio ucraniano, lo que achicó el flujo de petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia. Orban se jugará su continuidad en el poder en menos de un mes. Las elecciones en Hungría están previstas para el 12 de abril y los sondeos lo muestran en una posición incómoda, por detrás de su exaliado Péter Magyar, del partido de centroderecha Tisza. Magyar lanzó una campaña de denuncia del uso de chivos expiatorios por parte de Orban a comienzos de 2024 para ocultar el fracaso moral del sistema. El desafío electoral para el líder populista de derecha en Hungría es mayúsculo y sus temores a una derrota están a flor de piel. Llegó a afirmar que, en caso de perder, la UE enviaría a húngaros a la guerra en Ucrania condenándolos a la muerte. El 14 de febrero, en un discurso ante sus simpatizantes, en Budapest, apuntó contra la UE y respaldó a Putin, uno de sus aliados clave. Debemos acostumbrarnos a la idea de que quienes aman la libertad no deben temer al Este, sino a Bruselas, aseguró. El alarmismo sobre Putin es primitivo y poco serio. Bruselas, en cambio, es una realidad palpable y una fuente de peligro inminente. Esta es la amarga verdad y no la toleraremos, advirtió. En ese mismo discurso, exhibió otra de sus preocupaciones: el papel del periodismo. Atribuyó a Trump -quien le dio apoyo para la próxima contienda electoral- la creación de un entorno en que pueden ser expulsadas falsas organizaciones no gubernamentales y periodistas, jueces y políticos comprados y pagados. El nuevo presidente de Estados Unidos se ha rebelado contra la red global de negocios, medios y política de los liberales, mejorando así nuestras posibilidades, dijo Orban. Nosotros también podemos avanzar mucho y expulsar de Hungría la influencia extranjera, junto con sus agentes, que limitan nuestra soberanía, concluyó. La prensa es un objetivo de control para Orban. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), el 80% de los medios húngaros está en manos del gobierno o de oligarcas alineados con el oficialismo, que reciben el 90% de la pauta publicitaria estatal. El sitio húngaro de investigación Direkt 36 reveló el año pasado que Orban presionaba a funcionarios para obtener información que, en parte, llegaba a Moscú. El director de ese medio, András Pethö, dijo en mayo del año pasado a LA NACION que un proyecto del primer ministro llamado Sobre la transparencia en la vida pública permitiría castigar a cualquier organización que reciba fondos del exterior si el gobierno considerara que afectan la soberanía de Hungría. El primer ministro impuso en sus mandatos medidas controvertidas contra minorías, como prohibir por ley la Marcha del Orgullo, restricción que el colectivo LGTB+ desafía en las calles (en la última marcha, hubo unas 200.000 personas). El gobierno de Orban asegura que los menores no deben estar expuestos a la homosexualidad y la transidentidad, o a lo que califica como depravación. Entre otras medidas controvertidas de su política internacional, Orban retiró a Hungría de la Corte Penal Internacional (CPI). Según el Centro de Investigación en Derechos Humanos, los gitanos son una porción de la población húngara segregada durante la gestión actual. El pueblo romaní ha sido discriminado en la atención médica, la educación y el empleo, se afirma en un informe de la organización publicado la semana pasada. Con su presencia, Milei reforzará la sintonía del gobierno argentino con la administración húngara. En mayo del año pasado, una avanzada libertaria ya visitó Budapest, cuando el por entonces secretario de Culto Nahuel Sotelo Larcher y el politólogo Agustín Laje concurrieron a una cumbre en la que estuvo Orban.
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