17/03/2026 14:58
17/03/2026 14:57
17/03/2026 14:56
17/03/2026 14:54
17/03/2026 14:54
17/03/2026 14:54
17/03/2026 14:53
17/03/2026 14:53
17/03/2026 14:53
17/03/2026 14:53
» Clarin
Fecha: 17/03/2026 13:25
Junto con la Ley de Modernización Laboral, se votó una serie de cambios que no están relacionados estrictamente con cuestiones del empleo, como baja de impuestos y un nuevo régimen de beneficios fiscales, denominado RIMI, una especie de RIGI para las empresas más chicas. ¿En qué consiste este nuevo sistema de beneficios? Aquí una breve guía para aprovecharlo: 1. ¿Qué es el RIMI? El RIMI es un nuevo régimen de beneficios, pensado para que ciertas empresas que inviertan en Argentina tengan ventajas impositivas. No apunta a inversiones financieras ni especulativas. Está pensado para inversiones reales: maquinaria, instalaciones, obras y bienes vinculados directamente con producir. 2. ¿Por qué puede ser importante para el agro? Porque el campo necesita invertir de manera constante para seguir siendo competitivo. Muchas veces hay que mejorar instalaciones, incorporar tecnología, proteger cultivos o hacer más eficiente el uso de la energía y del agua. El nuevo régimen menciona expresamente inversiones muy vinculadas con la actividad agropecuaria, algo que lo vuelve especialmente interesante para productores y empresas del sector. 3. ¿Qué inversiones del agro podrían entrar? Entre las inversiones destacadas por la norma aparecen los equipos de riego, los bienes de alta eficiencia energética, las mallas antigranizo y ciertos bienes semovientes (animales). Traducido a la práctica: puede ser útil para quien quiera mejorar el riego, proteger cultivos, modernizar un establecimiento, bajar costos energéticos o fortalecer una actividad ganadera. 4. ¿Cuál sería el beneficio concreto? El atractivo principal es que la inversión puede generar un alivio impositivo más rápido que el habitual. Por un lado, permite amortizar más rápido en el Impuesto a las Ganancias. Eso significa que el costo de la inversión impacta antes en el impuesto y ayuda a pagar menos al comienzo, que es cuando más pesa el desembolso. Por otro lado, también permite recuperar más rápido el IVA vinculado con esas inversiones, que por lo general implican un gran saldo a favor, lo que puede mejorar bastante la caja de la empresa. 5. ¿Qué significa amortizar más rápido? Normalmente, cuando una empresa compra un bien de uso, no puede descontar todo el gasto de una sola vez en Ganancias. Lo va deduciendo a lo largo de varios años. Con el RIMI, en muchos casos ese descuento se acelera. Y en bienes especialmente relevantes para el agro, como equipos de riego, mallas antigranizo, bienes de alta eficiencia energética o ciertos semovientes, la amortización podría hacerse en una sola cuota. Para un productor, eso puede significar algo simple pero importante: que la inversión duela menos desde lo fiscal en los primeros años. 6. ¿Quiénes podrían aprovecharlo? El régimen está pensado para micro, pequeñas y medianas empresas, hasta la categoría Mediana Tramo 2. Es decir, no está diseñado para megaproyectos, sino para empresas de una escala más intermedia. Por eso puede ser atractivo para muchas empresas agropecuarias familiares, productores medianos, economías regionales y agroindustrias que suelen quedar afuera de los grandes esquemas promocionales. 7. ¿Hay montos mínimos de inversión? Sí. La ley fija montos mínimos de inversión según el tamaño de la empresa. Eso quiere decir que no cualquier compra menor entra automáticamente. Sin embargo, las inversiones productivas efectuadas en sistemas y/o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario y en bienes semovientes (amortizables como reproductores macho, o hembras puras por cruza o pedigree), obtendrán el beneficio con independencia del monto de la inversión involucrada. 8. ¿Hay condiciones para ingresar? Sí. La empresa debe estar en regla y no tener determinadas deudas fiscales, previsionales o problemas penales vinculados con materia tributaria, aduanera o cambiaria. Dicho de manera simple: para aprovechar el régimen hay que tener la casa en orden. 9. ¿Se puede perder el beneficio? Sí. Si el bien por el cual se obtuvo el beneficio se vende demasiado pronto, el incentivo puede caerse. En ese caso podrían reclamarse los beneficios utilizados, más intereses e incluso sanciones. Por eso no es un régimen pensado para comprar y vender rápido, sino para inversiones reales que permanezcan afectadas a la producción. 10. ¿Qué debería hacer hoy un productor o una empresa del sector? Si está pensando en invertir en los próximos años, conviene analizar si encuadra como pyme, qué tipo de bien quiere adquirir, si esa inversión podría quedar alcanzada por el régimen y cuánto ahorro fiscal podría representar. La clave es no mirar el tema como algo puramente legal o lejano. Para muchos casos puede ser una oportunidad concreta de hacer una mejora productiva con un costo fiscal más liviano. En resumen, si una empresa agropecuaria tiene que poner plata para mejorar su campo, su tecnología o su estructura productiva, el RIMI puede ayudar a que esa inversión sea más llevadera desde lo impositivo. Bien usado, puede transformarse en una herramienta concreta para invertir de modo más eficiente, haciendo que el Estado devuelva parte de la inversión mediante una amortización acelerada o una devolución de IVA (en la práctica sería una especie de subsidio sobre la compra). Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original