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  • Guerra en Medio Oriente: una calificadora de riesgo estimó el impacto sobre las petroleras y el agro argentino

    » TN

    Fecha: 17/03/2026 05:54

    Un nuevo informe de Moodys Local advirtió que la escalada del conflicto en Medio Oriente ya genera efectos sobre sectores clave de la economía argentina, con impactos diferenciados en energía y agro. La agencia de calificación crediticia señaló que las disrupciones logísticas y la menor oferta esperada impulsaron los precios de la energía y de los fertilizantes, lo que beneficia a los productores de petróleo, pero presiona la rentabilidad de los productores agrícolas. Leé también: Uno de los grandes bancos de EE.UU. anticipó mayor inflación en la Argentina y la región Según el análisis, el escenario internacional abre una ventana de mejora para el segmento petrolero (especialmente para exportadores de crudo), mientras que en el campo se anticipan márgenes más ajustados por el encarecimiento de insumos, aunque parcialmente compensados por subas moderadas en los precios internacionales de los granos. Las disrupciones en la logística de transporte y la menor oferta esperada dispararon los precios de la energía y de fertilizantes que esperamos se mantengan en niveles elevados en las próximas semanas, sostuvo Moodys. La calificadora agregó que la incertidumbre geopolítica que enfrentan los principales actores del sector mantendrá una alta volatilidad de precios en 2026-2027. Leé también: Las consultoras prevén que el IPC de marzo será similar al de febrero y alertan por la guerra en Medio Oriente El informe remarcó que el conflicto elevó con rapidez los valores internacionales de la energía. El precio del petróleo Brent superó los US$100 por barril, frente a niveles cercanos a US$70 previos al enfrentamiento, mientras que el gas natural licuado (GNL) pasó de US$10 a más de US$16 por millón de BTU. Moodys Local explicó que estos movimientos responden en gran medida a las restricciones en el transporte marítimo y a la menor expectativa de oferta global. Uno de los puntos críticos es el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% de la producción mundial de crudo y GNL. La agencia indicó que las interrupciones en esa ruta clave y los daños a infraestructura energética redujeron las proyecciones de oferta y ampliaron la volatilidad del mercado. Los efectos de la suba del petróleo En ese contexto, la suba del precio del petróleo genera efectos positivos para los productores de crudo. Moodys Local espera que el aumento de los valores internacionales mejore los márgenes y el flujo de caja de los productores independientes y de las compañías exportadoras. Los exportadores de crudo se verán fuertemente beneficiados por el incremento en el precio del crudo internacional, indicó el reporte. Además, la calificadora proyecta que los productores locales también registrarán mayores ingresos debido a precios internos más altos. Este escenario podría contribuir a sostener los niveles de inversión en el sector durante 2026, particularmente entre los grandes productores de shale que impulsan proyectos vinculados a la expansión de las exportaciones de petróleo. Sin embargo, el efecto no es uniforme en toda la cadena energética. Moodys advirtió que los segmentos de refinación y comercialización podrían enfrentar un deterioro en sus márgenes si no logran trasladar completamente a precios el aumento de los costos de la materia prima y de las importaciones de combustibles. El agro, más complicado El informe también analizó las consecuencias para el agro argentino. En este caso, el impacto se vincula principalmente con el aumento del precio de la urea, el principal insumo para fertilizantes nitrogenados. De acuerdo con Moodys, a marzo de 2026 la urea se ubicaba en torno a US$620 por tonelada, lo que representó una suba cercana al 30% respecto de febrero. Ese incremento presiona los costos de producción de cara a la campaña fina 2026/27. Moodys estimó que la rentabilidad de los productores agropecuarios se verá afectada negativamente por el encarecimiento de los fertilizantes y de la energía. Leé también: Licitación de deuda: el Gobierno consiguió US$150 millones y renovó todos sus vencimientos en pesos La agencia señaló, no obstante, que parte de ese impacto se compensará con un repunte moderado en los precios de los granos. A marzo de 2026, la soja subía un 8% y el trigo un 12% en comparación con el precio promedio de 2025. Aun así, el resultado final dependerá en buena medida de la dinámica local del sector agrícola. Moodys espera mayores niveles de producción de granos tras dos campañas con bajos rindes, impulsados por mejores condiciones climáticas. En el caso de los distribuidores de insumos agrícolas, la calificadora anticipa un impacto limitado. El informe sostiene que la comercialización mayormente al contado de los fertilizantes permite trasladar rápidamente los aumentos de costos a precios, lo que mitiga los efectos sobre el capital de trabajo y la generación de caja de las empresas. Leé también: Alivio fiscal: la Ciudad eliminó el impuesto de Sellos sobre el financiamiento de las tarjetas de crédito Esperamos que la dinámica comercial del sector permita trasladar dichos incrementos a precios sin afectar de forma significativa las necesidades de capital de trabajo de los distribuidores, indicó Moodys. La agencia concluyó que, si bien el impacto actual responde a un shock geopolítico, no espera que los precios energéticos se mantengan elevados en el mediano plazo. De hecho, plantea que una resolución rápida del conflicto podría llevar el precio del crudo a niveles de US$70 a US$80 por barril en 2026.

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