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  • Quién es Banksy: entrevista exclusiva con el detective que descubrió la identidad del misterioso artista urbano

    » Clarin

    Fecha: 16/03/2026 16:59

    En abril de 2025 hace casi un año y mucho antes de los recientes titulares internacionales, la identidad de Banksy ya había dejado de ser un secreto. Mientras la agencia Reuters anuncia hoy como una exclusiva el hallazgo de su propio equipo de investigación, un detective español ya había aportado las pruebas definitivas. Aquella primicia, publicada originalmente por el diario El Mundo, fue replicada por diversos medios y documentada paso a paso en su cuenta oficial: @paco.marco.oficial. Hasta el momento, el artista ha guardado un silencio absoluto. Banksy, que utiliza su perfil de Instagram (@banksy) con 13,8 millones de seguidores como su canal exclusivo para autenticar sus Quiobras, no ha emitido ninguna declaración que confirme o desmienta las revelaciones. Este mutismo digital solo alimenta la expectativa sobre el alcance de la investigación española. En una entrevista exclusiva con Clarín, Francisco Paco Marco abogado, doctor en Derecho, escritor y director de una agencia de investigación reveló que el motor de su hallazgo no fue el dinero ni la fama, sino un desafío doméstico: Si eres tan bueno investigando, averigua quién es Banksy, lo dasafiaron sus hijos. Lo que comenzó como una simple apuesta familiar terminó por desmantelar, con rigor pericial, el secreto mejor guardado del arte contemporáneo. ¿Cómo llegas a Banksy? Todo empezó como una apuesta con mis hijos. Me retaron: Si eres tan bueno investigando, averigua quién es Banksy. Y me puse a ello. Empecé como en cualquier otra investigación: buscando el rastro digital más antiguo, no el actual. Descubrí que en 2009 se registró el dominio l3ansky.com a nombre de Robin Gunningham. A partir de ahí, investigación clásica: censo, cambios de domicilio, estructura familiar. Recurrí a mis fuentes en Reino Unido y envié a un equipo desde Barcelona. Pronto brotaron las evidencias. Cuando detecté la estructura societaria Pest Control Office Ltd, Picturesonwalls Ltd todo encajó. Gunningham se había cambiado el nombre a David Jones (como el nombre real de David Bowie) para manejar sus empresas sin comprometer su identidad. Encontré incluso su acta de matrimonio: se casó en Las Vegas en 2006 con Joy Charlotte Millward. ¿A qué se debe que la información que adelantaste el año pasado solo esté cobrando relevancia mediática ahora a través de Reuters? Porque cuando yo lo publiqué, en abril de 2025 a través de La Otra Crónica del diario El Mundo, mucha gente lo tomó como algo anecdótico: Un detective español dice que ha descubierto quién es Banksy. Faltaba el peso institucional. Reuters ha dedicado un año entero, con tres periodistas, a cruzar registros de inmigración en Ucrania, documentos judiciales de una detención en Nueva York en el año 2000 y testimonios directos. Han llegado exactamente a las mismas conclusiones que yo: Robin Gunningham, nacido en Bristol en 1973, que se cambió el nombre a David Jones. La diferencia es que cuando lo dice Reuters, con toda su maquinaria de verificación, el mundo lo escucha de otra manera. Pero los datos estaban ahí desde que yo los aporté. El propio Steve Lazarides, exrepresentante de Banksy, ha confirmado ahora a Reuters el cambio de nombre, algo que yo ya había documentado. Si alguien se hubiese dado cuenta de que mi agencia es la mayor del sur de Europa, sabría que nunca nos hubiésemos arriesgado a publicar algo sin saber que era 100 % realidad. Reuters sabía un nombre, David Jones, por mí, y llegar a mis mismas conclusiones era sencillo. Tu nombre está asociado a muchos casos importantes. ¿En qué otros casos, específicamente de crímenes de arte o relacionados con el arte, has participado? He intervenido en varios casos relacionados con el mundo del arte. Actualmente trabajo en un caso complejo de falsificación de obras modernistas reproducciones vendidas como originales en casas de subastas combinado con sustracción de piezas de un museo privado de Barcelona. También he participado en investigaciones de due diligence sobre colecciones privadas donde se sospechaba que las obras tenían procedencia dudosa o habían sido robadas. El mundo del arte es un terreno fértil para el fraude: la autenticación es compleja, los circuitos de venta son opacos y las cantidades que se mueven son enormes. Un detective con experiencia en forensic accounting y análisis de estructuras societarias puede desenredar tramas que, a simple vista, parecen legítimas. Mi pasión es el arte y me encanta. Diriges una agencia de detectives. Sí, The Marco Company nació como Método 3 en 1985, cuando yo tenía 25 años. Lleva cuarenta años activa, lo que la convierte en la firma de inteligencia corporativa más antigua de España. Hemos manejado más de 10.000 casos. Ahora se llama The Marco Company porque hemos evolucionado: ya no somos solo una agencia de detectives, somos una firma de inteligencia corporativa que integra investigación forense, forensic accounting, due diligence, ciberinteligencia y soporte a litigios. Trabajamos principalmente para despachos de abogados y grandes corporaciones, tanto en España como internacionalmente. Método 3 sigue existiendo como división de investigación dentro de la compañía. Es la marca más reconocida de Europa en business intelligence. Estamos en plena expansión internacional, con planes de apertura en Oriente Medio y mercados europeos. Has creado para la literatura un detective de ficción, Néstor Sanchís. ¿Acaso para contar lo que debes callar como Francisco Marco? Es exactamente eso. Hay cosas que un detective privado no puede contar jamás: están protegidas por el secreto profesional, por la lealtad al cliente, por la prudencia. Pero la ficción te da una libertad absoluta. A través de un personaje puedes explorar dilemas éticos, situaciones límite y decisiones morales que has vivido en primera persona sin traicionar a nadie. La ficción es el territorio donde la verdad puede decirse sin necesidad de nombrar. Además, después de cuarenta años en este oficio, acumulas un catálogo de historias tan inverosímiles que, si las contaras como reales, nadie te creería. En una novela, paradójicamente, resultan más creíbles. ¿Qué es para ti ser detective privado? Es una forma de buscar la verdad por encargo. A diferencia de un periodista, que investiga para informar al público, o un policía, que investiga para el Estado, el detective privado investiga para su cliente. Pero el compromiso con la verdad es el mismo. Lo que me define después de cuarenta años es una cosa: la información se cobra por conseguirla, nunca por usarla. El día que vendes lo que sabes, dejas de ser un profesional y te conviertes en un extorsionador. He tenido tentaciones millonarias incluso con el caso Banksy me sugirieron que le ofreciera mi silencio a cambio de un cuadro y siempre las he rechazado. Ser detective es, al final, ser una tumba de confianza. Sobre la firma Newsletter Clarín

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