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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 16/03/2026 16:58
Los gremios de docentes universitarios y no docentes realizaron un nuevo paro este lunes, en la primera de una serie de medidas de fuerza para reclamar mejoras salariales en las universidades públicas. La protesta, organizada por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, cuenta con la adhesión de Conadu, Conadu Histórica, Fedun, Fagdut, Fatun, UDA y CTERA. Se prevé que en las próximas semanas se convoque a una marcha federal universitaria con la participación de estudiantes y otros sectores. Desde este lunes y hasta el sábado 21 de marzo no habrá clases en las universidades públicas de todo el país. La decisión se comunicó el último viernes tras un acuerdo de las federaciones sindicales mencionadas. El plan de lucha se implementa en el inicio del cuatrimestre y contempla una marcha federal universitaria, además de la participación de estudiantes y trabajadores en jornadas de protesta. Además, el Congreso de Conadu dispuso la profundización del plan de lucha con un paro universitario de una semana que se extenderá para las semanas que comienzan el 30 de marzo y el 27 de abril. El Plenario de secretarios y secretarias generales quedó facultado para convocar a medidas urgentes si avanza el debate parlamentario sobre la Ley de Financiamiento Universitario. El cronograma de paros afecta a todas las universidades nacionales, con suspensión total de actividades durante los días previstos. La decisión cuenta con respaldo de los principales sindicatos, entre ellos Conadu y Fagdut, que confirmaron huelgas de cinco días hacia fines de marzo y abril. Fatun, que representa al personal no docente, adoptó una medida similar que se extiende hasta el 23 de abril. Fedun adhirió al cese de actividades del lunes 16 y anticipó nuevas protestas para las semanas siguientes. En paralelo, el Frente Sindical acordó una marcha federal universitaria con fecha tentativa para el 23 de abril, organizada junto a estudiantes y trabajadores. Además, se instalará una carpa federal en defensa de la universidad pública y la soberanía, buscando mostrar el conflicto y la necesidad de articular con organizaciones territoriales. Referentes gremiales subrayaron que el ciclo lectivo no podrá desarrollarse con normalidad mientras persista el conflicto salarial y presupuestario. Las federaciones advirtieron que las medidas de fuerza continuarán si no se atienden los reclamos de recomposición de haberes y convocatoria de paritarias. El debate por la Ley de Financiamiento Universitario Durante el primer semestre de 2024, docentes y no docentes de las universidades nacionales denunciaron una pérdida salarial cercana al 40% en los dos años de gestión del presidente Javier Milei. El Frente Sindical sostiene que el Poder Ejecutivo incumple la Ley de Financiamiento Universitario, especialmente en lo relativo al ajuste automático de salarios y becas conforme a la inflación acumulada desde diciembre de 2023. La Ley de Financiamiento Universitario (N° 27.795), aprobada en octubre de 2025 tras seis votaciones parlamentarias y varias marchas federales, obliga al Estado a actualizar salarios y becas estudiantiles por inflación, ajustar gastos de funcionamiento y garantizar partidas para hospitales, ciencia y técnica. Además, establece la convocatoria periódica de paritarias con mecanismos de ajuste automático. El impacto fiscal de la norma representa el 0,23% del Producto Bruto Interno, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el organismo de análisis fiscal. Tras su sanción, el Gobierno suspendió la aplicación de la ley en el mismo decreto que la promulgó, aunque la Justicia ordenó su implementación inmediata en diciembre, a pedido del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), máximo órgano de coordinación de las universidades públicas argentinas. A pesar de la orden judicial, el Poder Ejecutivo presentó a fines de febrero un proyecto alternativo que modifica varios aspectos centrales de la ley vigente, aunque no la deroga. Entre los puntos más controvertidos está la propuesta de un aumento salarial del 12,3% en tres cuotas durante marzo, julio y septiembre, lejos del 51% requerido por la ley aprobada. El último relevamiento del Banco Central estima una inflación del 26,1% para este año, lo que, según los sindicatos, implicaría una nueva reducción del poder adquisitivo si se aplican los porcentajes ofrecidos. La reforma oficialista mantiene la convocatoria de paritarias cada tres meses, pero elimina la actualización mensual por inflación y no reconoce la caída de 2024. En cuanto a los gastos de funcionamiento, solo prevé actualizaciones si la inflación supera el 14,5% anual y establece una partida de 80.000 millones de pesos para hospitales universitarios, sin incrementos para becas, ciencia o extensión. Los rectores de las universidades nacionales expresaron su malestar ante la reforma propuesta, aunque algunos admiten que podría funcionar como una salida transitoria para evitar la derogación total de la Ley de Financiamiento Universitario. Una fuente universitaria de alto rango indicó a Infobae que el Ejecutivo cuenta con los votos necesarios para sostener un veto y que, ante ese escenario, la reforma al menos permite recuperar parte de lo perdido en 2025, abrir paritarias y asegurar partidas para gastos y hospitales. Mientras tanto, el conflicto universitario iniciado en 2024 afecta a más de 2 millones de estudiantes en todo el país y se enmarca en un recorte presupuestario que, según datos del Ministerio de Economía, redujo en 28,9% en términos reales los fondos destinados a la educación superior entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. Los salarios representan aproximadamente el 90% del gasto universitario. Durante los últimos dos años, los ingresos del personal docente y no docente sufrieron una caída de 34% en promedio, de acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El mayor deterioro se verificó en el primer semestre de 2024 y no fue recuperado en los meses posteriores. La mayoría de los trabajadores universitarios percibe sueldos inferiores a 1.300.000 pesos. Cuánto cobran los docentes universitarios En el escalafón docente, el salario bruto básico para un titular con dedicación exclusiva es de 1.456.091 pesos, mientras que un asociado alcanza 1.295.710 pesos, un adjunto 1.135.896 pesos, un jefe de trabajos prácticos 975.510 pesos y un auxiliar de primera 814.961 pesos. Entre los docentes con dedicación semiexclusiva, los sueldos oscilan entre 728.046 pesos para un titular y 407.479 pesos para un auxiliar de primera. En dedicación simple, los ingresos bajan aún más: un titular percibe 364.022 pesos y un auxiliar de segunda, 162.991 pesos. El personal no docente tiene una escala que va desde 1.878.437 pesos en la categoría 1 hasta 626.146 pesos en la categoría 7. El informe del CEPA detalla que, tomando enero de 2026 como referencia, la canasta básica alimentaria era de 623.990 pesos, mientras que la línea de pobreza para un hogar tipo se situaba en 1.360.299 pesos.
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