16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
16/03/2026 15:38
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 16/03/2026 14:08
Aunque se suele asegurar que la presión impositiva es el principal motivo de la falta de competitividad interna, el caso uruguayo demuestra que la problemática en Argentina responde a otro factor clave. De acuerdo a un informe de IDESA, la idea de continuar recortando el gasto público para generar un espacio que permita reducir impuestos sin afectar el equilibrio fiscal presenta dificultades: Lleva a un callejón sin salida: es muy difícil bajar el gasto público si la economía no se expande, pero la economía no crece con estos impuestos. Pero Uruguay presenta una experiencia exitosa que se podría replicar. El país vecino duplicó su PBI en los últimos veinte años, mientras que la Argentina apenas creció cerca de un 50%. Como resultado, Uruguay registra hoy un PBI per cápita de unos USD 23.000, frente a los aproximadamente USD 14.000 de Argentina. La brecha también se refleja en los indicadores sociales: la incidencia de la pobreza en Argentina duplica a la de Uruguay. Estas diferencias resultan aún más llamativas si se considera que la presión impositiva en ambos países es muy similar, en torno al 27% del PBI. La gran diferencia viene por el lado del tipo de impuestos que los uruguayos aplican. En particular, en Uruguay no hay impuestos altamente distorsivos como Ingresos Brutos, Sellos, Cheques y derechos de exportación, destacó IDESA. Una comparación de las estructuras tributarias ayuda a explicar el fenómeno. Según datos de la Dirección General Impositiva (DGI) y el Banco de Previsión Social (BPS) de Uruguay, y del Ministerio de Economía argentino, la diferencia radica en el peso que tienen los principales tributos dentro de la recaudación total. En Uruguay, el IVA aporta el equivalente al 9,7% del PBI, mientras que en Argentina representa el 7,4%. Algo similar ocurre con el impuesto a la renta: el tributo equivalente a Ganancias recauda en Uruguay el 7,1% del PBI, frente al 4,5% que aporta en Argentina. Las cargas sociales también muestran una brecha significativa. En Uruguay generan ingresos por el 9,6% del PBI, casi el doble que en Argentina, donde alcanzan el 5,1%. Estos datos muestran que Uruguay es mucho más eficiente en la recaudación de los tres principales impuestos que financian al Estado, consideró IDESA. En el caso del IVA, la tasa general en Uruguay es del 22%, apenas por encima del 21% que rige en la Argentina. Sin embargo, su recaudación en relación con el PBI resulta significativamente mayor. Algo similar ocurre con la alícuota de ganancias de las empresas: en Uruguay es del 25%, mientras que en la Argentina alcanza el 35%. Aun así, el tributo tiene un mayor peso en la recaudación del país vecino. Las contribuciones a la seguridad social también presentan diferencias. En Uruguay representan entre el 30% y el 35% del salario, mientras que en Argentina llegan a alrededor del 43%. Pese a ello, su participación en los ingresos del Estado es más elevada. Con alícuotas similares en IVA e inferiores en Ganancias y cargas sociales logran recaudar más que Argentina. Con estos tres impuestos principales, Uruguay alcanza el 90% de su presión mientras que Argentina recauda sólo el 60% de su presión impositiva, señaló el informe y consideró que la principal razón de dicha ineficiencia en la recaudación son los impuestos distorsivos. Por ejemplo, aplicar el impuesto sobre los Ingresos Brutos y el impuesto al cheque erosiona la competitividad y promueve la evasión, haciendo caer la recaudación de todos los impuestos, especialmente el IVA y cargas sociales. A su vez, el estudio sostiene que los derechos de exportación, más conocidos como retenciones, desalientan la producción y baja la rentabilidad, lo que reduce la recaudación de varios impuestos, especialmente Ganancias. En la Argentina, analizó IDESA, los impuestos distorsivos aportan de manera directa una porción significativa de la recaudación total, pero al mismo tiempo tienden a reducirla de forma indirecta, ya que incentivan la evasión y desalientan el nivel de actividad económica. La principal conclusión es que lo imprescindible no es bajar la presión impositiva, sino mejorar la calidad de los impuestos que la componen, agregó. Continuar reduciendo el gasto público y mejorar la calidad de la gestión es muy importante. Pero no es un requisito que condicione el ordenamiento del sistema tributario. Por el contrario, como lo demuestra la experiencia uruguaya, el principal instrumento para avanzar en una reforma impositiva que aumente la competitividad es que los buenos impuestos sustituyan a los malos impuestos sin necesariamente perder recaudación, concluyó. El equipo económico parece estar apuntando a inspirarse en el camino tomado del otro lado del Río de la Plata, teniendo en cuenta que recientemente sumó como asesor a un economista y ex político uruguayo. Muy contento de anunciar que Ernesto Talvi, economista de extensa trayectoria y reputación, se ha sumado a colaborar con nuestro equipo económico. Su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina, comunicó el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, a través de su cuenta de X.
Ver noticia original