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Parana » Uno
Fecha: 15/03/2026 11:01
En el ciclo de entrevistas de La Mañana de La Red (88.7), el presidente de Agua Nuestra S.A. y actual titular del Paraná Rowing Club, Adolfo Cislaghi, repasó su historia personal, los orígenes familiares de la empresa y su mirada sobre el deporte, la educación y la vida cotidiana. Adolfo Cislaghi: familia, rugby y empresa, tres pilares de una misma historia Adolfo Cislaghi, presidente de Agua Nuestra S.A. y del Paraná Rowing Club, repasó su historia, el origen familiar de la empresa y su vínculo con el deporte. Con un perfil bajo que él mismo reconoce, Cislaghi habló de su infancia en Paraná, del crecimiento de la firma familiar y del desafío de conducir una institución deportiva con miles de socios. Los comienzos en barrio Mariano Moreno Cislaghi nació en Paraná, en la zona de calles Tres de Febrero y Almafuerte, aunque su infancia transcurrió principalmente en el barrio Mariano Moreno. Allí se gestó la historia de la empresa familiar. "Mi papá era colectivero y mi mamá venía de una familia de comerciantes, así que siempre lo impulsaba a hacer algo propio", recordó. El emprendimiento comenzó en 1978, cuando su padre compró una máquina para llenar sifones. "Era una máquina que llenaba sifones y la teníamos en el living de la casa. Yo tenía ocho años y me acuerdo perfectamente", contó. Al principio era una actividad paralela al trabajo como chofer de colectivo. "Le vendíamos a los vecinos y a los parientes, era una ayuda más para que entrara un mango en la casa", relató. El salto definitivo llegó en 1980, cuando su padre decidió dejar el colectivo y dedicarse de lleno al reparto de soda. Ese año también se formalizó la empresa bajo el nombre Soda Nuestra Señora de la Esperanza, inspirada en una iglesia ubicada frente a la casa familiar. "Después, cuando empecé a estudiar algo de marketing, le decía a mi papá que los nombres tenían que ser cortos y pegadizos. Entonces lo simplificamos a 'Soda Nuestra', que con el tiempo terminó siendo Agua Nuestra", explicó. Escuela pública y vocación docente Cislaghi cursó la primaria en la Escuela Provincia de Santa Fe y el secundario en el Colegio Nacional de Paraná, tras un breve paso por el Santa Teresita. Su formación académica estuvo vinculada a las ciencias exactas. "Soy profesor de Matemática, Física y Cosmografía", señaló. La elección surgió cuando intentó estudiar ingeniería, pero no consiguió cupo. "Me dijeron que hiciera el profesorado y después podía pasar algunas materias. Al final terminé el profesorado y fui docente durante veinte años", contó. Durante ese tiempo dio clases de matemática en la escuela Nuestra Señora de la Esperanza, ubicada en el mismo barrio donde creció. "No lo hacía por necesidad, lo hacía por vocación. Mi mamá es docente y fue directora de esa escuela, así que un poco viene de ahí", explicó. El rugby y los valores del club Su vida siempre estuvo vinculada al deporte, especialmente al rugby en el Paraná Rowing Club. Allí encontró una red de amistades que considera fundamental. "Lo más lindo que me dejó el rugby fueron las amistades. Muchos de esos amigos venían de familias comerciantes y uno aprendía mucho compartiendo con ellos", señaló. También se desempeñó como entrenador durante varios años, una experiencia que vincula con su faceta docente. "En definitiva también es enseñar. En el deporte transmitís valores, trabajo en equipo y compromiso", afirmó. Educación y cambios sociales Durante la entrevista también reflexionó sobre los cambios en el sistema educativo argentino. "A mí me hubiera encantado que mis hijos hicieran la secundaria en la escuela pública, como nos pasó a nosotros, donde nos mezclábamos todos. Pero la realidad del sistema educativo, los paros y distintos problemas llevaron a que muchos padres busquemos alternativas", sostuvo. Tiene cuatro hijos: Juanita, que estudia Ciencias Económicas; Santino, que cursa Derecho; y dos más pequeños que aún están en etapa escolar. Conducir un club con miles de socios Como presidente del Paraná Rowing Club, Cislaghi lidera una institución que hoy ronda los nueve mil socios. "El desafío es ser equitativo con todos los deportes. Yo vengo del rugby y el corazón está ahí, pero soy presidente de todo el club", remarcó. Actualmente, la disciplina con mayor convocatoria es el hockey, seguida por el rugby y la natación. Esta última reúne cerca de 500 practicantes. El crecimiento del club en los últimos años implicó ampliar infraestructura y sumar nuevas instalaciones. "Hemos crecido mucho en cantidad de socios y también en actividades", indicó. Sobre su estilo de gestión, explicó que prefiere el contacto directo con los socios y las subcomisiones. "Me gusta caminar el club, escuchar a todos. A cada subcomisión le digo que sí a las ideas y después vemos hasta dónde llega el impulso que ellos mismos le ponen", comentó. Empresa familiar y crecimiento regional En paralelo con su actividad institucional, Cislaghi continúa al frente de Agua Nuestra, una empresa que hoy cuenta con alrededor de 55 empleados y cerca de 9.000 clientes. La firma abastece principalmente a Paraná y su zona de influencia, aunque en otros momentos llegó a distribuir en gran parte de Entre Ríos, incluso hasta Concordia. "Después de la pandemia nos replegamos un poco porque mantener esa distribución implicaba viajar mucho y a veces perder plata. Decidimos reorganizarnos", explicó. Hoy la empresa trabaja con distribuidores en distintas localidades de la provincia y también diversificó su producción con nuevas bebidas deportivas. Equilibrio entre trabajo y vida personal Consultado sobre cómo logra equilibrar empresa, club y familia, Cislaghi explicó una fórmula personal. "Trato de dividir las 24 horas del día en tres partes de ocho: ocho para trabajar, ocho para disfrutar y ocho para descansar", explicó. En el tiempo de disfrute incluye a su familia, el deporte y también el propio club. "Yo al club voy a disfrutar", aseguró. El desafío de trabajar con hermanos Otro de los aspectos que abordó fue la dinámica de la empresa familiar, donde comparte la gestión con sus hermanos. "No es fácil, porque todos somos dueños y todos tenemos mucha energía. Pero hemos llegado muy lejos trabajando juntos", señaló. Con el paso de los años, explicó, la empresa fue reorganizándose para mejorar su funcionamiento. "Siempre estamos reacomodándonos. Pensábamos que era algo que nos pasaba solo a nosotros, pero cuando hablás con otros empresarios te das cuenta de que a todos les pasa lo mismo", reflexionó. Camino a los 50 años La empresa se acerca a un aniversario importante: medio siglo de historia. "Falta poco para los 50 años. Veremos si hacemos una fiesta", dijo entre risas. Una celebración que, seguramente, resumirá la historia de un emprendimiento que nació con una máquina de sifones en el living de una casa y que hoy es una empresa consolidada en la región.
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