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Parana » NSA
Fecha: 14/03/2026 15:31
Un suboficial principal de la Policía de Córdoba murió este jueves por la noche en la zona norte de la capital tras ser baleado al ingresar a una vivienda que minutos antes había sido asaltada. Todo fue en el contexto de un operativo policial y la reacción del dueño de la casa, un gerente de una empresa de sistemas aficionado al tiro, que disparó contra el agente creyendo que era uno de los ladrones. El propietario fue detenido luego del crimen y posteriormente liberado aunque quedó imputado por exceso en legítima defensa. Los delincuentes que asaltaron la casa lograron escapar y continúan prófugos. Se trató de un asalto inicial en una casa de la calle Nepper al 5.900, en el barrio de Villa Belgrano, zona norte de la ciudad de Córdoba. Alrededor de las 21 del jueves, al menos dos ladrones armados entraron a la casa, amenazaron a la pareja que allí vive, ataron a la mujer y comenzaron a exigir dinero mientras blandían un cuchillo cerca del cuello de la mujer. El hombre de la casa subió al primer piso de la casa para buscar más dinero y la suma de lo robado ascendía a más de 1.000 dólares y otros objetos de valor, pero mientras tanto, fuera, los vecinos advirtieron la situación y alertaron a la Policía de Córdoba. Cuando los ladrones se percataron de ello, se fueron del domicilio. La policía, en tanto, dispuso un operativo cerrojo en la zona y los agentes comenzaron a buscar a los ladrones casa por casa, techo por techo, patio por patio. En ese contexto, Luis Azabal, suboficial principal, de 56 años y próximo a jubilarse, ingresó a la casa que minutos antes fue asaltada. Las circunstancias aún tratan de establecerse pero Paolo Zambelli (39), el dueño de la casa, disparó con una Glock 9mm contra Azabal, y un disparo que dio en la clavícula izquierda del policía, que en su trayectoria seguuría hacia el corazón y terminaría matando al agente. Aunque fue trasladado de urgencia al sanatorio Allende del Cerro, Azabal murió. Zambelli, desde ese momento, quedó detenido. Los fiscales Jorgelina Gutiez y Víctor Chiapero investigan los pormenores del episodio. Si bien fue detenido de inmediato, Zambelli fue liberado horas más tarde, aunque quedó formalmente imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Su defensora, la abogada Mónica Picco, aseguró a la prensa local que su cliente había confundido a Azabal con uno de los ladrones que lo había asaltado previamente, y por ese motivo disparó contra él. También aseguró la defensora que el disparo de su cliente que impactó contra el policía fue dentro del domicilio y que tanto él como su esposa tienen permisos legales para tenencia de armas de fuego. La policía se incautó de tres armas de fuego, dos de puño y una escopeta, que fueron secuestradas por orden de la justicia. «Fue una tragedia: el dueño de casa jamás se imaginó que eran policías. Estaba sacado por el robo que acababan de sufrir. No les dio tiempo a nada, les disparó y después se dio cuenta. Por ahora está preso, pero la verdad que es un caso difícil de entender», señaló un jefe policial a radio Cadena 3.
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