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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 14/03/2026 09:45
Escuchar esta nota El panorama fabril argentino atraviesa un momento de extrema fragilidad, evidenciado por el hecho de que cinco de sus ramas principales mantienen más de la mitad de su parque de maquinaria inactivo. Durante el primer mes de 2026, el aprovechamiento de la capacidad instalada en las plantas del país retrocedió hasta alcanzar un promedio general del 53,6%, una cifra que se ubica por debajo de lo reportado al cierre del año pasado y que marca el registro más bajo para un enero en la última década. De acuerdo con las estadísticas oficiales difundidas por el Indec, la caída respecto a enero de 2025, cuando el indicador rondaba el 55%, profundiza una curva descendente que se viene gestando desde finales del ciclo previo. Al observar la serie histórica iniciada en 2016, queda claro que la industria no enfrentaba un arranque de calendario tan complejo, contrastando fuertemente con el 62,9% de utilización que se supo registrar en el comienzo de aquel primer año de medición. Esta realidad heterogénea entre rubros esconde una señal alarmante: el 50% de ociosidad productiva ya es la norma para cinco sectores clave. Esto se traduce en que, debido al desplome de la demanda interna o a interrupciones programadas en las líneas de montaje, una enorme cantidad de equipamiento y recursos tecnológicos permanecen apagados, sin generar valor ni empleo activo en las jornadas laborales. El sector textil se posiciona como el más castigado de la lista, habiendo utilizado apenas un 23,7% de su potencial operativo frente al 33,9% de hace un año. El organismo técnico vincula este hundimiento principalmente a la parálisis en la producción de hilados de algodón y tejidos, en un contexto donde los fabricantes locales denuncian una pérdida absoluta de competitividad frente a la masiva entrada de artículos terminados desde el exterior. La presión sobre las textiles no es casual, ya que en 2025 el volumen de importaciones de ropa y afines se disparó un 71%, sumando casi 400 mil toneladas. Desde las cámaras empresariales sostienen que la brecha de costos es insalvable, argumentando que la presión tributaria a nivel nacional y provincial termina inflando los precios de salida de fábrica en un 50% por encima de lo que cuesta un producto extranjero similar puesto en góndola. En un escalón de inactividad casi idéntico se encuentra la fabricación de vehículos, que operó a tan solo el 24,0% de su capacidad instalada en enero. La brecha con respecto al mismo mes del año anterior es de casi 11 puntos porcentuales, un retroceso que el Indec adjudica a la fuerte contracción en las terminales automotrices, cuya producción física de unidades cayó un 30,4% en términos interanuales. La metalmecánica, sin contar el rubro automotor, completa el podio de los sectores más comprometidos con un uso del 31,4% de sus instalaciones. Según los analistas, este bloque es el que más empuja hacia abajo el promedio industrial del país, lastrado por el derrumbe en la fabricación de maquinaria destinada al campo y de electrodomésticos para el hogar, que sufrieron bajas del 32,1% y 35,8%, respectivamente. Por su parte, la industria del caucho y el plástico aprovechó el 36,1% de su estructura, cediendo terreno frente al 39,6% registrado previamente. Detrás de estos números se encuentra una caída moderada en la producción de plásticos manufacturados y una contracción mucho más severa en el segmento de neumáticos, que experimentó una reducción del 29,7% en su ritmo de trabajo durante el inicio de este ciclo. El quinteto de actividades operando por debajo del umbral del 50% se cierra con los minerales no metálicos, que promediaron una utilización del 45,5%. Aunque todavía se ubican cerca de la mitad de su capacidad, la tendencia es negativa si se tiene en cuenta que el sector venía de cerrar el mes de diciembre pasado con un nivel superior al 51%, reflejando el enfriamiento de los insumos vinculados a la construcción. En la vereda opuesta, seis sectores lograron esquivar la tendencia general y se mantuvieron por encima del promedio del 53,6%. El rubro de refinación de petróleo continúa siendo el motor principal de la estadística con un 86,8% de uso de sus plantas, logrando incluso mejorar su rendimiento respecto al año anterior y consolidándose como el principal sostén del indicador industrial agregado. Las industrias metálicas básicas también mostraron un desempeño robusto al alcanzar un 67,6% de actividad, superando con creces el 59,3% del ciclo previo. Este repunte se apoya en una mayor producción de acero crudo, que según datos sectoriales creció un 17,2% interanual, convirtiéndose en uno de los pocos puntos de expansión real dentro del mapa manufacturero actual. Finalmente, otros bloques como el químico, con un 64,8%, y el de papel y cartón, con un 61,7%, lograron mantenerse en niveles aceptables pese a mostrar ciertos retrocesos comparativos. El sector de alimentos y bebidas, excluyendo la vitivinicultura y el azúcar, operó al 60,2%, mientras que la edición y el tabaco fueron los únicos que mostraron leves mejorías, logrando este último sector un 50,9% de utilización frente al magro 40,8% con el que había iniciado el año anterior. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. 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