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» La Nacion
Fecha: 14/03/2026 07:55
La empresa concesionaria del centro de esquí presentó el proyecto en 2018 para urbanizar la base del cerro con un hotel y residencias de uso permanente y temporario - 6 minutos de lectura' SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Impulsado por Catedral Alta Patagonia (Capsa), empresa concesionaria del centro de esquí, el Plan Director de Desarrollo Urbano Ambiental del Cerro Catedral volvió recientemente a la agenda local, con renovadas polémicas. Se trata de un proyecto que Capsa presentó a la municipalidad de Bariloche y que se enmarca en el contrato de prórroga de la concesión que se firmó en 2018 y que tiene vigencia hasta fines de octubre de 2056. Luego de las obras que la empresa hizo para modernizar la infraestructura de servicios del centro de esquí (fabricación de nieve, diseño de pistas y medios de elevación), el plan de desarrollo busca urbanizar 79 hectáreas en el cerro Catedral. La iniciativa de la concesionaria del cerro delimitado en seis Áreas de Ocupación Concertada (AOC) prevé la construcción de un hotel a los 1200 m.s.n.m., así como diversas áreas residenciales, de uso permanente y temporario. A mediados de 2024, el actual intendente Walter Cortés (Unión y Libertad) buscó acelerar el tratamiento del proyecto que busca otorgar parámetros urbanísticos a esas 79 hectáreas (representan el 4% del total del área concesionada). Según el jefe comunal, el avance del proyecto abriría la puerta a una de las mayores inversiones inmobiliarias en Bariloche. Sin embargo, por las críticas sociales, la iniciativa entró en pausa durante más de un año. Días atrás, el Plan Director fue tratado en el Consejo de Planificación Municipal (CPM), tras una convocatoria del Ejecutivo. Hay que darle parámetros al cerro y después tratar cada proyecto que se presente, afirmó Cortés, además de mostrarse interesado en la modernización del centro invernal y la necesidad de sumar servicios turísticos. El debate está abierto El debate forma parte del recorrido administrativo que debe cumplir el proyecto: incluye mecanismos de participación ciudadana, el análisis de instituciones y organizaciones civiles, además de equipos técnicos de empresas de servicios y de diferentes áreas municipales. Durante esa reunión en el CPM, la comisión directiva del Colegio de Arquitectos de Río Negro (CARN) elevó una serie de advertencias. Señalaron que el proyecto nace con un vicio de nulidad constitucional insalvable, dado que, según la Carta Orgánica Municipal, el Catedral forma parte del patrimonio inalienable de la ciudad. Las autoridades actúan solo como administradores transitorios, careciendo de facultades para enajenar, lotear o transferir el dominio a privados, argumenta. Alicia Albandoz, vicepresidenta del CARN, sostuvo que el intento de disfrazar una venta de tierras públicas bajo un canon de transferencia del 8% vulnera el espíritu de protección de los recursos naturales del municipio, dejando a los funcionarios que lo avalen expuestos a responsabilidad por mal desempeño. En diálogo con LA NACION, la arquitecta dijo que el Ejecutivo municipal ignoró y rechazó todos los documentos presentados por el Colegio y que están evaluando las acciones judiciales a seguir. En la misma línea, el concejal Leandro Costa Brutten (presidente del bloque Incluyendo Bariloche) le presentó a la secretaria de Planeamiento Territorial, María Sofía Maggi, un dictamen de rechazo al Plan Director de Desarrollo Urbano Ambiental del Cerro Catedral en el que asegura que intentar canalizar un ´pueblo nuevo´ de 13.000 personas como una simple reforma de planeamiento es un fraude a la ley. Además de subrayar que la magnitud de la urbanización (79 hectáreas, 13.389 nuevos habitantes, en un área de alto riesgo geológico) exige por ley Audiencia Pública Obligatoria y Doble Lectura en el Concejo Municipal, Costa Brutten advirtió que el Cerro Catedral no es un negocio inmobiliario de Capsa, es el patrimonio inalienable de Bariloche. En ese sentido, el concejal sostuvo que el esquema de urbanización propuesto implica una división parcelaria y enajenación encubierta a favor de Capsa, vulnerando el derecho excluyente de los barilochenses. También se refirió a impedimentos ambientales y geológicos: El uso de reservorios de agua para nieve artificial para abastecer a 13.000 habitantes es técnicamente inviable y ambientalmente peligroso. Recalcó además que el tratamiento del Plan Director de Desarrollo Urbano Ambiental del Cerro Catedral no contó hasta el momento con la participación y los informes de factibilidad de servicios públicos correspondientes. Ya el ingeniero civil Ricardo Martin había advertido que el punto más crítico del Plan Director está vinculado a la factibilidad de provisión de servicios básicos en el área: En particular, con relación al servicio de agua potable y energía eléctrica, que plantean enormes restricciones en la provisión a escala urbana. Habilitar un desarrollo inmobiliario con esta demanda potencial de energía eléctrica (en torno a los 20 MVA) equivale a condenar a la ciudad a un colapso de su infraestructura. El plan de Capsa Sin embargo, desde Capsa afirmaron que el proyecto incluye todas las obras de infraestructura necesarias que el Estado no puede encarar, no solo en el desarrollo nuevo, sino también en la actual Villa Catedral. Fuentes de la compañía indicaron que el desarrollo inmobiliario estaba previsto desde la concesión original de 1992. Si bien la idea del desarrollo hablaba de 105 hectáreas, a partir de la ordenanza Nº2929 de 2018 (que extendió el contrato de concesión de Capsa) se redujo la superficie a casi 80 hectáreas. Suman que, en lugar de destinarse una única zona del cerro al desarrollo inmobiliario, se plantea dividir esa superficie en seis sectores de menor sensibilidad ambiental. Desde la concesionaria del centro de esquí añadieron que existe un déficit de servicios públicos en toda la Villa Catedral actual, que hoy tiene alrededor de 5000 camas hoteleras: hay una sola línea eléctrica aérea que alimenta al centro de esquí y la villa, hay dificultades con el agua potable y problemas de cloacas. Consideraron que, para seguir desarrollándose y continuar siendo un polo de atracción turística, el centro de esquí tiene que aggiornarse y ofrecer mejores servicios. Un desarrollo inmobiliario de estas características permitiría, según creen, hacer frente a la falta de recursos de inversión pública en infraestructura. Desde Capsa agregaron que, de la venta y la urbanización de esos espacios en la montaña, saldrían también los recursos para mejorar la infraestructura de toda la Villa Catedral tal como existe hoy.
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