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Fecha: 13/03/2026 08:25
Un satélite de la NASA lanzado al espacio en el 2012 regresó a la Tierra con una trayectoria accidentada. La Fuerza Espacial de Estados Unidos informó esta semana que la sonda Van Allen A concretó el reingresó sin control desde su órbita, para finalmente caer sobre el océano Pacífico, al oeste de las Islas Galápagos. La mencionada formación insultar se encuentra a unos 1.000 kilómetros de distancia de la costa continental de Ecuador. En concreto, la caída ocurrió a 2 grados de latitud sur y 255,3 grados de longitud este. El regreso del satélite Van Allen A: Una reentrada compleja Según Science Alert, la agencia espacial de Estados Unidos esperaba que parte de la nave, de unos 600 kilogramos de peso, sobreviva al ingreso. Como es habitual, la mayor parte se desintegra en un paso por la atmósfera terrestre. Leé también: Investigadores proponen una solución para la contaminación de los satélites: volverlos indestructibles Antes del accidentado reingreso, la NASA estimó que el riesgo de que Van Allen A provoque daños en personas era de ente 1 y 4.200. Citado por la fuente, el científico neerlandés Marco Langbroek afirmó que todas las reentradas son difíciles de predecir, pero esta en particular fue especialmente compleja debido a su órbita excéntrica y asimétrica. Van Allen A: 5 datos de satélite que reingresó torpemente a la Tierra - Fue lanzado al espacio en el año 2012 junto con su gemelo, Van Allen B, que aún orbita la Tierra. - El trabajo de ambos dispositivos consistió en el estudio de cinturones de radiación que circundan a nuestro planeta, conocidos como Van Allen. Se trata de zonas de la magnetósfera donde se concentran grandes cantidades de partículas cargadas de energía, mayormente generadas por el viento solar. Se llaman así en honor a su descubridor, James Van Allen. - Las sondas Van Allen fueron las primeras naves espaciales diseñadas para operar y recopilar datos científicos durante muchos años dentro de los cinturones de radiación, una región alrededor de nuestro planeta donde la mayoría de las misiones espaciales y de astronautas minimizan el tiempo para evitar la radiación dañina, explicó al respecto la NASA. - Los datos de la misión Van Allen siguen desempeñando un papel importante en la comprensión del clima espacial y sus efectos. - En el 2019, agotaron las reservas de combustible. El organismo espacial tenía previsto que los dos satélites permanezcan en órbita hasta el año 2034. Pero la intensa actividad solar en los últimos años aceleró el regreso de Van Allen A. Por su parte, su compañero volverá antes de 2030, indicó la agencia.
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