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» La Nacion
Fecha: 12/03/2026 18:45
Bariloche: el intendente prohibió la venta ambulante y la actividad de limpiavidrios, trapitos y malabaristas sin autorización SAN CARLOS DE BARILOCHE. El intendente de esta ciudad, Walter Cortés, prohibió la venta ambulante, así como la actividad de limpiavidrios, malabaristas y trapitos, y argumentó que esas actividades generan disturbios e incluso hechos de intimidación. Cortés, del Partido Unión y Libertad (PUL), indicó que la Secretaría de Seguridad en el transcurso del último año ha recibido en la central de reclamos 103 numerosos llamados por parte de vecinos denunciando inconvenientes, disturbios o conflictos vinculados a personas que desarrollan actividades de limpieza de vidrios, malabarismo, etc., en los semáforos de nuestra localidad. En ese sentido, la resolución Nº 772-I-2026, firmada el lunes de esta semana, prohíbe la realización de ventas en forma ambulante; el ofrecimiento, prestación o realización de servicios de limpieza de vidrios, custodia o cuidado de rodados; la ejecución de espectáculos callejeros (malabares, acrobacias o similares), o cualquier otra actividad análoga en la calzada, intersecciones, semáforos o espacios públicos de circulación vehicular, sin la debida autorización municipal. La resolución se basa en la ley Provincial N° 5592 (Código Contravencional de Río Negro), que en su artículo 15° define molestia (perturbación, incomodidad, impedimento de la posibilidad de libres movimientos) y desorden (confusión, alteración, perturbación, disturbio que altere la tranquilidad pública). Cortés destacó que esas prácticas, ejercidas sin autorización ni regulación específica, generan múltiples reclamos de vecinos por afectar la seguridad vial, la fluidez del tránsito y el derecho a la libre circulación. Y continuó: En reiteradas oportunidades estas actividades han derivado en hechos de intimidación, coacción o amenazas hacia automovilistas y transeúntes, provocando un estado de inseguridad urbana y social. Asimismo, la proliferación de este tipo de actividades implica un riesgo potencial para la seguridad de conductores y peatones, ya que genera situaciones de distracción, entorpecimiento de la circulación vehicular e incidentes viales. La municipalidad inició por estas horas diversos operativos para hacer cumplir la resolución. Carlos Bais, subsecretario de Seguridad municipal, señaló que unas 30 personas fueron notificadas, sobre todo en esquinas céntricas. Les informamos los alcances de la resolución, se hicieron las actas de notificación y llevamos un registro de las personas identificadas, a quienes se les entregó una copia del acta, sumó el funcionario. Según contó Bais, la mayoría de las personas notificadas son jóvenes y más del 50% provienen de otras ciudades, mientras que cerca del 40% son de Bariloche. Hasta ahora, era habitual ver durante todo el año a malabaristas, especialmente en esquinas céntricas como Quaglia y Moreno. Muchos de ellos consideraron hoy que meten a todos en la misma bolsa y se mostraron preocupados sobre su futuro. Repercusiones Contactado por LA NACION, el concejal opositor Leandro Costa Brutten (Incluyendo Bariloche) advirtió que ha recibido diversos reclamos de parte de algunas personas que realizan ese tipo de actividades. Hemos constatado que las personas son barilochenses y han presentado el pedido de regularización. Lo cierto es que no hay prohibición por ordenanza, y la resolución del Ejecutivo dice que debe regularizarse e inscribirse la actividad. Por eso, armamos una nota para reclamar la regularización, dijo el edil. Para solicitar la inscripción, distintas personas que trabajan en la vía pública subrayaron que desarrollan una actividad de manera lícita y como medio de sustento personal y familiar. Costa Brutten agregó que relevaron la situación de 25 personas: todas son de Bariloche, ninguna tiene antecedentes penales ni denuncias en su contra. Lo que se debería hacer no es prohibir una actividad, sino reglamentar y controlar. Lógicamente, para un intendente mentir y hacer golpes de efecto reditúa más que trabajar día a día. Lo cierto es que este intendente no nació en Bariloche y en una época vino desde un pueblo de Chubut a buscar trabajo. Imaginate si lo hubieran recibido con la prohibición. Se tendría que haber vuelto. Sin embargo, le abrieron los brazos y pudo conseguir trabajo. Según lo previsto en la resolución, desde la oficina del concejal han pedido la inscripción de las personas en un registro municipal. Los empleados musicales dicen que ese registro no ha sido creado ni está en funcionamiento. Estamos esperando que Cortés vuelva de Buenos Aires y que se resuelva esta situación, afirmó Costa Brutten. Y sobre los supuestos conflictos, disturbios y hechos de intimidación afirmó que no hay ninguna denuncia hecha desde la municipalidad. En tanto, la concejal Roxana Ferreyra (Nos Une) coincidió en la necesidad de hacer una ordenanza que regule la actividad. Esta resolución, como muchas otras del intendente, no tiene ningún sustento. No hay denuncias. Además, es discriminativo: el que es de acá trabaja y el que no, no. Ahora la autorización depende del Ejecutivo. Incluso ayer, uno de los colaboradores de Cortés dijo que el que quiera trabajar de limpiavidrios o de malabarista tiene que pagar la Tasa por Inspección, Seguridad e Higiene (TISH), es una locura. No tienen un comercio, trabajan a la gorra, adviertió.
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