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  • Alineados y no tanto: cómo juega cada uno de los gobernadores que acompañaron a Milei

    » La Nacion

    Fecha: 11/03/2026 08:12

    Alineados y no tanto: cómo juega cada uno de los gobernadores que acompañaron a Milei De Gustavo Sáenz de Salta a Claudio Vidal, de Santa Cruz, los mandatarios tienen intereses cruzados con la Casa Rosada; algunos mezclan inversiones con tranquilidad política y otros se muestran un poco más distantes - 6 minutos de lectura' NUEVA YORK.- Javier Milei y Gustavo Sáenz se cruzaron en un pasillo del edificio del JP Morgan. El presidente argentino había terminado su discurso ante los inversores en la apertura del Argentina Week (con fuerte repercusión por las críticas a Rocca y Madanes Quintanilla) y estaba entusiasmado. Milei vio al salteño y sonrió. Se fundieron en un abrazo. Le dijo al oído Está funcionando y le palmeó la espalda. De los once gobernadores que acompañaron al Presidente en la minigira de promoción para atraer capitales del extranjero, Sáenz es uno de los que lideran el ranking de aliados de la Casa Rosada. En ese mismo cruce en el pasillo, también se acercó a darle un abrazo al jefe provincial la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La relación del mandatario con el Gobierno es más que fluida. Y hay intereses cruzados. En sus discursos aquí en la Gran Manzana, el gobernador se mostró en sintonía con la política económica libertaria: Este tipo de encuentros nos permite seguir fortaleciendo vínculos y mostrar al mundo el enorme potencial productivo de nuestro país y de nuestras provincias, escribió. Sáenz es una de las cartas que el Gobierno tiene en la mano para usar en el Congreso. Fue clave en varias votaciones, incluida la reforma laboral. Hay quienes sostienen en la Casa Rosada que, como no puede ir por la reelección, sería potencialmente un candidato para desinflar al peronismo a nivel nacional y dividir más los votos en las elecciones del año que viene. Es que parece que falta mucho, pero falta poco. En un abrir y cerrar de ojos los argentinos volverán a las urnas y en política eso se piensa con bastante antelación. En el mientras tanto, el jefe provincial de Salta festejó un anuncio de la minera Río Tinto sobre la exportación de litio. Y cuando LA NACION preguntó si el Argentina Week iba a servir para que lleguen las inversiones, dijo: Ya hay inversiones. Raúl Jalil, de Catamarca, es otro peronista amigo del Gobierno. Tampoco tiene reelección, por eso muchos se preguntan qué gana con el alineamiento. En público, lo explica de manera institucional. La unidad de los gobernadores es buena para atraer inversiones, sostiene. Pero en privado, los intereses de Jalil no son los mismos que los de Alfredo Cornejo de Mendoza o de Ignacio Torres en Chubut. Jalil no quiere perder poder en su territorio y busca que su sucesor le responda. Gustavo Saadi, el intendente de la capital catamarqueña, amenaza esa transición tranquila. Y si los libertarios se interponen en el camino de Jalil, el conflicto del mandatario provincial podría empeorar. Claudio Vidal, de Santa Cruz, llegó al poder provincial desde el sindicato del petróleo. Uno de los principales conflictos que tuvo en el primer año de gestión de Milei fue la salida de YPF de Santa Cruz, que dejó atrás varios yacimientos convencionales para enfocarse en Vaca Muerta y en otros proyectos como LNG. La petrolera le devolvió los derechos de exploración. Quizás por eso, y por inversiones futuras (y algunas promesas), está también en el podio de los gobernadores que tienen una buena relación con Milei. Vidal tiene dos senadores nacionales y un diputado. Fueron útiles para la Casa Rosada en varias votaciones. Alfredo Cornejo, de Mendoza, está totalmente alineado con Milei. El color violeta está bien cotizado en Mendoza y el mandatario no lo desaprovecha. Fue uno de los pocos gobernadores que se atrevió a decir hoy, ante una pregunta de LA NACION, que está de acuerdo con Milei en las críticas al dueño de Fate, Javier Madanes Quintanilla. Tiene un temor, Cornejo: que Luis Petri, exministro de Defensa y actual diputado nacional, le dispute la gobernación el año que viene. En realidad no a él directamente, sino a alguno de sus delfines. La Constitución de Mendoza no permite la reelección, por eso antes había puesto a Suárez. Frenar a Petri es la única opción que le queda para mantener su poder territorial. Ignacio Nacho Torres y Martín Llaryora (de Chubut y Córdoba) tienen intereses similares. Los dos empezaron con muchas críticas a la gestión de Milei y los dos tuvieron que recular. La elección de Provincias Unidas en 2025, que podía ser la coronación de una liga de gobernadores, fue bastante floja y eso los condicionó. Torres dijo a LA NACION que es importante mostrar unidad para mostrar previsibilidad. Chubut tiene un contexto favorable y tenemos una reunión clave para generar inversiones en oil & gas. También nos vamos a reunir con la gente de Amazon para ver si se pueden instalar hubs de Data Center, explicó a este medio. Se van a ver resultados tangibles de inversiones que llegaron a la Argentina para quedarse, concluyó. El discurso alineado y sus vínculos en Nueva York con empresarios están en sintonía con la supervivencia de su proyecto político. Sin embargo, a diferencia de algunos de sus pares, Torres subió, hasta ahora, un solo posteo del Argentina Week a sus redes. Simbólico. Llaryora se lleva de Nueva York la promesa pública del ministro de Economía, Luis Caputo, de aumentar los fondos mensuales para la Caja de Jubilaciones (se lo dijo a Cadena 3, de Córdoba). Un incentivo. Carlos Sadir, de Jujuy, es un caso parecido. Como resume un informe del politólogo Pablo Salinas, junto a Torres y Llaryora fue uno de los que perdió en la elección de 2025. No quiere que le vaya mal al Gobierno ni tampoco perder imagen por ir en contra del discurso oficial. En medio de la polarización entre el peronismo y los libertarios, esos gobernadores terminan siendo los árbitros en el Congreso, explicó Salinas en ese texto. Marcelo Orrego, de San Juan, juega en su propio partido provincial y recién empieza. La alianza con el gobierno nacional puede beneficiarlo. Weretilneck tiene también, como todo partido provincial, la necesidad de mostrarse oficialista y Juan Pablo Valdés se sumó como flamante gobernador de Corrientes. El que no estuvo fue Maximilano Pullaro, de Santa Fe. Un ministro de él le dijo a Radio 2 de Rosario que no fueron invitados formalmente. Pero se atajó: Tuvimos nuestra oportunidad de presentarnos con Milei ante inversionistas el año pasado, dijo. Los mandatarios se quedan, en su mayoría, hasta el jueves, que cierra la semana argentina con un evento por fuera del oficial, el Coloquio organizado por IDEA.

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