11/03/2026 05:17
11/03/2026 05:13
11/03/2026 05:13
11/03/2026 05:13
11/03/2026 05:13
11/03/2026 05:13
11/03/2026 05:12
11/03/2026 05:07
11/03/2026 05:07
11/03/2026 05:07
La Plata » El dia La Plata
Fecha: 11/03/2026 03:42
Mientras el UPD marca el inicio del último año escolar para miles de estudiantes, en los barrios de La Plata se repite otra postal juvenil: caravanas de motos, detonaciones, música y consignas como volá alto ladrón En La Plata, cada inicio del ciclo lectivo trae imágenes que ya forman parte del calendario adolescente: jóvenes disfrazados, música, una noche sin dormir y el ritual del Último Primer Día (UPD), la celebración con la que los estudiantes despiden su etapa escolar antes de entrar al último año. Pero en paralelo, en la misma ciudad y también protagonizado por jóvenes inmersos en una realidad social distinta, se repite otro ritual ligado al comportamiento criminal. En el mundo del hampa algunos ya lo bautizan, casi como una ironía, como UDT: que se refiere a la Última Despedida Tumbera. Las ceremonias tumberas no son nuevas en la Argentina, pero en los últimos años comenzaron a multiplicarse -llamativamente- en nuestra región. Se trata de homenajes organizados por allegados a delincuentes muertos en robos, enfrentamientos o accidentes vinculados al mundo del delito. El denominador común suele repetirse: motos, caravanas, música, tiros al aire y consignas que, lejos de condenar el comportamiento criminal, lo reivindican. En ese contexto, en las últimas horas se registraron dos casos que volvieron a poner el foco en estas despedidas del mundo del hampa. El más reciente ocurrió en un barrio de Villa Montoro, en la zona de 90 y 115, luego de que un joven de 20 años fuera hallado muerto en el interior de su vivienda. Según informaron fuentes policiales, el caso fue caratulado como presunto suicidio y quedó bajo investigación de la fiscalía correspondiente. El joven fue encontrado por su propia hermana colgado del cuello con una soga en el baño de la casa. De acuerdo a los primeros datos recabados, no presentaba lesiones compatibles con la intervención de terceros. Sin embargo, tras conocerse la noticia, un nutrido grupo de allegados protagonizó una despedida que alteró la tranquilidad del barrio. Durante horas se escucharon cortes de motos, música y detonaciones, en lo que vecinos describieron como un nuevo UDT. La moto queda en el centro de la ceremonia: le hablan, la insultan y la prenden fuego Las imágenes registradas por testigos mostraron la caravana de motociclistas recorriendo las calles mientras realizaban maniobras y aceleraban los motores para provocar los famosos cortes. En medio del velorio, la despedida también exhibió un fuerte sentido de pertenencia barrial, con consignas que en las redes suelen repetirse cada vez que muere un joven vinculado al delito: volá alto ladrón o robate el cielo wacho. Para los investigadores, este tipo de ceremonias forman parte de un ritual que se consolidó en ciertos sectores ligados al comportamiento criminal, donde la muerte de un integrante del grupo se transforma en un homenaje colectivo. Dentro de esa lógica, la palabra ladrón pasa a ser un símbolo de identidad, casi reivindicatorio. Un episodio similar ocurrió semanas atrás en Villa Tranquila, Ensenada, donde la Policía investiga un caso que también incluyó elementos típicos de estas despedidas. El 24 de febrero, personal del Comando de Patrullas encontró una motocicleta de 800 cilindradas completamente incendiada en la esquina de Zabala y Hernández. El rodado tenía pedido de secuestro por una causa de robo. A partir del hallazgo se inició una investigación que derivó en allanamientos y la búsqueda dos dos sospechosos, aún prófugos. En Ensenada buscan a dos delincuentes que se filmaron en la UTD En estas ceremonias, la moto ocupa un lugar central. En muchos casos se realiza una especie de homenaje al rodado: la personalizan, le hablan o incluso la insultan porque, simbólicamente, no sacó a su amigo de la escena. En otras ocasiones, el ritual culmina con una escena extrema: es prendida fuego, mientras el grupo se despide con cortes y disparos al aire. Para muchos especialistas, estas prácticas están ligadas a códigos del sicariato y de la cultura carcelaria, donde la muerte se integra a una narrativa de pertenencia y lealtad. En medio de lo que algunos describen como una pérdida de valores, la despedida se convierte en un acto de reivindicación del estilo de vida criminal. Las redes sociales amplifican estos homenajes. En Instagram circulan fotos y videos acompañados por canciones como Queridos Amigos, del grupo Fuerte Apache, cuya letra resume una lógica brutal: El que no termina muerto, acá termina tras las rejas. En la región ya hubo episodios recientes: un adolescente abatido en Los Hornos y otro en San Carlos fueron despedidos con caravanas de motos. Escenas similares se repiten en distintos puntos del país. En los barrios ya lo dicen sin rodeos: UDT, la última despedida tumbera. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Ver noticia original