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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 10/03/2026 09:56
Así como muchos analistas hablan de una economía que avanza en dos velocidades, con buen ritmo en la producción primaria y malos resultados en el consumo y el comercio, el crédito bancario también muestra buenas y malas. Aunque éstas últimas, claro está, son más claras. Los préstamos al consumo afianzaron su tendencia al estancamiento en febrero, con caídas en tarjetas y créditos personales, en un contexto de morosidad creciente y tasas en alza. El dato positivo aparece en los préstamos hipotecarios, que aún en mes contractivo para el resto de la actividad crediticia avanzaron un 4% y fueron el único segmento que exhibió un avance genuino. El último relevamiento de Bastien Consultores remarcó que el crédito al consumo sigue sin reacción y la estacionalidad de febrero no ayudó. Estamos viendo un mercado a dos velocidades: un crecimiento nominal que no logra ganarle a la inflación y una inversión inmobiliaria que está absorbiendo todo el dinamismo. El informe consignó que las tarjetas de crédito en pesos apenas crecieron un 41,5% en un año, quedando por detrás de otras líneas y apenas por encima del índice de precios. A esto se sumó la evolución de los préstamos personales, que acumularon un alza del 64,7% en pesos, aunque este número estuvo influenciado por el fuerte crecimiento de los primeros meses del año pasado, sin poder mantener esa dinámica en el presente. En línea con este diagnóstico, la consultora Outlier señaló que los préstamos personales y las tarjetas de crédito sufrieron particularmente el incremento de las tasas de interés activas y son las que están explicando en mayor medida el incremento de los ratios de mora. El informe destacó que, mientras los ratios de mora aumentaron en las líneas orientadas a individuos, la desaceleración del crédito al sector privado en pesos fue consistente con el incremento de las tasas, que promediaron un nivel de 69% nominal anual en el caso de los créditos personales. A diferencia de las tasas pasivas, no se redujeron respecto de enero, detalló la consultora. El análisis de la consultora LCG aportó más detalles sobre la dinámica mensual del crédito. Por segundo mes consecutivo, los préstamos en pesos mostraron una baja real (-1,3%) atribuida a los créditos al consumo, según el informe. El financiamiento al consumo cayó -1,6% mensual real y acumula cuatro meses consecutivos de retroceso. La baja de febrero se explicó casi exclusivamente por tarjetas de crédito (-2,8% m/m real), mientras que los préstamos personales mostraron una leve caída (-0,2% m/m real). En términos interanuales, crecen 14,3%, detalló LCG. Agregó que la irregularidad del crédito de las familias volvió a aumentar en diciembre (último dato disponible) y alcanzó el 9,3%, acumulando 15 meses consecutivos de suba, como consecuencia de tasas de interés activas que se mantienen en niveles elevados y salarios estancados. De esta manera, el crédito al consumo quedó estancado, sin reacción significativa ni en términos nominales ni reales. El informe de Bastien Consultores indicó que en febrero las tarjetas de crédito en pesos cayeron un -0,3% respecto al mes anterior, en un contexto de baja actividad por cuestiones estacionales y el freno del gasto luego de las vacaciones. Los préstamos personales, por su parte, crecieron un 2,4% en términos nominales, pero ese avance no llegó a compensar el devengamiento de intereses de lo prestado ni la inflación, con lo cual el stock de préstamos personales sigue achicándose. Créditos hipotecarios En contraste con este panorama, los créditos hipotecarios se consolidaron como la excepción dentro del sistema financiero local. Según Bastien Consultores, en un mes contractivo para el resto, los hipotecarios en pesos avanzaron un 4,0% y los de dólares un 2,0%. Es el único segmento que muestra una dinámica de crecimiento real genuina. Al analizar la perspectiva anual, la consultora subrayó que el boom hipotecario en pesos registró un salto interanual del 219,5%, mientras que en dólares el crecimiento acumulado fue del 81,7%. El informe de LCG también reflejó el comportamiento diferenciado de esta línea: Los préstamos de garantía real cayeron apenas 0,3% mensual real, explicado fundamentalmente por prendarios (-2,4% m/m real), ya que los hipotecarios siguen subiendo (+1,4% m/m real). Contra un año atrás, crecieron 67,3%. Este desempeño contrastó con el resto de las líneas de crédito bancario, que arrancaron el año con mal pie. En 2025 se otorgaron casi 45.000 préstamos hipotecarios en todo el país, con tasas que van desde el 9% en los bancos públicos hasta el 12% en los privados, más el ajuste por UVA. El Banco Nación colocó 3 de cada 4 de esos préstamos (76%) sobre un universo total de 20 entidades que los ofrecen, según un informe de Empiria. Pese a que la demanda todavía es limitada y a que, como se explicó, las tasas siguen siendo altas, hay bancos que apuestan a dar pelea con los hipotecarios. Banco Macro anunció el regreso de los hipotecarios en dólares, hasta USD 1 millón y con una tasa del 11,5%. El lanzamiento está atado al nuevo régimen que trajo la ley de Inocencia Fiscal que flexibiliza el gasto de los dólares del colchón. El Banco Ciudad también armó su juego: colocó una ON en UVA por $100.000 millones para ser destinados exclusivamente a préstamos hipotecarios. La elevada oferta registrada en la operación, de casi $160.000 millones, dejó en claro que hay fondeo para seguir.
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