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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 10/03/2026 01:46
Reincidente y condenado. Estaba libre. Se llama Alberto Dionisio Yauri Quicaño, le dicen Chino, también Beto, y ahora tiene 32 años, pero desde antes de 2019 está señalado por matar sin piedad. De nacionalidad peruana, fue condenado por haber asesinado al hermano del capo narco El Loco César Moran De La Cruz, y así y todo siguió involucrado en causas por homicidios: tenía un pedido de captura por un crimen sicario en Avellaneda de junio pasado. Y lo encontraron manejando un auto tranquilo por el conurbano bonaerense. A Yuri Quicaño lo venían investigando en la DDI de Quilmes por una serie de ataques sanguinarios vinculados a la venta de drogas en la zona de Bernal y Quilmes Oeste. Solía trabajar con su hermano Waldir Yauri Quicaño, preso por un homicidio en el marco de un ajuste de cuentas narco ocurrido el pasado 16 de agosto. Fuentes del caso aseguran a Infobae que ambos tenían un búnker con custodia armada las 24 horas, en el que se resguardaban cuando iban a la zona sur del conurbano a comercializar drogas. Aunque ese búnker sería el dato de color, lo que los muestra sanguinarios es que los investigadores aseguran que, en su afán de controlar el comercio de estupefacientes en distintos puntos del conurbano y CABA, atacaban a tiros para amedrentar a sus competidores y subalternos, no solo a los que les querían copar el territorio, sino también a los que se atrasaban en sus pagos. A modo de muestra del caso, en la casa en la que vive actualmente la pareja de Waldir, los investigadores encontraron un misterioso esqueleto humano en el marco de los allanamientos que se ordenaron tras la captura de Alberto Dionisio. Investigan de dónde provienen. En un auto por la ruta de cobro El fin de la vida fuera de todos los límites llegó el 5 de marzo para Alberto Dionisio. Lo capturó la Policía Bonaerense a instancias de las fiscalías N°3 de Quilmes y la UFI N°1 de Avellaneda. Sabían que se movía en un Chevrolet Prisma gris y que usaba un recorrido fijo para cruzarse con sus clientes del negocio narco. Una rutina que es casi un pecado para los profesionales del rubro o, quizá para él, un acto de impunidad. Por eso, lo esperaron y lo atraparon a bordo del Chevrolet Prisma gris: tenía encima dosis de cocaína y pasta base, dos celulares y una pistola Tanfoglio calibre .40 robada el 8 de enero de 2024 en Avellaneda. Cuando le hicieron tocar el pianito saltó que tenía un pedido de captura del 6 de junio de 2025, por el crimen del peruano George Edrihs Limna Flores (22) y el ataque a tiros a una mujer de 21 años que iba con él en el marco de un ajuste de cuentas que investiga la UFI N°1 de Avellaneda. Según la causa, las víctimas se movilizaban en Fiat Cronos y, al llegar al cruce de las calles Irala y Madrid, en Dock Sud, fueron interceptados y atacados a disparos desde otro auto gris. La chica sobrevivió y llevó a Lima Flores hasta la Comisaría Avellaneda 1ª para pedir ayuda: Gerge Edrihs tenía dos tiros en el cuello y el tórax y dijo cuatro palabras: Alberto Dionisio Yauri Quicaño. Ambos fueron trasladados al Hospital Fiorito, donde posteriormente el joven falleció. El crimen de El 28 Pero las huellas de Alberto Dionisio en la sede de la DDI de Quilmes mostraron más. Había sido condenado por tres cargos de homicidio, uno en grado de tentativa, ocurridos durante un ataque en la Villa 31 el 12 de mayo de 2019. Yauri Quicaño mató ese día de seis disparos a Hector Morán de La Cruz, alias El 28, el hermano del capo narco peruano El Loco César, preso desde 2011 en la cárcel de Devoto. El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 13 de Capital Federal el 4 de mayo de 2021 lo condenó como autor penalmente responsable del delito de doble homicidio simple y homicidio simple en grado de tentativa, todos los cuales se encuentran agravados por el uso de arma de fuego, los que concurren en forma real entre sí, en concurso material con el delito de portación de arma sin la debida autorización legal, a cumplir la pena de 14 años de prisión. Pero el TOC N°13 además le unificó la pena con una del Tribunal Oral Federal Nº5 de 2015 de cuatro años y dos meses de prisión, por lo que debía cumplir 16 años de cárcel. Así, Alberto Dionisio, domiciliado en la Villa 31, pasó a vivir en el Complejo Penitenciario II del penal de Ezeiza. Según los cálculos, podía salir el 22 de agosto de 2032. El registro de la sentencia condenatoria caducará a todos sus efectos el día 22 de agosto de 2042, según información a la que accedió Infobae. ¿Qué hacía en la calle Juzgado Nacional de Ejecución Penal N°4? Huesos en la casa Lo cierto es que para los investigadores que lo atraparon el 5 de marzo, Alberto Dionisio -y su hermano Waldir preso también- se dedicaba al narcotráfico junto a otros sospechosos de nacionalidad peruana: controlando el comercio de estupefacientes en distintos puntos del conurbano y CABA y utilizando violencia armada. Ante el arresto cuando iba tranquilo en su coche haciendo la ruta de clientes, la justicia de garantías dispuso que se allanen tres domicilios vinculados a Alberto Dionisio: dos en CABA, que se hicieron junto a la Policía de la Ciudad, y uno en Quilmes: - En Einstein al 500 del barrio porteño de Pompeya no encontraron nada. - En la Manzana 118, de la Villa 31, donde vivía Waldir con su pareja, se secuestraron restos humanos: un cráneo, tibias, fémures y un húmero se distinguen entre los huesos hallados. - En la Calle 167 bis, casi esquina del arroyo Las Piedras de Bernal Oeste, dieron con el famoso búnker y ahí había una pistola calibre 9 milímetros, municiones, un silenciador, chaleco antibalas de portación oculta, una caja de arma tipo pistola con la inscripción Made in Israel y logo militar, celulares, documentación y anotaciones.
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