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» La Nacion
Fecha: 09/03/2026 19:42
Fue descubierta en la profundidad del mar, le dicen la Atlantis japonesa y su perfección genera dudas sobre quién la construyó Un conjunto de formaciones rocosas sumergidas ubicadas en Yonaguni, una isla del archipiélago de Ryukyu, en Japón, volvió a intrigar a científicos y buceadores después de que nuevos análisis indicaran que estas estructuras probablemente no fueron construidas por humanos (aunque tampoco por extraterrestres o civilizaciones marcianas). El Monumento Yonaguni, como se conoce a la estructura, presenta grandes escalones y plataformas que recuerdan a antiguas pirámides y templos. Desde su descubrimiento hace cuatro décadas, el sitio generó un gran debate: ¿es la construcción de una civilización desconocida o simplemente una formación natural inusual? La estructura de Yonaguni fue descubierta en 1986 por Kihachiro Aratake, buceador y director de la Asociación de Turismo de Yonaguni-Cho, quien exploraba la región en busca de lugares de buceo para turistas. Aratake descubrió la enorme formación rocosa a unos 25 metros de profundidad al encontrarse con una serie de escalones de sorprendente aspecto geométrico. Para Aratake, el descubrimiento fue sumamente importante. Me emocioné mucho al encontrarlo. Al descubrirlo, me di cuenta de que se convertiría en un tesoro de la isla de Yonaguni, declaró el buceador a la cadena británica BBC en 2022. El monumento parece formar grandes terrazas y escaleras, dando la impresión de haber sido esculpidas intencionalmente. El descubrimiento rápidamente cobró notoriedad y se conoció como la Atlantis japonesa, en referencia a la isla ficticia mencionada en las obras de Platón. ¿Origen humano o natural? Según algunos estudiosos, la formación podría formar parte de una antigua ciudad sumergida. Las formas geométricas, los escalones gigantes y las superficies lisas sugieren que la estructura fue construida por una civilización antigua. Uno de los principales defensores de la hipótesis del origen humano es Masaaki Kimura, geólogo marino y profesor emérito de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ryukyu. En su libro El continente de Mu estaba en Ryukyu, Kimura sugirió que la zona podría estar relacionada con el supuesto continente perdido de Mu. Según la hipótesis, Mu sería un nombre alternativo para el hipotético continente de Lemuria, propuesto en 1864 por el zoólogo Philip Sclater para explicar la presencia de fósiles de lémur entre Madagascar y la India. La teoría, que quedó obsoleta con el descubrimiento de la tectónica de placas, sugería que estas regiones estuvieron conectadas por un continente sumergido en el océano Índico hace miles de años. Kimura estimó que el sitio podría tener unos 10.000 años de antigüedad, pero posteriormente redujo su estimación a entre 2000 y 3000 años. Afirmó haber identificado estructuras en la región que semejaban pirámides, castillos e incluso un estadio. A pesar de estas interpretaciones, muchos científicos consideran improbable la hipótesis de la creación humana. Según el sitio web IFL Science, el monumento podría haberse construido entre 10.000 y 14.000 años atrás, lo que sugiere que ya existía antes de que cualquier civilización pudiera crear este tipo de estructura. Según Robert Schoch, geólogo y profesor de ciencias y matemáticas de la Universidad de Boston, las formaciones son resultado de procesos geológicos naturales, considerando que Yonaguni está ubicado en una región con fuerte actividad sísmica. Esta es geología básica y estratigrafía clásica de arenisca, que tiende a romperse a lo largo de planos y exhibir bordes muy rectos, particularmente en un área con muchas fallas y actividad tectónica, explicó a National Geographic. Por Sara Macedo.
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