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Parana » Informe Digital
Fecha: 07/03/2026 21:22
El paquete de rutas nacionales que el Gobierno sacó a licitación para concesionarlo al sector privado esconde una sorpresa que pasó desapercibida para la mayoría de los usuarios: los pliegos que se redactaron establecen la creación de decenas de estaciones de peajes nuevas que deberán construir los concesionarios que ganen cada corredor. Para entender de qué se trata vale repasar el número. Actualmente, el sistema vial sobre las rutas nacionales tiene 39 estaciones de peajes repartidas en 10 tramos. El esquema que se privatizará suma 50 puntos de cobro adicionales que se autorizaron a instalar en las 14 vías troncales pagas que están en proceso de licitación, además de las dos que ya se entregaron al sector privado. El sistema que diseñó la renacida Vialidad Nacional establece un trazado de corredores en los que se calcula un peaje de alrededor de $3500 por cada 100 kilómetros. La mejora en la recaudación para los concesionarios no se limita a esta suba de la tarifa, sino que además se decidió que haya más cabinas cada menos kilómetros. Vialidad Nacional había sido cerrada por el Poder Ejecutivo, pero una medida cautelar impidió que se ejecute. La instalación de más cabinas se explica por un motivo: intentar que haya menos autos que viajan por las rutas sin pagar peajes. Es decir, con la actual distribución de los puestos de cobro muchos usuarios se suben a los corredores nacionales para ir de un lugar a otro sin que los intercepte una cabina. La idea es que de ahora en más, con una distribución distinta, esos vehículos tengan que detenerse y pagar para levantar las barreras. El Gobierno ya entregó el corredor que circula por sobre las rutas 12 y 14, además del tramo que explota el puente Rosario Victoria. Se denominaron Tramo Oriental (682 kilómetros) y Conexión (59 kilómetros). El más largo, que lo ganó una empresa del Grupo Cartellone, cuyos dueños y ejecutivos están imputados en la causa Cuadernos, tiene la autorización para colocar una cabina más, en la zona de Paso de los Libres, cerca del límite con Brasil, que se sumará a las cuatro existentes. La semana pasada, en Vialidad se abrieron los sobres para los tramos Tramo Sur Atlántico Acceso Sur (que contiene la Autopista Ezeiza Cañuelas y las rutas 3 y 205) y el Tramo Pampa (con la ruta 5 desde Mercedes a Santa Rosa, La Pampa). El Tramo Sur, desde Cañuelas a Bahía Blanca, sumará siete estaciones de peajes ubicadas en Gorchs, Azul, Chillar, Tres Arroyos, Dorrego, Saladillo y Unzué. El Tramo Atlántico, que corre desde Bolívar hasta Mar del Plata y que actualmente tiene tres estaciones, sumará una más, en Hinojo, sobre la 226. El acceso a Buenos Aires que corre en la autopista Ezeiza Cañuelas tiene siete puestos de cobro cuando se ingresa o se circula por la traza. Pues después de que se licite se sumarán cuatro más. Claro que en este caso no duplicarán el pago, sino que se cobrará en algunos sectores en los que antes se entraba libre. En el Tramo Pampa, que corre por la saturada ruta 5, pasarán de las actuales tres (Olivera, 9 de Julio y Trenque Lauquen) a sumar dos más (Gorostiaga y Lonquimay), además de relocalizar otros dos. Uno de los temas que seguramente despertará polémica cuando se construyan y terminen las nuevas cabinas es que en ningún corredor de los 16 hay un plan de obras que cambie el colapso de tránsito de las principales trazas nacionales. Eso sí, subirán fuerte las tarifas para levantar la barrera ni bien las concesionarias culminen las tareas de bacheo para remontar el deterioro actual. Lo que habrá son algunas acciones de remediación del deterioro. Por caso, los pliegos establecen que hay que llevar la ruta a un estado de transitabilidad, pero no hay obligaciones de aumentar la traza como para terminar con los sobrepasos por mano contraria y eliminar el riesgo de choque frontal. Los oferentes podrán proponer una combinación de precio del peaje y tiempo de concesión. Por caso, según los pliegos, el mínimo será de 20 años y el máximo, de 30. La baja exigencia de obras es uno de los atractivos más importantes que tiene la licitación. De hecho, el interés del elenco estable de la obra pública argentina, al que se sumó el gobernador Axel Kicillof con la estatal Aubasa, que se presentó al Tramo Sur y a la autopista Ezeiza Cañuelas, tiene su origen en la enorme caja de peajes que se les entregará y la baja exigencia de obras. Poco, muy poco. Los proyectos que deberán hacer se clasifican en tres tipos principales: las Obras Iniciales de Puesta en Valor (mantenimiento y limpieza inmediata), las Obras Obligatorias (proyectos de infraestructura nueva, como rotondas y ampliaciones de carriles) y los planes a largo plazo para la Rehabilitación de Pavimento Flexible, es decir, mejora de la cinta asfáltica existente. Cada uno de estos capítulos tiene una fecha de terminación, con lo cual, cumplida esa exigencia, el concesionario podrá empezar a cobrar el peaje que ofreció y, además, accederá a la cláusula de actualización automática. Por caso, el Tramo Mediterráneo, que corre por la ruta 7 desde Luján hasta el límite con San Luis, a poco de pasar Vicuña Mackenna, en Córdoba, tiene muy pocas obras obligatorias, aunque se agregarán cuatro estaciones de peaje (Tres Sargentos, Rufino, Laboulaye y Malena) a las tres existentes (Villa Espil, Junín y Vicuña Mackenna). Las obras que deberá realizar el que se quede con la concesión se limitan a la repavimentación de 6 kilómetros (sí, no es un error del cronista) entre el 63,600 y el 69,700, la construcción de una pasarela peatonal en el kilómetro 581, la repavimentación de la calzada y construcción de banquinas entre el 380 y el 431, y la construcción de los accesos a Saforcada y a General Levalle. Más carriles, nada. El Tramo Puntano (Pilar, Venado Tuerto, Río Cuarto y Villa Mercedes) tiene cuatro estaciones de peaje y sumará Fátima, Maguirre, Hughes, Canals y Reducción, todos sobre la ruta 8. El corredor Portuario Sur (Campana, San Nicolás, Pergamino, Junín, Villegas y Realicó, en La Pampa) tiene dos estaciones de peajes, en Zárate y en Junín. Ahora habrá que parar cuatro veces más. El Paraíso, De la Peña, Ameghino y Bernardo Larroudé. Uno más, como para poder entender el asunto. La ruta 33, que se licita como Tramo Portuario Norte y corre de Trenque Lauquen a Rosario, tiene una sola estación, ya sobre la ruta 9, en la llegada al puerto. Pues ahora tendrá cinco más, todas sobre la 33, ubicadas en Trenque Lauquen, Villegas, Rufino, Venado Tuerto y Casilda. En cada una de ellas deberá pagarse alrededor de 3500 pesos por cada 100 kilómetros. El Tramo Mesopotámico, que cruza Entre Ríos a la altura de Paraná, no tiene peajes. Tendrá tres: Viale, Villaguay y San Salvador. El llamado Tramo Cuyo (ruta 7 desde Desaguadero hasta Uspallata) deberá construir la variante Palmira. Hay dos peajes, se sumarán dos más. La ruta 9, desde Santiago del Estero hacia la frontera Norte, tiene tres estaciones y elevará su número a siete. Los pliegos establecen que en algunos lugares, el sistema Telepase deberá tener un modo para que un usuario que paga en un peaje y llegue a otro cercano en el lapso de tres horas, abone solo uno. Por caso, a quienes atraviesen la estación de peaje de la ruta 3 en Azul y posteriormente la estación de peaje de la 226 ubicada en Hinojo dentro de esas tres horas, les cobrarían solo la última. Así las cosas, en el segundo semestre, cuando ya todos los corredores estén en mano de los privados, se empezará una pequeña obra de bacheo y cortes de pasto en las banquinas. Algún que otro proyecto menor y, después, las cabinas nuevas. Ahí empezará el debate y aquella sorpresa tomará cuerpo. Mientras tanto, las ilusiones de una red vial con más carriles deberán esperar. Al menos por ahora.
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